Súper mamás

Mujeres a toda prueba

 Mamás alegres, proactivas, trabajadoras pero ante todo mujeres que dan lo mejor de sí en todas las actividades que realizan, logrando el tan complejo equilibrio en lo familiar y en sus respectivos trabajos, velando en todo momento tanto por la crianza de sus hijos e hijas como por su desarrollo y proyecciones laborales

Por: Daniela Soto

Son mujeres modernas, independientes, dispuestas a adaptarse, organizarse e incluso transformarse para desenvolverse con éxito en diferentes áreas y combinar el rol de mamá con su desarrollo profesional, cumpliendo de la mejor manera en ambas instancias.

Apoyadas por sus parejas, por sus redes familiares o simplemente logran identificar aliados estratégicos ya sea en jardines infantiles o a través cuidadores que velen por alinearse y contribuir en facilitar la realización de sus tareas diarias.

Te invitamos a conocer las historias de estas súper mamás, las que enfrentan sus vidas con protagonismo, sin olvidarse de sí mismas, son exitosas en sus diferentes trabajos, y logran la anhelada  conciliación entre lo personal y laboral.

Paulina Assmann, una mamá científica

Astrofísica teórica formada en la Universidad de Concepción e investigadora postdoctoral, Paulina Assmann, actualmente es parte de un proyecto de la Academia de Ciencias China – Conicyt en Chile, desempeñándose en un área competitiva en donde la participación femenina aún es reducida. Sin embargo, con esfuerzo, constancia y sobre todo estudio ha logrado dedicarse con éxito en el área que la cautivó desde pequeña y compatibilizarla con la maternidad.

Reconoce que nunca ha dejado de trabajar y sabe el valor de cada minuto cuando está enfocada en sus labores profesionales, “uno de los mayores aprendizajes de ser mamá es la eficiencia y aprender a optimizar cada cosa que se realiza, eso me permite estar siempre avanzando, incluso cuando tuve mi pre y pos natal trate de no parar y ocupaba la oficina que tengo en mi casa, obviamente no mantuve el mismo ritmo, pero procuré aprovechar al máximo el tiempo”, agrega.

A los tres meses de haber tenido a su pequeña viajó a Santiago a dar una charla, en la que fue acompañada por su mamá, la cual se quedó en el hotel cuidándola y el año pasado viajó a Alemania con su marido, el que la apoyó en todo momento.

Para cada actividad cuenta con el apoyo de su familia y sobre todo de su marido, el físico brasileño Gustavo Lima, a quien conoció en la UdeC.  “Él es un excelente papá, las cosas son 50 y 50, porque sabe que a mí me gusta trabajar tanto como ser mamá. Si bien mi pequeña no estaba planificada adoro estar con ella, la maternidad es algo en lo que nunca había pensado pero no hay palabras para describir lo que significa, es otra arista de la vida y es maravillosa”.

Leticia de 1 año 8 meses, ya es una investigadora en potencia. “Intento que siempre esté explorando y descubriendo, tenemos una huerta en la que plantamos muchas cosas y vamos a cosechar juntas. Incentivo que tenga un interés por descubrir, que sus juguetes tengan sentido y que se desarrolle en lo que ella quiera, porque si es feliz va a hacer lo que sea bien y esa es mi prioridad”, comenta.

Allana Muñoz, una mamá emprendedora

Buscando una rica y buena nutrición para sus hijos fue que Allana Muñoz aprendió a preparar de forma autodidacta bocados y barras de cereal para sus pequeños, sin saber que estaba colocando los cimientos de lo que más tarde sería su emprendimiento de alimentación saludable “Amo Bocado´s”.

Actualmente cuenta con una sala de producción en su casa lo que le permite manejar sus horarios y estar siempre presente para sus tres hijos: Gonzalo (12 años), Franco (7 años) y Josefina (4 años). “Ellos ven a la mamá esforzarse y son niños felices, mi hijo mayor me lo hace sentir a través de mimos y abrazos. Muchas veces sin decirme mamá que rico que estés en la casa, ellos me lo expresan de otras formas y eso es una motivación constante”.

En el día a día junto a su marido han logrado coordinarse para ir a buscar y a dejar a sus hijos al colegio, además participan en cada acto y reunión de ellos. “En mi caso si hago esas cosas durante el día, mis momentos para la fabricación son durante la noche, pero vale totalmente la pena”, enfatiza.

Cada preparación nace pensando en sus hijos, al igual que su emprendimiento, por lo que es posible notar un sello maternal en cada producto. “Los sabores son muy de mamá, busco proteger la salud del otro sin necesidad de que sean mis hijos y  a la vez entregar sabores que les gusten a los niños, a los que muchas veces les cuesta comer alimentos saludables precisamente porque no tienen tanto sabor. En nuestro caso logramos el equilibrio entre un producto rico y nutritivo”, agrega.

Los productos elaborados por Allana pueden ser disfrutados por todas las personas debido a que en muchos casos son preparaciones libres de gluten y endulzados con tagatosa. Es posible encontrar barras energéticas, queques, galletas, galletones, granolas, chocolates, pan de lino y pan integral, tortas y postres, los cuales son comercializados a través de redes sociales en la cuenta Amo Bocado´s, en ferias y muestras de pequeños productores.

Pilar Varela, una mamá gerente

Desde el 2015 Pilar Varela se desempeña como la Gerente General del Hotel Sonesta Concepción, de profesión Ingeniera Comercial de la Universidad del Desarrollo y MBA en el IEDE. Está casada con Cristian Bustamante y es madre de tres hijos: Rocío (20 años), Benjamín (9 años) y Martín (5 años).

Durante la semana tiene una intensa agenda, sin embargo, su principal motivación es su familia, por lo que aprovecha cada minuto y sus fines de semana son 100% dedicados a ella. “Hago lo posible por estar presente todos los días, acompañarlos en sus tareas y en las actividades que son importantes para ellos. A veces por mi trabajo llego tarde a la casa, ahí me complemento con mi marido y con mi hija mayor, y yo aprovecho cuando los traslado al colegio o antes de dormir para preguntarles por su día. Es un rol súper complejo en que uno trata de colocarle el máximo de cariño a cada cosa”.

En relación a las semejanzas que podría tener el ser mamá con su trabajo, nos comenta que “cuando uno está a cargo de bastantes personas y este grupo de personas son más jóvenes o hay un grupo que está partiendo, hay que aplicar muchas cosas que uno también hace como mamá, al repetir ciertos procesos y reforzar ciertas conductas hasta que eso se internaliza en el día a día y que es parte de la labor que uno hace como mamá con los hábitos, costumbres y valores”.

Uno de los objetivos de Pilar en el ámbito familiar es formar niños independientes, al igual que a nivel laboral espera que su equipo de trabajo sea autónomo y capaz de tomar decisiones asertivas en el  minuto adecuado.

“Un logro para mi es ver a mis hijos independientes, son responsables, cariñosos  y respetuosos, en eso me siento reflejada porque veo que hemos logrado formar a niños con los valores que tenemos como familia y son autónomos en sus actividades, eso para mí es un logro, el formar buenas personas, buenos seres humanos”, finaliza.

Magdalena Seguel, una mamá wellnes

Tras ejercer durante 6 meses como Ingeniera en Administración Turística, dejó su trabajo para dedicarse a su hija Amanda (10 años), la que tenía dificultades a nivel social, fue en ese momento en donde le recomendaron comenzar a practicar yoga, disciplina que beneficiaría a su hija, por lo que realizó un curso.

Al ver los evidentes cambios en su hija, comenzó a realizar clases para niños y en la Municipalidad de San Pedro de la Paz, estudió para ser Instructora de Yoga y realizó un diplomado en Coach de Desarrollo Humano, además de otras capacitaciones a nivel internacional. “Prioricé el tiempo con Amanda y en base al tiempo que no estoy con ella comencé a trabajar, por lo mismo hay muchas clases en las que ella me acompaña, en algunas ocasiones se incorpora  y le gusta ayudar a los alumnos”, comenta.

El 2015 inició un proyecto que la convirtió en la primera mujer en el país en llevar el yoga y la meditación a un recinto penitenciario de hombres.

Posteriormente a viajado a Tailandia, India, China y Malasia, entre otros países, siempre acompañada de su hija. “Ella es la raíz, es el origen por el cual comencé a practicar yoga hace 8 años y medio, viajamos juntas y hacemos voluntariados por lo menos una vez al mes. Somos un equipo y ella sabe que cuenta conmigo”.

Amanda tiene la capacidad de aplicar el yoga en sus situaciones cotidianas a través de mantras “yo soy poderosa, soy valiente y soy paz”. A través del lenguaje y la respiración ha adquirido mayores herramientas a nivel emocional y de autoestima.

“Hay muchas mujeres que tienen el miedo de que si salen a trabajar son malas mamás y uno debe buscar un equilibrio. Una es mujer y si trabajas todo el día eso tiene un costo, pero si estás todo el día en la casa dejas de tener una vida. Mi mayor aprendizaje es que en la vida se puede tener todo, puedes realizarte a nivel personal y estar pleno a nivel familiar, sólo está en buscar las formas”, agrega Magdalena.

Paula Medina, una súper mamá

Para la psicóloga, docente y coordinadora de la Clínica Psicológica de la Universidad San Sebastián la clave para mantener el equilibrio entre el ser mamá y su desarrollo profesional, está en las redes de apoyo. “La única forma de complementar mi trabajo con la maternidad es con mucho apoyo de mi familia y mi nana principalmente; corro como todas las mamás para hacer las cosas de la casa, la llevo al jardín y me preocupo de cada una de sus cosas”, comenta.

Lo mejor que me ha pasado en la vida, así califica el hecho de ser madre de su pequeña María Candelaria (3 años). “Fui mamá tarde, a los 40 años y yo la crio sola, pero para mí es la mejor decisión”.

El hecho de ser mamá en el ámbito laboral le ha aportado ser más tolerante, paciente y más sensible a las necesidades del otro. “Muchas veces la única forma de acceder al mundo interno de los niños pequeños es a través de sus emociones, pataletas y llantos, creo que en eso me ha ayudado la maternidad, a estar atenta al otro. Al ser psicóloga uno siempre está atenta a acoger al otro, pero ahora es de una forma más empática”, indica Paula.

Cuenta con flexibilidad de horario, situación que le permite llevarla o ir a buscarla al jardín. “Ella sabe que la mamá trabaja y entiende, no me siento culpable si en algún momento no puedo ir por mi pequeña, no es una experiencia sufrida porque confió en quienes la cuidan cuando no estoy”.

En relación a los momentos más gratificantes a nivel profesional señala que es cuando se encuentra con alumnos que egresaron, “al encontrártelos, el que te den las gracias y reciban con cariño, eso me llena mucho. Más que lo técnico, que agradezcan los consejos o cuando les sugieres otras formas para abordar los temas, cuando les comentas sobre el doble rol mamá – profesional”.

Mientras que como mamá, agrega que vive en un constante aprendizaje y descubrimiento. “Mi hija me sorprende día a día, es tan cariñosa, el que te diga: te amo mamá o gracias, son pequeños detalles que te llenan y alegran tus días.