El alcance de Jeffrey Epstein no tuvo parámetros, llegando a las altas esferas de los negocios, la política, celebridades y realeza. Y así como entró a la Casa Real británica, también lo hizo en la noruega y hoy le toca a Suecia.
A Andrés de Inglaterra, su evidente y cercana relación con Jeffrey Epstein, le costaron sus privilegios y títulos una vez que Carlos III asumió la Corona. En el caso de Noruega, la princesa Mette-Marit terminó pidiendo disculpas públicas por sus mensajes con el fallecido pedófilo. Y ahora, una nueva publicación de tres millones de documentos ha traído repercusiones.
En prima instancia, los príncipes de Gales hablaron por primera vez a través de un portavoz y mostraran su “preocupación por las continuas revelaciones”. Un par de horas después, el rey Carlos III afirmó estar dispuesto a colaborar con la policía en la investigación contra su hermano Andrés. Así como también ha reaparecido la princesa Sofía de Suecia, tras meses de ausencia y de retiro público al conocerse su vínculo.

En diciembre del año pasado fue la última vez que se le vio y ha vuelto para enfrentar a la prensa, hablando por primera vez sobre su relación con el magnate, fallecido en agosto de 2019 en una celda de Nueva York.
“Nos conocimos en un restaurante, en un ambiente social donde me presentaron, y en una proyección de cine con muchos otros. Por suerte, eso fue todo”, explicó Sofía de Suecia a los medios de comunicación.
En su primer acto público del 2026, no pudo evitar referirse a esta relación hasta ahora desconocida. “Ahora que he leído sobre todos los terribles crímenes a los que ha sometido a las jóvenes, estoy muy agradecida de no haber tenido nada que ver con él en las pocas ocasiones que coincidimos cuando tenía 20 años”, agregó.
Antes de subirse al escenario de la cumbre de jóvenes Ctrl+Rights, envió un mensaje a las víctimas del caso. “Mis condolencias a las víctimas. Espero que se haga justicia”.
Fue el pasado mes de diciembre, días antes de la celebración de los Premios Nobel, cuando se hicieron públicos los correos en los que aparece por primera vez el nombre de Sofía de Suecia. “Ella es Sofía, una aspirante a actriz que acaba de llegar a Nueva York. Es la chica de la que te hablé antes de irme, y pensé que te gustaría conocerla. ¿Quizás podemos visitarla antes de que te vayas de vacaciones?”, la describía un mensaje enviado por la empresaria sueca Barbro Ehnbom a Epstein.

Horas después, la casa real sueca confirmaba que ambos se conocieron a comienzos del siglo XXI. “La princesa Sofía fue presentada a la persona en cuestión en varias ocasiones. No ha tenido ningún contacto en 20 años”, explicaron, negando cualquier tipo de vínculo. “Las informaciones de que la princesa recibió ayuda de Epstein para su formación como actriz o una visa para Estados Unidos son incorrectas. Por lo tanto, la princesa nunca ha dependido de él ni ha tenido contacto con él durante 20 años”, afirmó el equipo de prensa.
Esta no es la primera vez que la princesa se enfrenta a polémicas. Es más, cuando se supo de su relación con el príncipe Carlos Felipe, los medios investigaron su historia. Estuvo en la final del reality show Hotel Paradise, en el que un grupo de solteros competía por permanecer el mayor tiempo y fue modelo en campañas publicitarias en Nueva York.