Dos policías de Miami demandaron a los actores y productores Ben Affleck y Matt Damon por sus personajes en El Botín, película que se estrenó en enero en Netflix donde los actores interpretan a dos policías que descubren un caso de corrupción dentro de la policía tras hallar más de 20 millones de dólares procedentes de un cártel escondidos dentro de una vivienda.
La película se basa en una incautación real que tuvo lugar en Miami en 2016, pero sus verdaderos protagonistas, Jason Smith y Jonathan Santana –quienes resolvieron el caso hace una década–, no están de acuerdo con la forma en que fueron mostrados.
A pesar de no ser identificados con su nombre en el thriller policial, afirman que la película usó detalles demasiado específicos del operativo real y los asocia a conductas corruptas que jamás ocurrieron.
Los agentes presentaron una demanda el 5 de mayo ante el tribunal federal de Florida contra Artists Equity, la productora que los amigos actores fundaron en 2022, y la coproductora Falco Pictures, sociedad que ambos crearon específicamente para esta película.
Ahí acusan a los actores y productores de difamación explícita, implícita y daño moral intencional, solicitan una indemnización por daños y perjuicios, y exigen “una rectificación y corrección pública”, dice Entertainment Weekly.
En el filme los personajes violan procedimientos policiales, discuten sobre apropiación de fondos incautados, se vinculan con organizaciones criminales, inventan pruebas, ocultan información e incluso participan en un homicidio.
Los demandantes aseguran que, tras el estreno de El Botín, varios cercanos les preguntaron si habían usado dinero decomisado para comprar propiedades, vehículos o educar a sus hijos. Por esto, añadieron que la película y sus promociones “insinúan mala conducta, falta de criterio y comportamiento poco ético en relación con una operación policial real”.