Tratamientos nocturnos:

¿Qué sucede mientras duermes?

Despertar fresca y radiante debe ser uno de los primeros ideales a los que se aspira cuando comienza el día. La buena noticia es que pese a sonar utópico, es muy factible gracias al despliegue de la cosmética de última tecnología, que ha sabido aprovechar a la perfección las bondades que ofrece el descanso nocturno, capaz de potenciarla y perpetuarla. Porque sí, ¡mientras duermes, ella actúa!

Por Gabriela Bustos Pereira

Está comprobado que durante la noche el proceso de regeneración de las células se intensifica, incrementa la síntesis de proteínas, y la piel recibe un flujo mayor de sangre y nutrientes. De este modo, mientras el cuerpo descasa después de una exhaustiva jornada, la piel hace lo suyo para despertar fresca y radiante cada día.

El proceso natural que se lleva a cabo a diario, resulta particularmente fundamental al considerar las agresiones ambientales a las que se someten las personas en la ciudad, evitando o retrasando la aparición de manchas y arrugas. Todo sería perfecto,un detalle: el paso del tiempo.

A medida que pasan los años, y debido al ajetreado ritmo de vida que se lleva en la actualidad, el proceso natural que ocurre a diario en la piel, se va debilitando, ocasionando que todas aquellas marcas que se querían ocultar, vayan quedando en evidencia. Pero como no todo está perdido, es allí donde aparecen como salvavidas: los tratamientos.

Cremas nutritivas, aplicaciones de retinol, sérums, vitamina C, exfoliantes y mascarillas, son parte de los productos más comunes que componen el completo mundo antiage, teniendo especiales resultados aquellos que se aplican en modalidad nocturna, pues su aceleración y regeneración, resultan mucho más eficaces al encontrar un cuerpo predispuesto a recibir sus efectos.

Por otro lado, es un hecho que dormir bien disminuye la ansiedad, protege la salud, mejora la memoria, e incluso en ocasiones propicia la pérdida de peso. Por ello, aprovechando el ritmo circadiano del cuerpo y su reloj humano de procesos bioquímicos, es que la industria cosmética ha volcado sus esfuerzos en horas que hasta algunas décadas, se consideraban perdidas.

Los productos disponibles son tan variados como específicos, siendo capaces de satisfacer tanto necesidades reafirmantes como nutritivas y estimulantes, por sus composiciones que contienen oligoelementos, aminoácidos, colágeno, elastina y ácido hialurónico, entre muchos otros. Pero, ¿por qué no usarlos de día? A todo lo expuesto anteriormente, se suma una sencilla característica que poseen ciertos cosméticos y es que son fotosensibles, por lo que para surtir efectos, solo pueden aplicarse de noche.

Una carrera a ojos cerrados

El principal objetivo de los tratamientos nocturnos, es aportar todos los componentes necesarios para reforzar las células, permitiendo con ello que aumenten la producción de colágeno, y reparen el ADN. Por lo anterior, y antes de conocer los métodos disponibles, resulta fundamental saber qué es todo eso que sucede mientras duermes.

Basta tan solo una hora luego de conciliar el sueño, para que el organismo comience a producir la hormona GH del crecimiento, acelere el metabolismo, fortalezca el sistema inmunológico, aumente la pérdida de agua, comience el proceso de regeneración de la piel multiplicando su actividad celular, y active la microcirculación que induce intercambios más intensos entre el aporte de nutrientes y la eliminación de toxinas.

En resumen, se trata de acciones profundas que contrarrestan los diversos ataques a los que el cuerpo se enfrenta cada día. Pero, ¿basta con ello para paliar los efectos negativos? La respuesta de los especialistas es un rotundo no, y es que si bien recomiendan respetar de manera sagrada las ocho horas de sueño, también sugieren complementar y potenciar todos estos efectos, con algunas acciones simples que surgen desde la cosmetología.

Independiente de si acostumbras o no a aplicarte tratamientos, esto será tan simple, que en un par de semanas ya se volverá parte de tu rutina. Para comenzar se recomienda utilizar cada noche un jabón facial, y es que claro, esta es literalmente la base para lo que viene, porque no es recomendable aplicar nada sobre una piel que no esté debidamente purificada. Luego vienen una serie de productos, disponibles en muchas variedades, pero con una característica común: sus armas contra el envejecimiento. Las cremas antiage poseen componentes cuya eficacia se ve potenciada a medida que se evita la exposición a la luz solar, por lo que tras aplicarla y dedicarte a descansar, estarás aliviando de forma paulatina la hidratación y el fortalecimiento de tu rostro, además de retrasar la aparición de las tan molestas arrugas.

Si la complicación no es aún el paso del tiempo, está la opción de aprovechar la instancia para atacar malestares tan comunes como el acné. Dichas cremas destapan los poros lentamente y es ideal que mientras lo hacen, no te expongas a ningún factor externo, por lo que nuevamente, resulta perfecta la noche. Lo mismo ocurre con las ojeras, porque si hay una señal evidente de falta de sueño, son ellas. Afortunadamente, el mercado ofrece una inmensa variedad de cremas que suavizan e hidratan esta parte tan sensible del rostro, redefiniendo aquellas facciones que sí da gusto resaltar.

A pesar de lo común que son los tratamientos nocturnos para el rostro, es necesario señalar que el privilegio que otorga la noche, no se limita a ese único sector del cuerpo. Sin mayor dificultad, podrás encontrar en tiendas cosméticas e incluso en farmacias, cremas hidratantes para pies, manos y cabello, cuya aplicación se torna difícil durante al día, porque jamás se cuenta con el tiempo necesario para que los productos sean absorbidos.

En definitiva, la cosmética de última tecnología está diseñada para aprovechar todas esas ventajas que brindan en la noche un metabolismo nutritivo, y una piel absolutamente receptiva. Por eso cuando escuches que el sueño es sinónimo de belleza, no te rías incrédulamente, porque si lo potencias con productos de manera efectiva, además de permitirte despertar con buena cara, aprovecharás una serie de beneficios que quizás desconocías. Y si aún no te animas, tómalo así, tienes 24 horas para preocuparte por ti, ¿por qué hay ocho que desperdiciarías?