La supermodelo Cindy Crawford reveló que ha convivido durante la última década con blefaroptosis, una condición médica que provoca la caída de los párpados y que, en algunos casos, puede afectar la apertura ocular y la visión. La figura de los años 90 compartió detalles del diagnóstico en una reciente entrevista con People, en el contexto de la promoción de una campaña asociada a un tratamiento oftálmico.
Crawford relató que comenzó a notar los primeros signos de esta condición poco después de cumplir 50 años. Según recordó, en jornadas laborales muy tempranas solía recibir comentarios sobre su apariencia a primera hora del día. “Recuerdo probablemente hace 10 años, después de cumplir 50, cuando tenía llamados muy temprano en la mañana, me preguntaban: ‘¿Estás bien para empezar a las 6:00?’”, señaló la modelo.
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La blefaroptosis se caracteriza por el debilitamiento del músculo elevador del párpado, lo que impide su correcta apertura. En su caso, la modelo explicó que en pantalla percibía cómo sus ojos lucían menos despiertos que en etapas anteriores de su carrera. Incluso, detalló que durante sesiones de maquillaje los profesionales debían ajustar manualmente sus párpados para facilitar la aplicación de productos. “Mis ojos ya no se veían tan despiertos como antes”, comentó al recordar sus apariciones frente a cámaras durante ese período.
Tras varios años sin diagnóstico específico, Crawford encontró una alternativa para manejar los efectos visibles de la condición. Fue su dermatóloga quien le sugirió el uso de gotas oftálmicas Upneeq, desarrolladas para mejorar temporalmente la apertura ocular. A partir de ese momento, la modelo incorporó el tratamiento a su rutina diaria.
Según explicó, comenzó a utilizarlas hace aproximadamente dos años y actualmente las aplica cerca de las 9:30 de la mañana. “Hace unos dos años, mi dermatóloga me habló de Upneeq como algo que podía ayudar a que los ojos se vieran un poco más abiertos y despiertos. Así que lo probé”, relató.
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Crawford añadió que el efecto es rápido y temporal, con resultados visibles en pocos minutos y una duración de varias horas. El tratamiento actúa estimulando el músculo elevador del párpado, lo que permite una mayor apertura ocular sin intervención quirúrgica, alternativa que la modelo descartó. “No tienes que pasar por el quirófano”, señaló al referirse a la opción médica.
En ese contexto, también destacó el impacto emocional de pequeños ajustes en su rutina de belleza. “Es una de esas pequeñas cosas que podemos hacer para sentirnos como la mejor versión de nosotras mismas”, afirmó en diálogo con People.
La modelo, que cumplió 60 años en febrero, abordó además su relación con el envejecimiento y los cambios en su enfoque de la belleza. Según explicó, ha dejado de perseguir estándares asociados a la juventud y se concentra en el bienestar y la naturalidad.
“Creo que ese es el mayor cambio en mi forma de abordar la belleza”, indicó, al precisar que ya no busca aparentar una edad distinta a la que tiene. También sostuvo: “No quiero verme cansada. No quiero parecer que me estoy esforzando demasiado”. En paralelo, reconoció que esta etapa vital implica desafíos, pero aseguró que la está viviendo con una mirada más consciente y realista de su imagen pública.