Durante los últimos años, las rutinas de skincare se transformaron en un fenómeno global. Influenciadas por redes sociales y tendencias de belleza, miles de personas incorporaron cada vez más productos a su día a día, llegando incluso a realizar rutinas de ocho o diez pasos.
Sin embargo, especialistas en dermatología advierten que esta tendencia no necesariamente se traduce en mejores resultados. De hecho, utilizar demasiados productos puede dificultar la adherencia a la rutina, provocar irritación por la combinación de activos e incluso hacer más complejo identificar qué ingredientes realmente benefician a cada piel.
“La eficacia de una rutina no depende de la cantidad de productos que utilizamos, sino de que estén correctamente indicados según las necesidades de la piel y cuenten con respaldo clínico. En la mayoría de los casos, una rutina simple y constante entrega mejores resultados que una excesivamente compleja”, explica Javiera Zaror, cosmiatra y especialista en cuidado de la piel, que ha formado una comunidad de 17 mil seguidores en la red social instagram enfocado en tratamiento faciales.
Expertas coinciden en que incorporar un sistema domiciliario o rutina básica, simple y efectiva con foco en tres pasos: prevención, hidratación y corrección, suele ser suficiente para mantener una piel sana, prevenir el envejecimiento prematuro y abordar distintas necesidades cutáneas.
“La piel cambia con la edad, las estaciones del año, el estrés, la alimentación y múltiples factores ambientales. Por eso, antes de incorporar nuevos productos, lo más importante es entender qué necesita realmente nuestra piel. La diferencia no está en usar más productos, está en usar el sistema correcto. Entre tantos activos, marcas y pasos, muchas personas no saben qué usar primero ni qué combinar”, agrega Vanessa Correa, Brand Trainer de CellSkinLab, especializada en productos dermocosméticos de cuidado clínico para la piel.
¿Piel deshidratada u opaca, con signos de edad o con manchas o tono irregular? Precisamente para ayudar a las personas a construir una rutina personalizada, CellSkinLab incorporó en su sitio web una evaluación digital gratuita que permite identificar el tipo y estado de la piel mediante una serie de preguntas sobre hábitos, estilo de vida y preocupaciones dermatológicas.
Al finalizar el cuestionario, cada usuario recibe una recomendación personalizada sobre los productos más adecuados para su caso, basada en las características de su piel y los factores que influyen en ella diariamente.
“Muchas personas compran productos porque están de moda o porque los vieron en redes sociales, cuando en realidad podrían estar utilizando activos que no necesitan. Conocer la piel es el punto de partida para construir una rutina efectiva y sostenible en el tiempo. La piel no necesita tantos productos, sino que un sistema correcto, una rutina según cada necesidad de la piel para prevenir, hidratar y corregir”, señala Correa. Para ello, las expertas coinciden en cinco recomendaciones:
Ordenar cada producto dentro de una rutina clara donde cada paso cumple un rol y entender qué usar y cómo combinarlo, permitirá crear un sistema más efectivo con simples pasos, concluyen las especialistas.