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7 hábitos que nos hacen engordar (y no tienen nada que ver con la comida)

7 hábitos que nos hacen engordar (y no tienen nada que ver con la comida)
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7 hábitos que nos hacen engordar (y no tienen nada que ver con la comida)

POR Sole Hott | 10 enero 2022

Aunque parezca absurdo, engordar no es solo una cuestión de comida. Y según los expertos no se trata de lo que comemos, sino más bien de cómo lo comemos. Además, a la hora de mantener el peso no solo se debe prestar atención a los nutrientes y calorías, y las que quemamos después. Hay ciertos hábitos que afectan nuestro peso y que podemos estar obviando.

Por lo mismo, los expertos llaman a reconsiderar algunos de ellos y repasarlos.

Compensar antes de una gran comida 

Es verdad que compensar es muchas veces la clave. Sobre todo en épocas de excesos como el fin de año. Sin embargo, los nutricionistas explican que es mejor compensar después del exceso. Esto, porque si para compensar dejamos de comer antes de la cita o comemos muy poco, se llega a la comida con más hambre y ganas de comer. Así como también aparece el efecto placebo de hacernos creer que si comemos menos durante el día, podemos comer libremente después.

Comer trabajando (o viendo tele)

Comer delante del computador o del televisor acabo con cualquier de los principios básicos del mindful eating. Comer de forma consciente, es decir, saboreando, masticando y comiendo despacio, ayuda a comer mejor y menos. Por el contrario, delante de una pantalla se pierde el control y consciencia. La clave, dicen los expertos,  es “masticar el sólido hasta convertirlo en líquido y masticar el líquido como si fuera sólido”.

No respirar correctamente

Respirar conscientemente no nos hará quemar más calorías, pero sí influye en el metabolismo energético, ya que el proceso es más conscientemente. Se disfruta de la comida y se come en menos cantidades.

Irse de vacaciones y no hacer deporte

Las vacaciones son para descansar y disfrutar. Pero es fundamental mantenerse activo para así poder realmente disfrutar sin culpas, y no lamentarse después.

No incluir breaks

A medida que pasa el día, el metabolismo se va ralentizando. Por lo que a la hora de la última comida lo ideal es comer algo ligero. Por lo mismo, es ideal incluir una merienda que evite llegar con mucha hambre física y emocional a la noche. Eso sí, se debe elegir algo de bajo aporte calórico como fruta, vegetales cortados en bastones o yogures.

No dormir

Según un estudio de American Journal of Clinical Nutrition, el número de calorías extra que ingerimos cuando no dormimos bien es de unas 300 al día. Esto se debe a que la privación del sueño aumenta el número de decisiones impulsiva, lo que afecta a la comida y a las hormonas que regulan nuestro comportamiento alimentario: leptina y grelina. La falta de sueño disminuye los niveles de leptina (la hormona que da la sensación de saciedad) y aumenta la de grelina (la que estimula el apetito). Otra investigación asegura que durante un año una persona puede llegar a perder casi siete kilos durmiendo una hora extra al día.

Comer en platos hondos

Comer de forma consciente también tiene que ver con el tamaño de los platos. La recomendación es elegir un plato pequeño para controlar las cantidades. Y comer en plato bajo también ayuda a comer menos (un estudio sugiere que hasta un 22% menos). Al servir la comida en un plato hondo visualmente creemos que hay menos comida, lo cual nos lleva a comer más, incluso sin tener hambre.

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