People We Meet on Vacation, la exitosa novela romántica de Emily Henry, dio finalmente el salto a la pantalla. La adaptación cinematográfica, estrenada esta semana en Netflix, propone una historia que se aleja del romance inmediato para apostar por los vínculos que se construyen con el tiempo, los silencios compartidos y las decisiones que se postergan durante años.
Dirigida por Brett Haley, la película se centra en Poppy y Alex, dos personajes que, en apariencia, no podrían ser más distintos, pero que durante una década han compartido una tradición inquebrantable: viajar juntos cada verano, aun viviendo en ciudades distintas y llevando vidas completamente opuestas.
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Poppy es impulsiva, libre y espontánea. Alex, en cambio, es metódico, predecible y amante de la rutina. Su amistad, forjada a lo largo de los años, parece funcionar bajo reglas tácitas que ambos respetan sin cuestionar demasiado… hasta que lo hacen. El relato se construye a partir de ese quiebre silencioso, cuando comienzan a preguntarse si aquello que siempre han sido el uno para el otro podría transformarse en algo distinto.
Emily Bader, quien interpreta a Poppy, señaló a Netflix que uno de los grandes aciertos de la historia está en su sencillez emocional. “Una de las cosas que más me gusta de la película, y del libro de Henry, es que, en esencia, se trata de ‘una historia cotidiana bastante simple sobre dos personas que aprenden a amarse a sí mismas. Y por lo mismo, a amarse entre ellas‘”.
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A diferencia de muchas comedias románticas, People We Meet on Vacation no propone un romance acelerado ni idealizado. El vínculo entre sus protagonistas se despliega a lo largo de casi diez años, atravesando cambios vitales, decisiones profesionales, viajes anuales y emociones que se acumulan lentamente. Esa construcción pausada fue uno de los aspectos que el director quiso preservar con mayor cuidado.
Al adaptar el libro, Brett Haley reconoció que hubo decisiones difíciles que tomar. “Me encantó muchísimo”, dijo sobre la novela original. Pero explicó que, al tratarse de una película y no de una serie, fue necesario ajustar la historia para mantener una duración razonable. “Lo más importante, sin embargo, era preservar el corazón de la historia: la relación entre Poppy y Alex”, señaló.
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Ese arco narrativo, desde completos opuestos, a amigos cautelosos, luego mejores amigos y finalmente algo más, fue clave durante todo el proceso creativo. “Para mí, y para todos los involucrados, era esencial respetar ese arco. Su historia de amor es la columna vertebral del libro. Y tenía que serlo también de la película”.
Uno de los guiños más evidentes del filme es su diálogo con la comedia romántica clásica. La escena de un viaje por carretera, donde Alex y Poppy comienzan a conocerse en profundidad, remite de manera directa a When Harry Met Sally, película que fue una referencia central tanto para Emily Henry al escribir la novela como para Haley al dirigir la adaptación.
“Sabía que quería que fueran polos opuestos, porque Harry y Sally funcionaban increíblemente bien de esa manera”, comentó la autora al respecto. Sin embargo, Henry quiso ir un paso más allá y jugar con los estereotipos del género. “Quería intentar una especie de versión con los géneros invertidos, donde el personaje femenino fuera el ‘Harry’. Ella es un poco intensa, algo volátil y un poco más cínica al comienzo”, explicó. “Y nuestro ‘Sally’ es el protagonista masculino. Se trata de alguien más meticuloso con la forma en que le gustan las cosas, pero que en el fondo es un romántico auténtico que busca un amor duradero, estable y hermoso”.
Esa inversión de roles también fue un desafío interpretativo. Emily Bader ha señalado que Poppy se aleja del arquetipo tradicional de heroína romántica. “Me encanta. Es una dinámica que no siempre vemos. Pero siento que conozco personas de todas las formas, tamaños y géneros que son así. No sé por qué se ha relegado tradicionalmente al rol masculino, porque para mí fue muy natural poder interpretarlo”.
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Tom Blyth, por su parte, define a Alex como alguien que inicialmente se siente descolocado frente a la energía de Poppy. “Ella desarma muy rápido todas las cosas que él valora”, dice el actor. “Pero es una prueba de que, si pasas suficiente tiempo con alguien y conoces su humanidad, no puedes evitar terminar apreciándola”.
Publicada en 2021, People We Meet on Vacation debutó en el número uno de la lista de best sellers de The New York Times y ha vendido más de dos millones de copias en Estados Unidos, convirtiéndose en el libro más exitoso de Emily Henry hasta la fecha. Esta película marca, además, la primera adaptación cinematográfica de una de sus novelas.
Para la autora, el corazón de la historia siempre ha estado en la vulnerabilidad de sus personajes. “La única forma de tener amor e intimidad verdaderos es permitir que otros vean esa versión completa y desordenada de ti”, afirmó. “Da mucho miedo, pero también creo que es lo más gratificante y significativo que se puede hacer en la vida”.
Ya disponible en el catálogo de Netflix, People We Meet on Vacation se suma así a la lista de adaptaciones literarias recientes que apuestan por relatos emocionales de largo aliento, donde la historia compartida pesa tanto como el destino romántico.