Brooklyn Beckham decidió hablar. El hijo mayor de David y Victoria Beckham compartió este lunes una extensa declaración en su Instagram, en la que abordó directamente los rumores y versiones que circulan sobre el quiebre con su familia.
En su mensaje, acusó a sus padres de seguir alimentando la narrativa pública de la crisis. Y sostuvo que lo hizo para aclarar “algunas de las mentiras que se han publicado”, asegurando que no se trata de una pelea pasajera, sino de un conflicto que, según él, arrastra desde antes de su matrimonio con Nicola Peltz. En el texto, Brooklyn plantea que su decisión responde a un límite personal. “No quiero reconciliarme con mi familia”, escribió. “No estoy siendo controlado, estoy defendiéndome por primera vez en mi vida.
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Parte central de su declaración gira en torno a la imagen pública de los Beckham y el manejo de su exposición. El joven afirma que su familia ha construido durante años una versión oficial de sus vínculos, impulsada no solo por apariciones públicas, sino también por redes sociales y eventos cuidadosamente seleccionados.
En ese contexto, lanzó una crítica frontal. “Durante toda mi vida, mis padres han controlado las narrativas en la prensa sobre nuestra familia, con publicaciones performativas en redes sociales, eventos familiares y relaciones poco auténticas. Últimamente, he visto con mis propios ojos hasta dónde son capaces de llegar para poner incontables mentiras en los medios. En su mayoría a costa de personas inocentes, para preservar su propia fachada”.
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A partir de ahí, Brooklyn insiste en que su prioridad es proteger su vida actual con Nicola Peltz, con quien se casó en abril de 2022. En su versión, los intentos por fracturar esa relación habrían sido constantes: “No ha parado”, sostuvo, antes de afirmar que David y Victoria “han intentado incansablemente arruinar” su matrimonio desde antes de la boda.
En la misma declaración, Brooklyn relata una serie de situaciones que fueron debilitando el vínculo familiar. Una de ellas apunta a un episodio que durante años fue tema de especulación mediática: el vestido de novia de Nicola. Según su versión, Victoria habría desistido a último minuto de diseñarlo. “Mi mamá canceló el vestido de Nicola a última hora, a pesar de lo emocionada que ella estaba por usar su diseño, obligándola a encontrar urgentemente otro vestido“, escribió.
Además, asegura que hubo presiones relacionadas con su apellido y su identidad pública antes del matrimonio, alegando que sus padres intentaron que cediera legalmente su nombre. Y agrega un episodio aún más delicado: afirma que la noche anterior a la boda, “miembros de [su] familia” le dijeron que Nicola “no era sangre” y “no era familia”.
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En ese escenario, Brooklyn afirma que la tensión se volvió irreversible. “Mi negativa afectó el pago, y desde entonces nunca me trataron igual“. Luego expone otro momento que, según él, lo dejó profundamente herido durante la planificación del evento: “Durante la planificación de la boda, mi mamá llegó al punto de llamarme ‘malvado’ porque Nicola y yo decidimos incluir a mi Nanny Sandra y a la Naunni de Nicola en nuestra mesa porque ambas no tenían a sus maridos. Nuestros padres tenían sus propias mesas, igual de cercanas a la nuestra“.
El testimonio también revive uno de los momentos más comentados en la interna del clan Beckham: el primer baile de los recién casados. Brooklyn aseguró que Victoria intervino en un gesto que describe como humillante.
“Frente a nuestros 500 invitados, Marc Anthony me llamó al escenario, donde según el programa estaba planeado mi baile romántico con mi esposa. Pero en vez de eso mi mamá estaba esperando para bailar conmigo”, recordó. “Bailó de una manera muy inapropiada conmigo frente a todos. Nunca me había sentido tan incómodo o humillado en toda mi vida”.
Años después, la pareja buscó darle un giro simbólico a ese recuerdo. Brooklyn contó que él y Nicola renovaron sus votos en agosto de 2025 con una intención clara: “crear nuevos recuerdos de nuestro día de boda que nos traigan alegría y felicidad, no ansiedad y vergüenza”.
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El texto incluye una crítica más amplia al funcionamiento del clan Beckham como marca global. Sin mencionar directamente a sus hermanos Romeo, Cruz y Harper, Brooklyn cuestiona que la exposición mediática sea prioritaria por sobre los vínculos personales. Sostiene que la familia “valora la promoción pública y los acuerdos de marca por encima de todo”, porque “la marca Beckham va primero”.
En esa línea, explica cómo, según él, opera el “amor familiar” en ese universo. “El ‘amor’ familiar se decide por cuánto publicas en redes sociales. O qué tan rápido dejas todo para aparecer y posar para una foto familiar. Aunque sea a costa de nuestras obligaciones profesionales”.
Brooklyn añade que tanto él como Nicola habrían estado disponibles durante años para apoyar actividades públicas del círculo Beckham, pero asegura que no hubo reciprocidad en un momento específico. “Hemos hecho un esfuerzo enorme durante años para estar presentes y apoyar en cada desfile, cada fiesta y cada actividad de prensa para mostrar ‘nuestra familia perfecta'”, continuó Brooklyn. “Pero la única vez que mi esposa le pidió apoyo a mi mamá para ayudar a salvar perros desplazados durante los incendios en Los Ángeles, mi mamá se negó”.
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Otro de los puntos que quiso zanjar fue la idea de que Nicola Peltz es quien impone distancia entre Brooklyn y su familia. En su declaración, calificó esa narrativa como errónea y la dio vuelta por completo, sosteniendo que el control venía de otro lado.
“He sido controlado por mis padres durante la mayor parte de mi vida. Crecí con una ansiedad abrumadora. Por primera vez en mi vida, desde que me alejé de mi familia, esa ansiedad desapareció. Me despierto cada mañana agradecido por la vida que elegí, y he encontrado paz y alivio“, señala.
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Finalmente, cerró su mensaje planteando el tipo de vida que quiere construir a futuro: “Mi esposa y yo no queremos una vida moldeada por la imagen, la prensa o la manipulación. Lo único que queremos es paz, privacidad y felicidad para nosotros y nuestra futura familia”.