Esta enfermedad asociada al estrés laboral crónico desencadena en los que la padecen,
fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.
Por Consuelo Ruiz
El síndrome de burnout es un padecimiento que se caracteriza por la presencia de una respuesta prolongada de estrés ante los factores emocionales e interpersonales que se presentan principalmente en el trabajo. Cuando se presenta, se detecta un agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal.
Sus principales causas se asocian a los excesivos horarios de trabajo. Se ha encontrado en múltiples investigaciones que el síndrome ataca especialmente cuando el trabajo supera las ocho horas diarias; no se ha cambiado de ambiente laboral en largos periodos de tiempo y cuando la remuneración económica es inadecuada.
El desgaste ocupacional también sucede por las inconformidades con los compañeros y superiores cuando lo tratan de manera incorrecta; existe un pésimo clima laboral y en donde las condiciones de trabajo son inhumanas.
Los profesionales más vulnerables a padecer esta patología son aquellos que en su empleo tienen la relación trabajador – cliente de carácter intenso y duradero. Por lo general, deben cumplir con un desempeño satisfactorio y altas expectativas respecto a
las metas que se proponen, en las cuales el burnout se desarrolla como respuesta a un
estrés constante y sobre carga laboral.
Este síndrome también es muy frecuente en los médicos, enfermeras, sicólogos, siquiatras, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, así como en administrativos, docentes y personal de las fuerzas armadas. No obstante, diversas investigaciones
apuntan a que las mujeres son las que presentan mayor prevalencia que los hombres. En las personas que lo padecen, se genera un fuerte sentimiento de impotencia, ya que desde que se levanta se siente cansado.

Quemarse por el trabajo

Paulina Galindo, sicóloga y Coordinadora de Académica de la Carrera de Sicología de la Universidad San Sebastián, explica que “quemarse por el trabajo” o en inglés “burnout”, son términos utilizados de manera frecuente en la última década, los cuales han generado un gran interés en los expertos, quienes visualizan cómo afecta a las personas que lo padecen y a la organización donde se desempeñan.
Hoy, aquellas organizaciones donde su objetivo de negocio se orienta al cuidado de su capital humano, esta temática representa un elemento importante de analizar, con la finalidad de generar estrategias de prevención o bien, intervenciones laborales que
apunten a disminuir sus efectos. “El síndrome de burnout implica una reacción fisiológica y sicológica desadaptativa, emergiendo como respuesta a la acumulación de estresores laborales (estrés laboral crónico). Se origina cuando el período que nuestro organismo necesita para recuperarse de una tarea altamente estresante, no resulta ser el adecuado”, asegura la especialista.
Como es un síndrome con alta prevalencia en las empresas, es importante identificarlo a tiempo. En los trabajadores puede evidenciarse como agotamiento físico, mental y emocional, escasa energía, falta de interés y desconfianza, desmotivación de sus
funciones cotidianas, deterioro en sus relaciones interpersonales y sentimientos de fracaso. “Estos síntomas afectan el desempeño del trabajador, y por ende, al desarrollo de la organización, ya que éste tenderá a cometer más errores, a realizar un trabajo menos
minucioso, con menor creatividad y asertividad para resolver problemas cotidianos. La persona se siente menos satisfecha y menos comprometida con la organización”, sentencia la experta. Otra de las consecuencias implicaría el aumento del porcentaje de ausentismo y deserción laboral, ya que los empleados tenderán a solicitar mayor número de licencias
médicas o bien, renunciar a sus puestos de trabajo.
En relación al tratamiento, la sicóloga asevera que según lo que reportan los expertos, se debe trabajar con las características personales, ya que se ha encontrado que existirían factores propios de la empresa que funcionarían como facilitadores de la aparición de este síndrome. Por ejemplo, comenta la especialista, el clima del equipo de trabajo, la escasa comunicación y procesos de retroalimentación poco eficientes respecto al desempeño laboral, las exigencias propias del quehacer profesional y la tensión constante resultan ser, además de las características personales, caldos de cultivo para la aparición de este síndrome.
Es por esto que una de las líneas de trabajo de los equipos de recursos humanos tendría que apuntar a la permanente evaluación del clima organizacional, identificación de factores facilitadores y protectores de patologías laborales y sistemas de descanso
eficientes. “Lo mencionado anteriormente, serían formas de reforzar el buen desempeño laboral, las relaciones interpersonales cordiales y, por supuesto, la salud mental de los trabajadores”, finaliza Paulina Galindo, Coordinadora de Sicología de la Universidad San Sebastián.

Tips Síntomas del Burnout

Cambios en el estado de ánimo: Es frecuente que el trabajador se encuentre irritable y de mal humor.
Desmotivación: El trabajador pierde toda ilusión por trabajar.
Agotamiento mental: El desgaste es gradual y la resistencia al estrés es cada vez menor.
Falta de energía y menor rendimiento: La capacidad de producción disminuye, el rendimiento baja y al largo plazo se genera un deterioro cognitivo.
Afecciones del sistema locomotor: Es frecuente la aparición de dolores musculares y articulares.
Otras alteraciones psicosomáticas: como problemas gastrointestinales, cardiovasculares, afecciones de la piel, dolores de cabeza y mareos, entre otros.
Consecuencias del Burnout
Aumento del riesgo de alcoholismo o consumo de drogas
Alteraciones del sueño
Bajas defensas

…”Diversas investigaciones apuntan a que las mujeres son las que presentan mayor
prevalencia que los hombres….”