El príncipe William anunció un importante cambio en la administración del Ducado de Cornualles, el histórico patrimonio que entrega ingresos privados al heredero de la corona británica. Durante los próximos diez años, planea vender cerca del 20% de las propiedades del ducado para recaudar alrededor de 500 millones de libras esterlinas, equivalentes a alrededor de 600 mil millones de pesos chilenos, fondos que serán destinados a viviendas asequibles y proyectos medioambientales.
El ducado, valorado en más de mil millones de libras y compuesto por cerca de 128 mil acres distribuidos en 19 condados del Reino Unido, genera ingresos anuales cercanos a los 23 millones de libras para William y su familia. Sin embargo, el príncipe aseguró que busca transformar el rol tradicional de la institución. “No somos los terratenientes tradicionales”, señaló según “The Times”, agregando que quiere priorizar iniciativas que mejoren la vida de las comunidades donde el ducado tiene presencia.
La nueva estrategia contempla enfocar las inversiones en cinco zonas específicas: Cornualles, Bath, Dartmoor, las Islas Sorlingas y Kennington, al sur de Londres. Entre las metas destaca la construcción de 12 mil nuevas viviendas hacia 2040, de las cuales cerca de un tercio serían asequibles. Además, se proyectan inversiones en energías renovables, empleos rurales y restauración ambiental.
El anuncio también ocurre en medio de crecientes presiones para que la familia real británica tenga mayor transparencia financiera. Las críticas hacia los privilegios y las finanzas de la monarquía se han intensificado en los últimos años, especialmente tras diversas polémicas que han afectado a la institución. En ese contexto, expertos consideran que esta nueva orientación del ducado busca modernizar la imagen de la realeza y reforzar su impacto social.
Pese a ello, algunas voces críticas cuestionan el alcance real de la medida. El exministro británico Norman Baker afirmó que el ducado seguirá siendo una “máquina de ingresos” para la familia real, ya que el aumento de viviendas y arrendatarios también podría traducirse en mayores ganancias futuras para el patrimonio del príncipe.