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«Tenemos que normalizar el no estar bien»

Por Jon Reyes | 03 enero 2021

“Créete el cuento”. Ese es lema de vida de la actriz y embajadora de Huawei que hace pocas semanas publicó su segundo libro, Mujer Power, una guía de empoderamiento, sororidad y sexualidad que pretende seguir transformando vidas, tal como ella lo ha hecho con la suya. ¿Su próximo paso? Internacionalizar su carrera.

Fotos Javiera Eyzaguirre – Estilismo Paula Poblete – Asistente de estilismo Rebecca Rodríguez – Maquillaje y pelo Iván Barría – Agradecimientos French Beauty, Espacio Magma y Carola Bulnes catering

Hace un año y medio la actriz y comunicadora Belén Soto publicó No te lo mereces, donde contaba su experiencia con una relación abusiva que la marcó para siempre. El libro se convirtió en best seller y logró vender más de nueve mil ejemplares. Esa fue su catarsis inicial en el camino del empoderamiento y el amor propio.

Con el tiempo, muchas de sus seguidoras en Instagram le comentaban que habían leído No te lo mereces, pero también le preguntaban cómo hacían para empoderarse. Así nació la idea de hacer un nuevo libro –Mujer Power– para ahondar más en el tema del amor propio, la sororidad, el feminismo, el empoderamiento, la alimentación y el sexo. Aprovechó los meses de confinamiento para darle vida a un nuevo relato que ya es éxito de ventas y que planea publicar prontamente en Estados Unidos y otros países de Latinoamérica. Ese es su foco: internacionalizar su carrera como actriz y también como autora.

Con más de un millón de seguidores en Instagram, a sus 23 años Belén se ha convertido en una verdadera influencer que puede influir en la vida de otros para lograr cambios positivos con el mensaje que entrega. Como embajadora de Huawei sabe bien el lugar que la tecnología ocupa en su vida. “La tecnología tiene un lado muy positivo, porque me permite estar conectada con mi audiencia y con las mujeres que me siguen. Cuando no estás en pantalla, las redes sociales te ayudan a estar vigente. Soy muy agradecida de esas herramientas, pero también hay que tener cuidado de que el ritmo de las redes no nos invada”, dice.

Para ella, sus ocho horas de sueño son sagradas y confiesa que su mayor hobbie es su trabajo, porque disfruta mucho haciéndolo. Por eso el gran mensaje de Mujer Power es que aprendamos a disfrutar de la vida, en vez de soportarla.

–¿Cómo ha sido el camino para llegar a este nuevo libro? Me imagino que ha sido duro, pero necesario.

–Hay que tener en cuenta que este viaje del empoderamiento tiene muchas ramas. Al comienzo creía que al sentirme en paz con mi cuerpo ya estaría bien; luego empecé a darme cuenta de que esa parte estaba ok, pero que no estaba bien laboral o anímicamente. Me puse a estudiar de lleno, para que el puzzle funcione en toda su plenitud, y así empecé a desarrollar las distintas temáticas que están en mi nuevo libro. En el tema laboral nos sobreexigimos mucho. Estamos acostumbrados a que alguien nos contrate, pero a los 18 años me pregunté: ¿qué pasa si nadie me contrata y soy yo la que me contrato a mí misma?

–Muy de tu generación.

–Claro, por eso es importante entregarle ese mensaje a las nuevas generaciones que ya vienen con un pensamiento más libre, resuelto y evolutivo. Dentro de Mujer Power desarrollo estos ámbitos, también el de las amistades y de la gente que está alrededor tuyo. Hay que saber darse cuenta de las relaciones tóxicas, las que pueden ser de pareja, familia o amistades, y tenemos que cortar. En el libro también hablo de la sexualidad, no tengo tapujos en tocarla porque en este país esos temas no se hablan cuando una es chica. En el colegio jamás me hablaron del clítoris, de la masturbación femenina, la menstruación y menos del orgasmo. Crecí pensando que masturbarme era algo pecaminoso, en el camino me di cuenta de que la sexualidad femenina es algo maravilloso. Hay un capítulo grande en el libro sobre el sexo, los tabúes, la menstruación y el aborto.

–Uno de los grandes temas que cruza tu libro es el de la sororidad entre mujeres.

–Ese es el gran tema hoy en día: mi inspiración son las mujeres. Eso es lo que me hace querer aprender grandes cosas. Está bien admirar a otras mujeres, siempre nos enseñan a estar compitiendo entre nosotras. Crecí en un rubro (como actriz) donde me pedían estar vigente y me hacían sentir que la más regia sería la protagonista. La competencia ahí era terrible. El tema de la sororidad es muy importante, tenemos que crear tácticas de compañerismo y de apañe. No puede ser que seamos nosotras las que nos critiquemos y juzguemos. Ese fue un tema muy difícil en mi camino, porque mis propias compañeras me criticaban y juzgaban. Yo también caí en eso, criticaba a alguien que no conocía, y llamarla ‘zorra’ o ‘prostituta’ era algo casi normal. Ahí dije que no podía ser ese tipo de persona. Esa es hoy mi primera lección: apoyar a las otras mujeres, no juzgarlas sin saber todo lo que les ha tocado vivir. En el libro pido perdón a todas las que alguna vez critiqué o traté mal. Si queremos cambiar nuestra sociedad, debemos empezar por hacer esos cambios, no solo las mujeres, sino que también los hombres.

–¿Este es un libro que también debieran leer los hombres?

–El primer libro, que también iba dirigido más al publico femenino, fue muy leído por los hombres, sobre todo por los papás, ya que ellos querían entender el pensamiento de sus hijas sobre varios temas, como las relaciones abusivas. Mujer Power está dirigido a las mujeres, pero también está abierto a los hombres que quieran empoderarse. El amor propio es para todos los géneros.

–Lo del amor propio es un gran tema.

–No es algo que se trabaje de un día para otro, es un viaje para toda la vida. No es una moda, es un autoconocimiento que uno tendrá dentro de un proceso consigo mismo y que es maravilloso. También tenemos que normalizar el no estar bien. Muchas veces me preguntan cómo lo hago para estar todos los días bien y no estoy todos los días bien. Hay veces en que me levanto, me miro al espejo y me odio.

–¿Cuáles son tus fortalezas y tus debilidades?

–En el libro menciono mis grandes fortalezas y defectos. En lo bueno, soy muy trabajólica, creo mucho en mis proyectos; mi gran lema de vida es “créete el cuento”. Para mí el tener ganas es muy importante, porque te puedes creer el cuento, pero no tener ganas. Dentro de mis debilidades está el miedo a la crítica. Eso lo tuve que trabajar mucho. Nací dentro de la televisión y tenía que ser todo muy bien hecho, de lo contrario alguien diría algo de mi vida. Actué en teleseries desde muy chica y estaba constantemente en el ojo de las personas. Mi mamá (Carolina Infante, emblemática conductora de El Tiempo de Canal 13) me educó creyendo en mis sueños, ella es mi gran amiga y siempre me educó con libertad. Nunca me prohibió fumar o tomar trago; yo tuve la posibilidad de probar y decidir que eso no me gustaba. Esa actitud es la que deben tener los padres hoy en día.

–Otro gran capítulo del libro es el tema de la alimentación. Tuviste una experiencia muy fuerte con eso.

–Sí, tuve una adicción muy fuerte al azúcar. Suplía mi felicidad con el azúcar, así subí 15 kilos. No me sentía en mi mejor versión en ese momento y ahí comencé a escuchar a mi cuerpo. Ese proceso también fue muy difícil porque toda mi vida se basaba en la comida y en el tema del peso. Pasé por todas las dietas que te puedas imaginar. En las mañanas me obligaba a comer, a pesar de que no tenía hambre. Dentro de mi depresión todo eso fue muy fuerte, las dietas abusivas me marcaron mucho y me hicieron darme cuenta de que no podía seguir así.

–¿Cuál es la clave para superar una depresión como la que viviste?

–Primero hay que pedir ayuda. Creo que podría haber salido mucho antes si es que hubiera pedido ayuda. Me cuesta mucho mostrarme vulnerable y eso es algo que hay que cambiar. Tras la separación de mis padres y la posterior muerte de mi papá tenía que seguir mostrando que estaba en mi mejor momento y claramente eso no era así. Por eso es tan importante asumir que uno no siempre está bien. Después fui a terapia y eso me ayudó mucho. Cuando uno tiene depresión le echa la culpa al resto, pero hay que darse cuenta de que esta es tu vida y ahí es cuando comienza el viaje al amor propio y donde uno empieza a eliminar las relaciones tóxicas.

–¿Cuál ha sido la relación más tóxica en tu vida?

–La relación abusiva que tuve a mis 15 años. Esa fue la más tóxica, pero también la de más aprendizaje porque no sería la mujer que soy hoy, sin haber pasado por esa relación abusiva. Es contradictorio porque gracias a todo el daño que esa persona me hizo pude ver todo de manera distinta y sanarme. Aun así, todavía me cuesta el tema de las relaciones de pareja. Quedé muy daña- da, me cuesta mucho creer en la otra persona porque crecí con el pensamiento de que era normal que alguien me fuera infiel y me hiciera daño, pensaba que era normal que un hombre me manipulara y ser la que cumple el rol de sumisa, por eso el tema del empoderamiento me sirvió mucho y decir esto no va más. Luego de esa vez no he tenido más relaciones tóxicas.

–¿Estás en pareja?

–Sí, estoy en pareja y muy tranquila.

–¿Cómo te ves de aquí a los 30?

–Creo que estaré en un lugar muy distinto; soy muy nómade, quiero internacionalizar mi carrera como actriz, que me publiquen como autora en otros países y quiero explorar el mundo completo. Quiero ser mamá, pero hoy no es mi prioridad. Por eso también toco el tema del aborto en el libro, esto es algo de lo que se debe hablar. Las mujeres que no tienen los recursos necesarios para mantener un hijo abortan en lugares clandestinos en donde ponen en peligro sus vidas. En nuestro país falta mucha educación sexual, y conversar sobre este tema.

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