Una vez más Meghan Markle se pone en el centro de la conversación al asegurar que “la persona más acosada del mundo”, una declaración que reaviva el debate sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental de figuras públicas.
La duquesa de Sussex se encuentra en una visita a Australia junto al príncipe Harry, donde habló abiertamente sobre el acoso que ha enfrentado durante más de una década, debido específicamente a su relación con familia real británica.
Esta conversación ocurrió durante un encuentro con estudiantes, donde abordó lo duro que es estar “en línea” y la normalización de la violencia en el plano digital. “Durante 10 años, he sufrido acoso y ataques a diario”, declaró la exactriz.
Por su parte, Meghan explicó que el periodo más intenso coincidió con momentos muy importantes en su vida, tales como su compromiso, embarazo y salida de la familia real. En este tiempo hubo una fuerte presión mediática y un escrutinio público de alto nivel.
“Esa industria, esa industria multimillonaria que está completamente arraigada y basada en la crueldad para conseguir clics, eso no va a cambiar”, afirmó durante la conversación.
A su vez, Meghanse refirió al impacto emocional de situaciones como esta, incluyendo episodios de depresión severa, que la llevaron a tomar terapia. “Esperé hasta estar literalmente en posición fetal, tirada en el suelo de la cocina, hasta que pensé: ‘Vale, quizás esto de la terapia… quizás debería probarla’”, compartió. Algo que reveló anteriormente en el documental de Netflix Harry y Meghan.

Al respecto, el príncipe Harry también dio su opinión, reforzando el discurso de su mujer sobre los riesgos de las redes sociales. Y Destacó aquellas iniciativas como la regulación del acceso a plataformas en menores con el fin de proteger la salud mental.
Como era de esperar, también reflexionó sobre su experiencia y la muerte de su madre, la princesa Diana, en 1997, cuando él tenía 12 años. “Experimentar eso de niño, estando en una pecera bajo constante vigilancia, sí, conlleva sus desafíos. Y sin un propósito, puede destrozarte”, afirmó. Agregando que se ha sentido “perdido, traicionado o completamente impotente” muchas veces en su vida.
Tras el emotivo discurso, Harry recordó que no quería ser miembro de la realeza después de la muerte de su madre. “Yo pensaba: ‘No quiero este trabajo. No quiero este puesto; no me gusta cómo va esto’”, comentó. “Mató a mi madre y yo estaba totalmente en contra, y durante años metí la cabeza bajo la arena”, sostuvo.