Selena Gomez fue demandada por cinco inversionistas de Wondermind Global, empresa de salud mental que fundó junto a su madre, Mandy Teefey, y la empresaria Daniella Pierson.
Los demandantes aseguran que la cantante y actriz no habría cumplido con su compromiso de participar activamente en la construcción de la marca y acusan a sus fundadores de haber presentado una situación financiera y comercial que no correspondía con la realidad.
La acción judicial busca recuperar cerca de US$1,2 millones que los inversionistas aseguran haber aportado al proyecto, además de otros costos y eventuales daños. Según la demanda, Wondermind habría prometido acuerdos publicitarios, portadas con celebridades, una aplicación y otras iniciativas que finalmente no se concretaron. Los inversionistas también sostienen que la empresa habría dejado de cumplir obligaciones básicas, como pagar oportunamente a empleados y proveedores.
Wondermind fue creada hace cinco años con el objetivo de hacer más accesibles los contenidos relacionados con la salud mental. Gomez, quien ha hablado públicamente sobre sus propias dificultades de salud mental, se sumó al proyecto como cofundadora y habría asumido un rol vinculado al marketing.
Actualmente, su madre figura como directora ejecutiva de la compañía, mientras que Pierson dejó la empresa. La demanda sostiene que Gomez habría firmado un contrato para asumir determinadas funciones, pero que posteriormente no las habría cumplido.
Los inversionistas aseguran que desconocían las dificultades financieras de Wondermind hasta que una investigación publicada por The Cut en septiembre de 2025 expuso problemas relacionados con las finanzas y la administración de la compañía.
La demanda afirma que durante años la empresa se habría deteriorado sin que sus inversionistas fueran informados. Hasta ahora, Selena Gomez y Wondermind no han respondido públicamente a las acusaciones, y el caso deberá determinar si las afirmaciones planteadas por los demandantes tienen sustento.