Valle de Colchagua

Un tesoro en medio de viñas

A sólo 2 horas de Santiago, se encuentra ubicada esta maravilla de la naturaleza, donde además de respirar un aire puro, podrás deleitarte con las exquisitas cepas que se dan en estas tierras llenas de historia y tradición.

En el corazón de la región de O`Higgins se encuentra este paraíso terrenal, un lugar donde además de conocer las innumerables viñas que se encuentran situadas allí, puedes visitar el lago Rapel, el museo de Colchagua, las termas del Flaco y el museo de artesanías de Lolol, como también visitar los criaderos de caballos y de paso maravillarte con todo el paisaje de este must see del centro de Chile.

Cerca de 190 kilómetros separan este valle de Santiago y aproximadamente 362 de Concepción, en un poco más de 4 horas, por la ruta 5 norte, podrás disfrutar de parajes bellísimos y de una de las mejores zonas productoras de vino en Chile. En donde la principal cepa es cabernet sauvignon seguido de merlot y por último syrah, en blancos se destaca el chardonnay.

La zona del Valle de Colchagua, palabra que significa «lugar de pequeñas lagunas» fue el límite sur del imperio inca y es uno de los valles transversales de la zona central, por donde pasan las aguas del río Tinguiririca y además se ubican las ciudades de San Fernando y Santa Cruz, y algunas localidades de gran interés turístico, como Chimbarongo, Lolol o Pichilemu.

Este lugar posee un clima mediterráneo templado, con cuatro estaciones bien marcadas. Las temperaturas en invierno varían entre 12ºC la máxima y 4ºC la mínima. En la costa esta variación es menor, con temperaturas más moderadas incluso en verano.

Las aguas termales son otra de las bondades de este lugar. Con acceso por caminos de tierra en la cordillera, las tinas y baños de barro curan y te relajan con sus propiedades terapéuticas. Además, en este paraje se pueden encontrar restos de importante valor arqueológico, un buen dato para aquellos que gustan de la historia de nuestro país.

Si quieres puedes aventurarte desde Santa Cruz hacia la costa, pasando por Lolol, Paredones, Bucalemu, Cáhuil, Punta Lobos y Pichilemu, todos estos lugares son increíbles y puedes aprovechar de tomar muchas fotografías y sentarte a contemplar el horizonte. Debes si o si parar en Cáhuil y llevarte un saquito de sal de mar, ¡simplemente un imperdible!

Pero sin duda, este must see se convierte en una oportunidad única para los amantes del vino, quienes pueden visitar las bodegas y las diversas viñas, degustar vinos y disfrutar de buena comida, todo esto hace que se despierten los sentidos e ingresen a un estado de máxima relajación.


Fuegos de Apalta

En este increíble valle, se encuentra ubicada Viña Montes, específicamente en Apalta, un lugar ideal para el crecimiento de viñedos que requieren temperaturas más altas que, otras variedades, para alcanzar la madurez. Esta viña con cerca de 30 años de trayectoria apostó por la gastronomía y se asoció con uno de los chefs más famosos del mundo, el argentino, Francis Mallmann, con el que dieron vida a Fuegos de Apalta.

Este nuevo y exclusivo restaurante se emplaza en medio de Viña Montes, pionera en la plantación de sus parras en laderas extremas, y de una majestuosa naturaleza, gracias a sus amplios ventanales todos sus visitantes, ya sea nacionales o extranjeros, podrán disfrutar de la vista panorámica a las viñas y cerros.

“Este es un sueño que comenzó a gestarse hace muchos años. Hemos sido históricamente innovadores y esta vez queríamos seguir sorprendiendo con una experiencia gastronómica de clase mundial. En esta búsqueda coincidimos angelicalmente con Francis y el resultado ya es una realidad”, explica Aurelio Montes, enólogo y presidente de Viña Montes.

Luego de algunos meses de planificación, tanto de la construcción como de la elección de los productos que formarían parte de la carta, Fuegos de Apalta abrió sus puertas a mediados de marzo.

En cuanto a este novedoso lugar, el chef Mallmann explicó, “invertimos mucho tiempo en una exigente búsqueda de frutas, verduras, carnes, corderos, pescados y frutos del mar privilegiando productos propios del valle o de zonas emblemáticas de Chile. Es una cocina basada en la sencillez de los mejores productos, como carnes criadas especialmente para el restaurante en la zona de Lago Ranco, cordero patagónico y pescados de la costa Colchagüina. Del mismo modo, buscamos que todo nuestro personal viva en las inmediaciones de la Viña y no tengan experiencia anterior para poder capacitarlos bajo nuestra propia exigencia de calidad y servicio”.

Este exclusivo restaurante no pudo dejar de lado los exquisitos vinos que se elaboran en este lugar, es por ello que se incluyó en su carta los mejores mostos del Valle de Colchagua, “hemos incorporado lo mejor de nuestra zona, la idea es unir y potenciar el valle completo con la apertura de nuestro restaurante. Nuestra carta incluirá todo el portafolio de Montes y sus íconos”, explica Aurelio Montes.

Uno de los atractivos de Fuegos de Apalta es, sin lugar a dudas, el domo de fuegos de 3 metros, donde se asa y ahúma desde un cordero, hasta una damajuana de garbanzos, pasando por pescados, repollos, zanahorias y pollos. Y es que la cocción lenta de productos frescos, nunca congelados, son la clave para asegurar una experiencia única y memorable.

Sin duda es un destino que, si o si deben conocer, innumerables son sus bondades y bellísimos entornos, sólo falta aventurarse por esta extravagante y atractiva ruta del vino.