En la segunda jornada del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, Karen Doggenweiler volvió a captar la atención del público en la Quinta Vergara con una propuesta estética que combinó alta costura argentina y diseño de autor nacional, reafirmando su rol como una de las figuras centrales del certamen.
Para la noche, la animadora apostó por un diseño de la firma argentina María Gorof. Se trata de un vestido en tono Liquid Emerald, confeccionado en tul bordado íntegramente a mano, cuyo proceso demandó más de 120 horas de trabajo artesanal. La pieza incorpora flecos con cuentas y cristales checoslovacos dispuestos en hileras geométricas. El efecto, genera una superficie de brillo continuo que dialoga con la iluminación del escenario.
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El diseño presenta escote en V y una espalda cavada profunda, complementados por una capa dramática al mismo tono, también bordada a mano. Desde la casa GOROF señalaron que la prenda fue concebida como una extensión del espectáculo. “Es una silueta que dialoga con la iluminación de la Quinta Vergara. Y acompaña el movimiento de Karen con un efecto hipnótico de flecos en degradé que encarnan un rol femenino poderoso y atemporal“, explicaron. El estilismo se completó con sandalias negras de Steve Madden, aportando un contraste sobrio al protagonismo del vestido.
El conjunto se complementó con pendientes diseñados de manera exclusiva por la orfebre Laura Fuentealba para la animadora. Las piezas, firmadas por Claf Goldsmith, están inspiradas en la geografía de Chile y Sudamérica. Y presentan una silueta vertical estilizada que evoca la extensión territorial.

En tonos morados profundos, verdes vibrantes y destellos blancos, las joyas simbolizan la diversidad natural del continente. Para esta presentación fueron especialmente modificadas, incorporando piedras engastadas hasta su tramo final con el objetivo de reforzar su presencia escénica. Fuentealba explicó que el propósito fue fusionar una técnica de excelencia con una narrativa territorial sólida, dando como resultado una propuesta de carácter fuerte y elegante.
El trabajo de imagen se completó con un moño alto realizado por Gonzalo Leonidas, pensado para potenciar el glamour del look. Mientras que el maquillaje, a cargo de Angelina Chiuminatto, apostó por una piel radiante y un sombreado que aportó profundidad a la mirada.
El equipo de Karen Doggenweiler está integrado por Angelina Chiuminatto en styling y maquillaje, Gonzalo Leonidas en peluquería, Nicole Novoa en producción, Daniel Santana en contenido audiovisual y redes sociales, y Daniela Chávez en comunicaciones. Las fotografías fueron realizadas por Simón Pais.
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La animadora continuará al frente del certamen durante las próximas jornadas del Festival de Viña 2026, donde ya se anticipan nuevas apuestas de vestuario y colaboraciones con diseñadores internacionales y nacionales.