Estilo de vida

El efecto mar (y su poder)

Por equipo velvet | 08 noviembre 2019

Calma el estrés y sana la piel, entre otros beneficios.

En momentos de estrés, cualquiera sea la razón, es muy común desear una teletransportación inmediata al mar.

Sacarse los zapatos, caminar por la arena, sentir el agua helada, para luego sentarse y apreciarlo. De solo imaginarlo uno suspira. Y es que el mar provoca eso…y más. Llega a todos nuestros sentidos y la ciencia así lo confirma. No se necesitan pastillas ni pagar cantidades, el «efecto mar» existe.

La inmensidad de su alcance y el azul profundo relajan. Y como si esto no fuera suficiente, el océano nos entregan más beneficios. El aire puro, el movimiento de las olas y su sonido, y la luz del sol, aumentan la producción de endorfinas. Tal como si fuesen unos días de descanso.

Los psicólogos coinciden en que el real efecto del mar se debe precisamente a que la brisa marina logra calmar, de forma natural, el sistema nervioso. Y el hecho de estar en la naturaleza hace que conectemos sensorialmente con el entorno debido a que estamos en nuestro hábitat natural.

Mientras que en la ciudad logramos silenciar el ruido de todo lo que nos rodea, junto al mar buscamos maximizar el sonido. «Las personas aman el agua», asegura el biólogo Wallace Nichols, autor del libro ‘Blue Mind’. Y según su estudio, estar junto al mar no solo mejora el rendimiento, sino que también aumenta la calma, reduce la ansiedad e incluso aumenta el éxito profesional.

Al ver el mar se activan las hormonas del bienestar, como la dopamina y la oxitocina, y reduciendo el cortisol, la sustancia que se libera por estrés. Además, es capaz de detener el baile de pensamientos negativos que vuelven una y otra vez.

Los expertos recomiendan «escaparse» cada cierto tiempo. Y lo bueno para nuestros cercanos, tenemos mar a lo largo de Chile.

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