Velas:

Decoración íntima y espiritual

Entre todos los objetos y accesorios disponibles para decorar, la vela ha de ser uno de los más profundos a los que se acude cuando lo que se busca es conseguir un ambiente de intimidad dentro del hogar. Con rasgos estéticos y espirituales, esta creación se apunta en el listado de aquellas que a diario ofrecen nuevas alternativas y se adaptan a cada estilo particular.

Durante los últimos años, las velas se han posicionado como uno de los elementos principales cuando el objetivo que se persigue es añadir un toque personal al sector que se quiere ornamentar, pues si hay algo en que convergen todos los que acuden a ella, es en su poder de otorgar calidez, con una sutileza inigualable. Pero aunque esta venerada característica debiese estar determinada por su relación con el fuego, lo cierto es que el efecto de calor proporcionado, es más emocional que real.

El que sea un objeto decorativo asociado siempre a la búsqueda de paz, lo convierte también en una de las opciones predilectas a la hora de regalar; motivo que le permite estar presente en tiendas que no se dedican exclusivamente a ese rubro, pero que seducidas por la profundidad que brinda, suman en sus vitrinas lo que consideran un accesorio característico de cada estancia, que en formato de lámpara efímera, puede decorar tanto de día como de noche, el interior o exterior del hogar.

Funcionalidad versus estética, son características que generalmente se contraponen, pero este producto es tan particular, que sin ningún esfuerzo las ha podido juntar. En parte este plus puede estar definido en la luminosidad que otorga su tenue resplandor, capaz de llenar espacios con una energía que puede ir desde lo más simple, hasta la conexión más profunda con el misticismo y la relajación.

Pero bueno, sin importar los objetivos que persiga, lo cierto es que tanto sus versiones más clásicas, así como sus modernos e innovadores modelos recientes, son un tributo a la intimidad en la decoración. ¿Cuáles son las alternativas presentes en el mercado en la actualidad? Colores, formas, aromas, estilos, tamaños, son solo parte de una extensa lista de variedades que sin escapar mucho de un modelo tradicional, abren espacio a quienes desean añadir un toque más personalizado a las distintas habitaciones de su vivienda.

“Una delicia para los sentidos”, es una consigna descriptiva de los entendidos en el mundo del diseño y la decoración de ambientes, y es que precisamente su belleza radica en la plenitud que puede otorgar a quien justamente busca esa sensación cuando retorna a su casa después de una jornada académica o laboral.

Para interior o para exterior, pequeñas o alargadas, en candelabros o en faroles, cuando se trata de variedad, las velas sí que disponen de alternativas para todos los gustos. Los rincones de luz que proporcionan, pueden ser diseñados con toques personales, y mezclados con otros objetos, flores e incluso plantas, obteniendo resultados que pueden ir desde lo más rustico y simple, en una mesa de centro o estantería, hasta lo más sofisticado y elegante, en piscinas o cenas nocturnas. Pero si bien todo depende del gusto de quien las posiciona, los especialistas sugieren mantener siempre una misma línea cuando se decida mezclarlas con otros elementos, y si este complemento se da entre objetos de sus mismas características, el consejo es procurar no opacarlos entre ellos, evitando por ejemplo reunir en un mismo espacio, dos cirios con aromas diferentes.

¿Qué ofrece la industria decorativa?

Dado lo simple del  proceso para confeccionarlas, es fácil dar con un fabricante de velas en cualquier ciudad. Y si bien siempre está la opción de recurrir a una tienda especializada, es importante darle cabida a esta artesanal opción, que a la hora de hablar de búsqueda de personificación, será la que proporcione exclusividad en mayor medida.

Pero antes de la decisión del lugar dónde adquirirlas, está una mucho más trascendental, ¿qué vela necesitamos?, y es que cuando se trata de disponibilidad, las opciones “básicas” son muchas más de la que se piensa. En cuanto a velas decorativas, la variedad es inagotable, por lo que solo hace falta considerar aspectos como el espacio del que se dispone, y el color que mejor combinará con el resto de accesorios del lugar. Por otra parte, están las de candelabro, que vendrían siendo las más clásicas e ideales para salones elegantes y/o sobremesas de esta misma categoría. También están los cirios, denominados velas de columna o pilar, que por su gran tamaño, requieren de un soporte menor que aun pasando desapercibido, pueda garantizar seguridad a la hora de sostenerlo.  Y si se trata de ambientar estancias con luz tenue, las denominadas velas de té se convierten en un excelente recurso para ambientar espacios íntimos, durante cortos periodos, y es que en caso de usarlas, hay que considerar que por lo general duran entre 5 y 6 horas encendidas. Y por último, como en todo rubro debe haber un producto insigne que esté pegando más fuerte en la actualidad, en este caso son las velas flotantes, que con un tamaño pequeño, son mezcladas con un elemento tan vital como el agua. Utilizadas en recipientes dispuestos en pequeños lagos o piscinas, producen un reflejo único que las convierte en una potente y elegante alternativa para ambientar.

También está la opción de fijarse en los complementos que presentan algunos diseños, con incrustaciones de metal, de nácar o de coloridas y preciosas piedras, que en caso de ser utilizadas, no debiesen ser mezcladas con portavelas que además de sobrecargarlas, les quitarán protagonismo.

Las posibilidades para incluirlas en la ornamentación del hogar son infinitas, y para dar ese gran paso, solo hace falta definir la ocasión en que se utilizarán. Si bien lo más común es que estén presentes en cenas románticas o en eventos como Año Nuevo y Navidad, lo cierto es que sin importar la relevancia del momento, las velas siempre entregarán calidez, estilo y luminosidad. Lo único que hace falta para encontrar su momento y lugar, es observar las alternativas y jugar con los colores, tamaños y aromas disponibles. ¡Mientras despliegues tu buen gusto e imaginación, cualquier estancia en que las involucres, quedará sensacional!