Phoebe Gates, hija del fundador de Microsoft, Bill Gates, enfrenta cuestionamientos por las prácticas de marketing utilizadas por Phia, la startup de comercio electrónico que cofundó junto a Sophia Kianni.
La empresa opera mediante una extensión para navegadores que permite encontrar códigos de descuento y recibe una comisión de los comercios cuando sus usuarios concretan una compra.
El problema está relacionado con el llamado “cookie stuffing”, una técnica que consiste en instalar cookies de seguimiento para atribuir una venta a una plataforma, incluso cuando el usuario no utilizó un cupón o enlace de esta. Según las acusaciones, Phia habría utilizado esta función para adjudicarse comisiones por compras que no necesariamente había generado.
Bloomberg reportó que mensajes internos mostrarían que las fundadoras conocían esta herramienta desde al menos diciembre de 2025.
Inicialmente, la compañía habría atribuido el funcionamiento cuestionado a un error de software, pero posteriormente identificó que se trataba de una función que podía activarse o desactivarse. Phia deshabilitó las características señaladas en julio y aseguró que revisaría las transacciones para devolver las comisiones que hubieran sido atribuidas de manera incorrecta.
Según La Vanguardia, tras desactivar estas funciones, los ingresos diarios de la empresa habrían bajado de US$80.000 a US$10.000, aunque la compañía sostuvo que otros factores también explicaban la caída.
Las acusaciones han abierto además interrogantes sobre eventuales consecuencias legales en Estados Unidos. Especialistas citados por medios estadounidenses señalan que el cookie stuffing puede constituir fraude electrónico (wire fraud), delito que contempla una pena máxima de hasta 20 años de prisión, además de multas y restitución.
Sin embargo, esto no significa que Gates haya sido condenada ni que actualmente exista una sentencia en su contra: las informaciones disponibles se refieren a acusaciones y a posibles implicancias legales de las prácticas denunciadas.