Trastorno del Espectro Autista: Día internacional de su concientización

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró en 2007 el 2 de abril como el día internacional en concientización del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Desde aquel día todos quienes tengan un hijo, familiar, amigo o conocido que padezca TEA se visten de azul.

El color azul se ha transformado en un símbolo del autismo. Representa de alguna manera lo que a diario viven las familias y las personas con este síndrome. Hay veces que el azul es brillante como el mar en un día de verano, y otras veces, ese azul oscurece y se disipa como un mar de tempestad.

El TEA es un trastorno neurobiológico del desarrollo que se manifiesta durante los tres primeros años y que perdura para el resto de la vida. “Hay que tener en cuenta que el autismo no es una enfermedad. No te vas a tomar una pastilla y te vas a recuperar de él, no. Si no que se toman remedios para hacer la condición un poco más llevadera”, cuenta María Consuelo, presidenta de Asociación de Asperger Concepción.

Muchas veces se tiende a confundir el autismo con el asperger, aunque tiene rasgos muy similares, no es lo mismo. “La gran diferencia entre el TEA y el asperger son las capacidades de desarrollo de las personas, las capacidades de interactuar socialmente. Hay niños que son muy sociables y otros que no socializan casi nada, por ejemplo, algunos que padecen asperger, socializan un poquito más”, agrega.

Una de las etapas más difíciles dentro de esta condición, y en la mayoría de los trastornos, es la aceptación de los padres y su entorno. Bien lo sabe Nicole Echeverría, una madre de un hijo de 2 años y 9 meses diagnosticado con autismo.

“Es una situación difícil que marca y cambia tu vida, tu forma de pensar, de ver la vida. Comienzas a tener temores de vivir en una sociedad que habla a tus espaldas y critican sin saber. Se burlan de un defecto o condición, cuando te da miedo el simple hecho de ver crecer a tus hijos en este mundo lleno de prejuicios. Así es como me siento y vivo a diario”, contó.

La presidenta de la Asociación afirma que en temas educacionales aún no están preparados para recibir a niños con capacidades diferentes como el asperger y el TEA, ya que los profesionales deben capacitarse voluntariamente. Además, enfatizó en que recién lo dimensionarían en la práctica.

“El proceso de entrar al jardín es muy tedioso. Vimos más de doce jardines donde nos encontramos que solo puede haber 2 niños por sala con alguna condición distinta”, declaró Nicole. “Y, te dicen que ya están copados. Cuando buscaba jardín para mi hijo, me decían que lo podían recibir, hasta que les contaba lo del TEA”, recordó.

Corrida por la concientización

Una gran convocatoria, tuvo este pasado domingo 31 de marzo, la segunda corrida por la concientización del TEA. Los asistentes más pequeños al evento disfrutaron del divertido payasito Tallarín y una sesión de zumba para los adultos.

Más tarde, todos se posicionaron detrás de la meta para correr uno o dos kilómetros con sus familias, amigos y mascotas. Además, los niños contaron con juegos inflables, globoflexia y pintacaritas. La expresión en sus caras lo decían todo, compartir, jugar con más niños era su mayor felicidad.