Máscaras de pestañas, bases de maquillaje, brumas fijadoras y algunas técnicas extra son parte de lo que recomiendan los expertos para sobrevivir a un verano donde el calor extremo y la humedad se convierten en los principales enemigos de la estética.
Por Macarena Badilla
Mantener el maquillaje intacto es uno de los grandes desafíos que enfrentan los amantes de la belleza cada verano. Las altas temperaturas y la humedad –especialmente en las playas– ponen a prueba incluso a los productos que prometen durar más de 12 horas. Esto ocurre porque la efectividad del maquillaje depende de múltiples factores: tipo de piel, textura, forma de aplicación y calidad del producto, entre otros.
El término waterproof suele asociarse inmediatamente al maquillaje “a prueba de agua”, pero muchas veces se confunde con el concepto de “larga duración”. Aunque similares, no son lo mismo. Charlie Arcamone, ex Senior Artist de MAC Cosmetics para Chile, ha participado en infinitas sesiones fotográficas, realizado el maquillaje en diferentes Semanas de la Moda internacionales y trabajado con influencers, por lo que ha comprobado el real efecto waterproof. “Lo primero es diferenciar ambos conceptos. Que un producto sea a prueba de agua le da una característica de larga duración, pero ese no es su principal objetivo. Y viceversa. Si realmente queremos que el maquillaje sobreviva a la humedad, la playa o la piscina, debe ser waterproof. Las categorías más eficientes en este ámbito son las de ojos, labios y piel”, explica.
Esto se debe a que son zonas con mayor movimiento, humedad natural y producción de oleosidad.

La maquilladora y experta Valentina Puig coincide en que estas tres categorías concentran la mayor variedad de productos waterproof, aunque advierte que eso no garantiza que logren el efecto al 100%. “En los ojos, el parpadeo constante y la oleosidad del párpado hacen que los productos tradicionales tiendan a correrse. En los labios, el roce, la saliva y la hidratación permanente reducen la duración del color. Por eso las fórmulas waterproof están diseñadas con polímeros fijadores que se adhieren mejor a la piel y resisten al agua en la mayoría de los casos”.
En el área de los ojos, existe un amplio abanico de opciones, desde máscaras de pestañas, sombras líquidas y primers, hasta delineadores que prometen ser a prueba de agua. “Las máscaras que declaran ser waterproof no deberían correrse si están descritas como tal, pero eso también va a depender mucho del tipo de piel. Además, hay que tener en cuenta que muchas dicen ser ‘resistentes’, lo que no es lo mismo. Ahí está la diferencia. Esas son las que se corren con el agua. Soportan humedad o un leve rocío, pero no la inmersión o una gran cantidad de agua”, aclara Charlie Arcamone.

El temido efecto “ojo mapache” sigue siendo el mayor miedo de quienes usan máscara de pestañas, incluso en el día a día. Esto porque, a pesar de asegurar que se mantendrá intacta durante un largo período, puede que en un par de horas marque la ojera o el párpado superior. “Muchas veces estos productos se corren debido a la oleosidad de la piel. El aceite descompone la fórmula y hace que el producto se transfiera”, confirma Valentina Puig.
La piel es otra categoría que sufre con las altas temperaturas. Con el calor, muchas veces optan por dejar de lado las bases líquidas para evitar que se “derritan”. “Hay bases que se describen como resistentes, que es el beneficio más común, pero no waterproof. Mi recomendación es fijarse en que contengan ingredientes como sílice, ácido salicílico y/o niacinamida, que ayudan a controlar la oleosidad. Y siempre sellar con polvos traslúcidos para dar una capa seca y protectora, o utilizar brumas fijadoras de acabado mate, que ayudan a la durabilidad y quedan un poco más naturales”, aconseja Charlie Arcamone.
Aunque ningún producto del mercado garantiza el 100% de efectividad, existen técnicas que ayudan a prolongar la duración del maquillaje.
“La técnica sandwiching es muy utilizada en sesiones de fotos y desfiles. Consiste en aplicar un sellador en bruma después de la hidratación de la piel, luego la base de maquillaje y finalizar con una nueva aplicación de fijador. De esta manera se trabaja con un efecto de encapsulamiento y, por ende, dura mucho más. También es clave usar productos sin aceites, con ingredientes de control de oleosidad y con efecto mate para climas calurosos o húmedos. Otra buena opción es aplicar correctores de larga duración solo en zonas puntuales, sin recargar todo el rostro. Y es importante evitar rubores en polvo y optar por tintes cremosos”, aconseja Charlie Arcamone.
Por su parte, Valentina Puig entrega recomendaciones específicas para evitar el efecto “mapache”: “Se debe preparar la zona de la ojera, sellándola ligeramente con un polvo translúcido fino y evitando cremas hidratantes muy densas cerca del contorno antes de maquillar. En casos de oleosidad extrema, se pueden sellar suavemente las pestañas con polvo, siempre usando una brocha pequeña. Para la piel, la clave está en la preparación y el trabajo en capas: comenzar con hidratación –con productos ligeros y adecuados al tipo de piel de cada persona–, seguir con un primer específico según la necesidad, terminar con la aplicación de base en capas finas hasta lograr el resultado esperado y sellar con polvo y fijador”.