Revista Velvet | Wellness al estilo japonés: La clave está en el equilibrio
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Wellness al estilo japonés: La clave está en el equilibrio

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Wellness al estilo japonés: La clave está en el equilibrio

POR equipo velvet | 31 diciembre 2025

Desde masajes faciales ancestrales hasta caminatas bajo los árboles: el camino japonés para el wellness se centra en el balance de la energía y su poder sanador. ¿Cómo y dónde acceder a estas terapias en Chile?

Por Sofía Beuchat

En Japón, el bienestar se concibe como una búsqueda de equilibrio entre el cuerpo, la mente y nuestro entorno. Por eso, entre las japonesas algo tan cotidiano como el cuidado de la piel se relaciona con aspectos más profundos como la energía vital. E incluso con la búsqueda de claridad en nuestro propósito personal de vida. Desde esta mirada, todo se conecta, todo fluye y todo aporta o daña.

Esta visión se expresa en una serie de conceptos que se ancla en la cultura nipona desde hace siglos. Y que tienen algo en común: la búsqueda de un balance vital que nos devuelva a nuestro centro y nos haga sentir a gusto con lo que somos, fuimos y queremos ser. Una perspectiva serena, sensorial y profundamente humana que invita a recuperar la calma en medio del ajetreado ritmo de vida actual, que a estas alturas del año se acelera aún más.

Sin duda, el más conocido de estos conceptos es el ikigai, sobre el que se han escrito muchos libros y artículos. Puede traducirse como “razón de ser” y alude al punto de encuentro entre lo que amas, lo que sabes hacer, lo que el mundo necesita y por lo que podrías recibir una retribución. Más que una fórmula rígida, el ikigai funciona como una guía para encontrar sentido, motivación y equilibrio. Ayudando a orientar decisiones y fomentar una vida más plena y coherente con los valores personales.

Pero la perspectiva nipona para el bienestar incluye también otros conceptos, menos generales, que también hablan de una búsqueda de equilibrio. Es el caso, por ejemplo, del kintsugi, el arte de reparar cerámicas rotas con una resina que tiene polvos de oro. ¿El resultado? Las fracturas se reparan, pero se notan; no se busca invisibilizarlas. De trasfondo, subyace la idea de que las cosas no son desechables, y el acto mismo de reparar se convierte en una metáfora de resiliencia espiritual. O el wabi-sabi, enfoque estético ampliamente utilizado en decoración que valora lo auténtico, busca la calma y reduce la presión por la perfección. Al aplicarlo no solo se obtienen ambientes relajados y acogedores; también mentes más calmas. Y el hará hachi, que no es otra cosa que la famosa regla, también aplicada en Occidente, de comer hasta el 80%, sin llegar nunca a la saciedad completa. Proviene de la isla de Okinawa, conocida por la longevidad de su población.

Pero, si de wellness a la japonesa se trata, hay cuatro terapias o rituales que llevan la delantera. Y que se pueden realizar en nuestro país.

1 Shinrin-Yoku: Baños de bosque

Los baños de bosque, conocidos en Japón como shinrin-yoku, comenzaron a practicarse en ese país en la década de 1980. Cuando se buscó una salida al estrés urbano en el contacto con la naturaleza.

No se trata de simples caminatas bajo los árboles, sino de un proceso en el que se busca la desconexión de manera activa e intencional. Por ejemplo, mediante ejercicios de respiración, la observación de la luz entre las ramas y la atención a los sonidos del bosque.

Diversos estudios han mostrado que esta práctica puede ayudar a disminuir la ansiedad, mejorar el estado de ánimo y fortalecer el bienestar general.

2 Onsen y sento: Baños termales y comunitarios

En Japón, los baños termales (onsen) y los baños públicos (sento) son pilares del bienestar, gracias a que aportan minerales como el azufre, magnesio o hierro, que limpian la piel y mejoran la circulación. El calor de las aguas, por otro lado, relaja los músculos tensos y alivia el estrés.

Los japoneses acuden a ellos en busca de purificación, recogimiento y silencio, todo lo cual los ayuda a conectarse con su interior. Y en Chile tenemos todo para imitarlos: nuestra naturaleza montañosa nos ha bendecido con cerca de 270 fuentes termales, desde pozas naturales hasta sofisticados centros con hotelería de primer nivel.

“Termas escondidas en el Norte de Chile” es un buen libro para encontrar pozones prácticamente desconocidos en el Altiplano; una experiencia increíble que se puede disfrutar muchas veces de forma gratuita o incluso bajo las estrellas. En Gochile.cl también se puede encontrar una buena guía con fuentes termales a lo largo de todo el país.

3 Chado, la ceremonia del té

El té siempre se ha asociado con beneficios para el organismo. Aporta antioxidantes y mejora la digestión e hidratada el organismo. Además de una serie de otros efectos aún en estudio. Pero para los japoneses el hábito de tomar esta infusión tiene un significado mucho más profundo. El chado o ceremonia del té es un viaje espiritual que se basa en cuatro principios: la armonía (wa), la tranquilidad (jaku), la pureza (sei) y el respeto (kei). Alcanzar la atención plena, como en una meditación, es uno de los objetivos.

Muchos libros permiten adentrarse en los secretos de esta ceremonia (y ayudan a replicarla en la casa), como “El libro del té”, de Kazuko Okakura, y “El libro de las Ceremonias del té”, de Victoria Bisogno. Otra alternativa son los talleres de la Sociedad Japonesa de Beneficencia.

4 Kobido: El masaje facial japonés

El kobido –palabra japonesa que significa “antiguo camino de belleza”– es una técnica ancestral que trabaja con 16 músculos faciales y del cuello, utilizando más de 40 movimientos que incluyen exfoliación, masajes y digitopresión. Se le conoce como “lifting natural” porque tiene un efecto rejuvenecedor al estimular la producción de colágeno y elastina. Además, fomenta el drenaje de toxinas y alivia la tensión facial.

Pero su principal efecto proviene de algo más profundo. “En Japón, la belleza es un estado que se manifiesta cuando hay un equilibrio a nivel interno. La belleza es la expresión de un estado mental y espiritual, es decir del correcto flujo de nuestra energía vital o chi”, explica Isabelle Dubois, @isabelledubois.sb, quien ofrece este masaje en su centro de terapias ubicado en Providencia.

En el centro @budakimasajes comparten esta visión. “El kobido es un trabajo profundo que va más allá de lo estético. Cada maniobra despierta la vitalidad interna del rostro, libera tensiones acumuladas y armoniza la energía que sostiene nuestra expresión”, explica la masoterapeuta y administradora Marcela Basualdo.

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