Surf: Libertad y adrenalina en el mar

Es innegable que estos últimos años el surf ha proliferado en exponentes, lo que ha ido de la mano con las óptimas condiciones geográficas que poseemos como Región. Características que no sólo dan para iniciarse en su práctica sino también como para convertirse en todo un experto, sólo falta dar los siguientes pasos, para los cuales se necesita mayor apoyo financiero del mundo privado y formación a las próximas generaciones de surfistas.

Por Mauricio Maldonado Q.

No cabe duda que somos un país privilegiado en cuanto a las bondades geográficas y naturales. Flanqueados de norte a sur por un grueso y macizo cordón montañoso, características similares en cuanto a la extensión del borde costero, el cual con aguas que varían en profundidad e intensidad, posee cualidades propicias para la práctica de diversos deportes náuticos. Entre ellos destaca el surf, disciplina que se pensaría que su boom se da en las zonas más soleadas y cálidas del país, sin embargo, en nuestra Región existe un movimiento y comunidad para nada menor, que suma cada vez a más y más apasionados por las olas.

“Se ha avanzado bastante y creo que lo seguirá haciendo los próximos años. Esto dado, obviamente, porque somos un país costero, tenemos más de 4 mil kilómetros de costas y el Biobío, aunque algunos no lo vean así, cumple en lo geográfico con varios requisitos para ser una zona ‘rica’ en la práctica del surf. Zonas de olas con rompientes que te dan olas desde la iniciación deportiva hasta la competición. En general, en nuestro país tenemos olas gigantes, con exponentes destacados que las siguen, como por ejemplo Ramón Navarro, y también olas recreativas y más pequeñas que forman tubos. Como dicen los gringos, en Chile está la ‘meca’ para practicar surf”, comenta John Suazo, surfista local con más de 20 años de trayectoria y especialista también en la práctica del SUP (Stan Up Paddel).

Opinión que se condice con lo señalado por Jorge “Koto” Sandoval, también experimentado surfista de la localidad de Lebu, quien apunta que con el correr de los años el surf se ha convertido en un deporte que ha entusiasmado cada vez a más gente, facilitado más su práctica y acceso. “Cuando me inicié en esto, hace poco más de dieciséis años, casi no existía nada de lo que hay ahora. No había fabricantes de tablas ni trajes ni accesorios, lo que en la actualidad es totalmente masivo. Un crecimiento que he notado en lo puntual estos últimos cinco años, como que la gente ha optado y se ha sentido más atraída por practicar este deporte”.

De la misma manera, estas ganas de montar las olas y adentrarse en el mar, según “Koto”, viene dado en parte por seguir el paso de los padres, es decir, “pasa por un tema que se está viendo en las nuevas generaciones de los padres que iniciaron esta disciplina en la zona. Hay muchos jóvenes y niños que son hijos de surfistas y que son el recambio generacional del surf local. La ‘onda’ de la playa es buena y ciertamente ha ‘explotado’ el practicar surf en las costas de la Región, no sé con exactitud cuánta es la gente, pero mínimo cada año es el doble”.

No obstante para Claudio Carrasco, surfista penquista, no ha sido tanta la masificación ni tampoco ‘explosivo’ el movimiento, más bien todo se ha desarrollado de forma pausada y lenta, apareciendo de a poco y casi tímidamente los interesados en practicarlo, siendo un buen empujón y aporte la realización de más campeonatos y la instalación de tiendas que proveen de trajes, tablas y accesorios. “El desarrollo del surf en la Región ha sido bien lento, todo de a poco, quizás ahora último se ha visto algo más de gente que lo practica, pero lo asocio a que el agua en la zona es fría y de oleaje fuerte. Si bien hay lugares donde se puede aprender, las condiciones marítimas mencionadas limitan a que las personas quieran pasar una o más horas en el mar. Aparte considero que no es un deporte aún tan conocido acá. Lo bueno es que sí han aparecido tiendas y demás, que son un buen soporte para quienes se quieran dedicar a esto, lo mismo ocurre con la realización de campeonatos y competencias que hacen que los jóvenes se entusiasmen en su práctica”.

Para todos los gustos

Aunque pareciera intimidante y poco atractivo el panorama frente a las características de las aguas locales, el Biobío se destaca por tener excelentes playas para hacer surf, tanto para principiantes como practicantes expertos y avanzados. “En nuestra Región tenemos la playa El Faro, Millaneco y la Cueva del Toro, las tres ubicadas en Lebu. La primera de estas con un fondo de roca poco común en nuestro país y todo un desafío para los más avezados, mientras que la última de éstas es más bien para iniciarse en el surf, de playa corta y donde se forman pequeños ‘cachos’. Más allá está la playa las Peñas de Arauco, la Desembocadura del Biobío, Dichato, Cocholgüe, La Conchilla de Lota y más al norte Cobquecura y Rinconada. Son como las olas más populares de la zona”, detalla “Koto” Sandoval.

Palabras que corrobora Carrasco, sin embargo, matiza respecto al tipo de dificultad que poseen las olas regionales. “En Concepción en sí tenemos buenas olas para aprender, sobre todo en invierno, como Necochea en Coliumo, Cocholgüe, Lota y Purema. Más pequeñas y suaves, olas de menor tamaño. También tenemos olas con calidad y reconocimiento internacional como Cobquecura y Lebu, olas de otro nivel”.

Para Suazo, aquí en la Región tenemos olas para todos gustos y de distintos tipos, las más comunes y reconocibles las point break y las beach break. “Si se va a playa Blanca a Coronel o a Purema o Arauco son beach break, olas que se denominan así por su fondo marino y porque no tienen un punto definido en donde salir, lo que es también común en la Desembocadura, salen olas por todos lados. Hay otras, como Cobquecura y playas de ahí para arriba, que presentan olas de punta o point break, o sea, la ola sale en un punto definido y quiebra solamente ahí, quizás se corren tan sólo unos metros donde rompe el pico, pero la ola sale constantemente ahí. Es una cierta fortaleza que te permite desenvolverte en un surf. La mayoría de los campeonatos mundiales se dan en beach break, ya que te permite realizar otras maniobras y son más atractivas de ver para el público”.

Ambigüedad que atrae

Uno de los aspectos que más atrae o llama la atención de quienes se dedican a “montar las olas”, es el contacto cercano con la naturaleza, lo que invita a desconectarse del ajetreo de la rutina de la urbe y al crecimiento individual de aquellos que lo practican. Así lo destaca Elvis “Nano” Ortiz Vera, surfista y cabeza de la Escuela NanoSurf Cobquecura. “Lo especial que tiene es que se está en contacto directo con el medioambiente, cercanía que ayuda a las personas de la ciudad  a salirse del rutinario estrés. Y más que todo, por el tema valórico que significa su práctica, como por ejemplo, el vencer los miedos y estrechar los lazos entre pares, sin importar el origen o estrato social. Es lo que enfatizamos en nuestra escuela y en lo que yo, como instructor, hago especial hincapié”.

Para Suazo, más allá de la conexión con el mar y la naturaleza, lo entretenido del surf “es como el deporte de iniciación a los demás. La puerta de entrada a todo un mundo de posibilidades deportivas en el mar”.

Mientras que para Sandoval lo interesante y atractivo del surf es su carácter impredecible, lo que aflora a tope la adrenalina que surge al subirse cada día a olas distintas. “Lo que más me gusta a mí, es que ningún día es igual, nunca una ola será igual a otra. Hay un desafío constante con la naturaleza, del cómo se comporta y tú tienes que saber ‘leer’ una ola. Si vas a proyectar una maniobra tienes que adivinar cómo vendrá la ola, no es algo estático como lo que pasa en el skateboard, por ejemplo, donde hay una rampla fija o un fierro y sabes de antemano a lo que te enfrentarás. Creo que esa ambigüedad es lo que te hace adicto a este deporte, nunca estás conforme con lo que realizas, siempre quieres estar mejorando, es un deporte que no tiene límites”.

 Cercano a lo que cuenta “Nano” Ortiz es lo que señala Carrasco, ubicando al surf como una disciplina cercana a un estado zen, especie de terapia para lo agobiante que puede resultar la cotidianidad.

“Si uno está en la ciudad, puedes salir un poco de esta, es decir, en Concepción tu trabajas de lunes a viernes, con un horario que cumplir, entonces resulta ser una especie de terapia. Marca la diferencia esa desconexión, prácticamente, absoluta. Es casi una meditación. Cuando agarras una ola, te puedes olvidar de todos tus problemas. En realidad, creo que todos los deportes tienen eso, pero para mí el surf es más especial. Te ayuda a estar más tranquilo, lejos del ruido, de lo mundano”.

Sea como sea, indiferente de lo que puede producir y desencadenar el subirse a una tabla y adentrarse a lo desconocido del mar, el surf tiene para rato a lo largo y ancho de la Región. Con las condiciones y características señaladas, quizás falta, como plantea “Koto” Sandoval, gente que se atreva a apoyar y dirigir las nuevas promesas que van surgiendo en esta disciplina, “tenemos unas costas increíbles y no estamos desarrollando un deporte en que podemos destacar como país, el surf es una disciplina en que fácilmente podríamos tener un campeón mundial, por todas las condiciones geográficas antes señaladas. Creo que falta gente que se motive a enseñar a los niños y jóvenes, y también que las grandes empresas apoyen, algo que es transversal a todos los deportes”.