Viajar con niños

Esta vez voy a contarles de algo nada que ver con mi trabajo, ¡pero que me preguntan mucho! ¿Cómo lo haces para viajar con niños? Al Álvaro y a mí, una de las cosas que más nos gusta en la vida es viajar. Aprendemos, nos desestructuramos, tomamos aire, rompemos la rutina, ganamos experiencia, cultura y nos enamoramos. Desde que nos conocimos tratamos de viajar lo que más podemos, y hemos acomodado nuestros trabajos a estos viajes. Cuando nació el Balta, mi hijo de tres años, decidimos no cambiar nuestra vida para adecuarnos a una guagua, si no que acoplarlo a él a la nuestra.

A los seis meses fue el primer viaje internacional de Balta, nos fuimos a Buenos Aires a una feria por cuatro días. La verdad es que el Álvaro tenía más aprensiones que yo, pero el resultado fue maravilloso, un viaje disfrutado al máximo, en que nos sacamos el jugo los tres, hicimos mil panoramas y lo pasamos bomba. Cuando teníamos reuniones iba uno de los dos, y el otro se quedaba con la guagua y así nos arreglamos.

Después de eso a los 8 meses fuimos de viaje con el Balta a Miami de vacaciones. Y lo mismo, se enamoró de la playa, de andar con poca ropa y hasta de pasear en el coche cuando íbamos de shopping.

Un viaje súper especial fue cuando fuimos a recorrer la Toscana italiana en Motorhome, ¡eso sí que fue una aventura! Viajábamos como dos horas diarias, Balta en su silla y yo sentada al lado pintando o jugando, recorriendo lugares increíbles, comiendo rico, y de camping, ¡nada mejor!

Hace 7 meses nació nuestra segunda hija, Jacinta. Con ella hemos sido bien canguros en ir con ella al campo, a la playa, a Santiago, al sur, para que también se acostumbre a dormir en diferentes partes, a mirar distintos techos. Cuando tenía cuatro meses fuimos a Buenos Aires solos con ella, al Balta lo dejamos con su abuela. ¡Fue duro, me sentí poniéndole el gorro! Pero él lo pasó increíble, no nos echo ni de menos y la Jacinta tuvo a sus papás para ella sola, fueron sus cuatro días sagrados de apego y disfrutados al máximo. El segundo hijo nunca tiene la suerte de sus papás a tiempo completo.

La última experiencia viajera fue hace un mes en Punta Cana los cuatro, ¡prueba de fuego! Y lo comprobamos, con dos también se puede. Mucha playa, piscina, arena, juegos y aperitivos ricos.

Como consejo, si bien es cierto; mis hijos siempre se han portado bien y son gozadores y de poca estructura (no por eso, pocas reglas), creo que si tienen ganas de viajar, ¡háganlo! Siempre intentar estar relajados, sin tensiones, bien preparados y con pocas expectativas, ¡el viaje seguro las supera todas!

Javiera Poch,
Instagram @javierapoch