Desde Audrey Hepburn a Kaley Cuoco, pasando por Sarah Jessica Parker, celebridades que dejaron el tradicional blanco de lado para darle color a ese día tan importante.

Andrea Dotti y Audrey Hepburn se casaron en Suiza, en enero de 1969. Y la actriz recurrió a su amigo Hubert de Givenchy para el vestido de su segundo matrimonio. Para la ocasión eligió un diseño corto de color rosa con un sutil volante en los puños de las mangas, acompañando el look de un pañuelo y unos guantes del mismo tono.

Después de su primero marido, Jim Dougherty, llegó Joe DiMaggio. El que le dio el sí a la rubia el 14 de enero de 1954. Y este es quizás su look de boda más aplaudido. Un clásico traje de chaqueta, realizado en lana de tonos marrones. Un diseño que, en 1999, alcanzó la cifra de 33.350 dólares en una subasta.

Cuando se casó con Eddie Fisher, su tercer marido, fue todo un escándalo. Y es que se trataba del marido de su hasta entonces mejor amiga. Y tuvo que convertirse al judaísmo para casarse, lo que influyó en su vestido también. Un diseño vaporoso en color verde botella, con mangas transparentes que se conectan con un pañuelo sobre su cabeza.

Es de conocimiento popular que la actriz se casó ocho veces, de ahí que no optara por el blanco en todos ellos. En su quinta boda se caso de amarillo intenso con cuello vuelto y mangas largas.

Si bien no hay muchas imágenes de la boda de Sarah Jessica Parker y Matthew Broderick en 1997, a diferencia de las películas de Carrie Bradshaw, en la vida real optó por algo mucho más sobrio: negro. Años después, la actriz se arrepintió de su decisión: “Estaba demasiado avergonzada para dedicar tiempo a buscar un vestido de novia. Había una tienda que me gustaba y que conocía, así que fui y tomé lo primero que tenían colgado”.

Fue una fiesta de varios vestidos, el primero sí fue blanco, pero hubo un segundo diseño. Maria Grazia Chiuri, de Dior, creó un vestido de tul y escote cuadrado con tirantes, en el que bordó la historia de los ‘Ferragnez’. Además, este vestido terminaba convirtiéndose en un tercer atuendo.

En noviembre de 2018, en su boda junto al músico Taylor Goldsmith, la actriz de This Is Us eligió el rosa en una versión maximalista: volantes, detalles florales en la cintura y mucho tul, además de las flores de su ramo y el velo nupcial.

David y Victoria Beckham son uno de los matrimonios con más estilo, pero antes de convertirse en los iconos de moda que conocemos hoy, ambos experimentaban con las tendencias. Se casaron ambos de blanco, pero luego optaron por el morado, incluso su hijo Brooklyn, un bebé en ese entonces, se sumó al dress code.

La actriz rutilizó un vestido que había guardado por años y se casó con James Righton luciendo un vestido CHANEL.

En 2002, dio el ‘sí, quiero’ a Gavin Rossdale con un diseño de alta costura confeccionado en seda y de corte asimétrico, de John Galliano. Optó por una falda de gran volumen, pintada con spray y en un intenso color rosa que se fundía con el blanco en degradé.

Julianne Moore optó por la sencillez y la elegancia, al igual que en su boda en el jardín con el director Bart Freundlich en 2003. Lució un vestido morado de Prada con un pronunciado escote en V y bordados florales.

Para su boda en la campiña italiana con Justin Timberlake, Jessica Biel eligió un vestido de alta costura rosa palo de Giambattista Valli. “Fue un poco arriesgado en su momento, pero resultó mejor de lo que jamás hubiera imaginado”, comentó.

La actriz Chloé Moretz decidió seguir la tradición de 2llevar algo azul”, reinterpretándola directamente en el vestido de novia. El diseño fue realizado por Nicolas Ghesquière en el atelier de París de Louis Vuitton, firma de la que Moretz es embajadora.

En julio de 2021, la sobrina de Diana de Gales, selló su historia de amor con Michael Lewis en una boda de cuento en Roma. Duró tres días y eligió cinco vestidos de los diseñadores de Dolce & Gabbana. Tras la ceremonia nupcial, Lady Kitty cambió su primer vestido, inspirado en la inolvidable Grace Kelly, por un espectacular diseño de organza y seda con cristales y flores pintadas a mano.

La protagonista de The Big Bang Theory y el tenista Ryan Sweeting contrajeron matrimonio en la Nochevieja de 2013 ante 150 invitados. Cual princesa, lució un vestido de de corsé con falda de varias capas de tul. Es un ejemplar de Vera Wang que ella volvió a llevar después, aunque no para una boda sino en un videoclip de la película The Wedding Ringer.

Kristen Bell lució natural y sencilla durante su boda civil en Los Ángeles en 2013 con Dax Shephard. La actriz optó por un clásico vestido negro, que complementó con un collar. Bell había comentado previamente a The Knot que gastaron tan solo 147 dólares en su íntima boda.