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Doña Sofía y su pasión por el medio ambiente

Por Sole Hott | 05 diciembre 2019

Su amor por los animales y el medio ambiente data desde que era una niña.

Cuesta creer que la Reina emérita sea una ecologista pura teniendo en cuenta que Don Juan Carlos I es conocido, y criticado, por su fanatismo por la caza de elefantes.

Doña Sofía tiene una pasión y preocupación por el medio ambiente que viene desde niña, y siendo una pionera en el mundo royal, ayuda y colabora con varias organizaciones.

“Yo intento, por ejemplo, que todos los residuos se reciclen, en especial el papel, en palacio se utiliza mucho cada día”, declaró anteriormente la reina Sofía. Y fue ella quien mandó a instalar una cubierta ecológica de aljibe en 2007 sobre algunas oficinas en las dependencias de la Zarzuela para ahorrar energía.

Y así ha tenido muchas ideas y prácticas a imitar. Por ejemplo, las banderas que se utilizaron para adornar las calles de Madrid el día de la boda real de los reyes Felipe VI y Letizia, fueron reutilizadas para fabricar los bolsos de viaje de la oficina olímpica que llevaron a Singapur en 2012. En el palacio de la Zarzuela, además de la cubierta ecológica, instaló placas solares e impulsó el uso de autos eléctricos por parte de los integrantes de la casa real.

La suegra de Letizia tiene, además, una especial preocupación por los animales y la preservación de especies en peligro de extinción. Se le ha visto liberando tortugas marinas y recogiendo basura del mar. Para la Reina emérita la clave está en la educación de las nuevas generaciones, y asegura que siempre que la llaman a ayudar, no duda en hacerlo.

Su amor por la naturaleza data desde 1949, según una de los biografías de la consorte de Juan Carlos I. Cuando tenía 11 años se mudó al Palacio de Tatoi en Grecia, y ahí creció entre pinos y animales que su padre, el rey Pablo, había prohibido cazar. Además de un invernadero y una granja. De ahí en adelante el amor por los animales y la naturaleza, sería siempre prioridad en su vida.

Así mismo lo confirman los biógrafos de Doña Sofía: La Reina habla de su vida, y aseguran que Jan Smuts tuvo mucho que ver en esto, ya que durante la Segunda Guerra Mundial protegió y acogió en Sudáfrica a la exiliada familia real griega, además de impulsar la Sociedad de las Naciones.

“El general sudafricano era lo que hoy sería considerado un convencido ecologista. Amante de la naturaleza, defensor de los animales y excelente botánico, Smuts, junto a su esposa, se ocupó de suplir a los abuelos ausentes y narraba a los príncipes historias fascinantes de las sabanas africanas y les enseñaba algunos de sus secretos”, explican en la biografía.

Ante tales antecedentes en la vida de Sofía, era de esperar que transmitiera dichos valores a sus hijos y nietos. A estos últimos suele involucrarlos en causas pro medio ambiente. Han liberado tortugas en familia, han realizado conciertos a beneficio y organizado eventos para promover el reciclaje.

El propio Felipe VI, anfitrión de la Cumbre del Clima, fue contagiado por su madre y heredó la sensibilidad por los animales y el medio ambiente. Así, al contrario de su padre, el actual rey no es aficionado de la caza ni mucho menos a las corridas de toros.

 

Foto: ABC.es

 

 

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