Andrés Mountbatten-Windsor vuelve a estar en el centro de la controversia. Según reveló The Sunday Times, las autoridades británicas estarían investigando un supuesto encuentro con una mujer ocurrido durante el Royal Ascot de 2002. En el marco de una pesquisa más amplia que examina posibles delitos relacionados con conducta sexual inapropiada, corrupción y fraude.
La presunta situación habría tenido lugar durante una de las citas sociales y deportivas más emblemáticas del Reino Unido. El evento, ese año reunió a numerosos integrantes de la familia real, entre ellos la reina Isabel II, el entonces príncipe Carlos, el príncipe Eduardo y la princesa Beatriz, hija mayor de Andrés.
#RoyaumeUni | La police de la vallée de la Tamise élargit son enquête sur l’ex‑prince #Andrew, lié au scandale #Epstein. Un nouvel appel à témoins a été lancé le 22 mai 2026. #lequotidien509 #haiti #diaspora #Institutions #UK #Justice pic.twitter.com/FeN9fdpxe9
— Le Quotidien 509 (@lequotidien509) May 23, 2026
Hasta ahora no se ha esclarecido si la denuncia fue presentada en el momento de los hechos o si se trata de una acusación más reciente. Sin embargo, medios británicos aseguran que detectives de la Policía de Thames Valley están revisando el caso como parte de una investigación más extensa sobre el segundo hijo de la fallecida monarca.
La nueva indagatoria se suma a una larga serie de controversias que han marcado los últimos años del duque de York. A comienzos de este año, fue detenido bajo sospecha de haber compartido información clasificada con Jeffrey Epstein, el estadounidense condenado por delitos sexuales que murió en prisión en 2019.
Como consecuencia de los escándalos que han rodeado su figura, el rey Carlos III le retiró sus títulos reales el año pasado. Además, Andrés y su exesposa, Sarah Ferguson, abandonaron Royal Lodge, la residencia que ocuparon durante décadas.
La investigación también revive cuestionamientos anteriores sobre su conducta. El exmiembro de la familia real fue acusado por Virginia Giuffre de haber abusado sexualmente de ella cuando era menor de edad. Giuffre sostuvo que fue víctima de una red de tráfico sexual operada por Epstein y Ghislaine Maxwell.
Aunque Andrés negó de forma reiterada las acusaciones, finalmente alcanzó un acuerdo económico multimillonario con Giuffre. La mujer falleció en abril de 2025 a causa de suicidio.
Actualmente, despojado de sus funciones y títulos oficiales, Andrés utiliza el nombre de Andrés Mountbatten-Windsor. Mientras continúan acumulándose las investigaciones y controversias en torno a su figura.