Tokyo, Kyoto, Hiroshima y Nagasaki fueron las ciudades que visitó Patricio Andrade. Para movilizarse de un lugar a otro ocupó el Shinkansen, una de las creaciones más representativas de la tecnología y modernidad del país.

Por Alejandra Jara.

En 2010, el ejecutivo de negocios de Iberoamericana Radio Chile, Patricio Andrade, viajó con un grupo de amigos a la expo Shangái. Posterior a esto, cada uno tomó un rumbo distinto. En su caso, aprovechó esta segunda visita al continente asiático para conocer un destino que tenía en la mira hace muchos años: Japón.

“Se trata de un país en el que convive lo antiguo y lo moderno, donde la tecnología llega a cada rincón”, explica. Para él, uno de los mayores atractivos de este lugar es el respeto hacia las personas mayores, la amabilidad de sus ciudadanos, y el silencio casi total que puede experimentarse en un viaje en metro. unnamed8

Patricio cuenta que recorrió Tokio, Kioto, Hiroshima y Nagasaki a través del Shinkansen o tren de alta velocidad.

En estas ciudades pudo disfrutar de los árboles en flor, degustar la gastronomía exótica del país, junto con admirar la limpieza y pulcritud presente en cada uno de los lugares visitados.

Sin lugar a dudas, uno de los sitios que impresionó a Patricio fue el Mercado Tsukiji, ubicado en Tokyo. Este es el espacio de transacción de productos de mar más grande del mundo. “Quedé impresionado con la variedad de peces, moluscos y algas. Y mucho más con los precios que pueden alcanzar un atún rojo en el remate que se lleva a cabo durante la madrugada”, relata.

Otro de los lugares que decidió destacar es la estación de metro de Shibuya y el homenaje que aquí se realiza al perro Hachiko. La mascota durante varios años esperó a su dueño, llamado Eisaburo Uneno, cuando éste retornaba a casa después del trabajo. Pese a que el amo falleció en 1925 a causa de un ataque cardíaco, el perro continuó aguardando su retorno en la estación.

Esta historia cautivó a los japoneses, por lo que decidieron levantar una estatua en honor a su lealtad. “Es una emoción muy grande ver este homenaje. Me llamó la atención que turistas de distintos países esperaban para sacarse fotos en el lugar”, agrega.

Patricio cuenta que no podía dejar de destacar Hiroshima y Nagasaki, las dos ciudades que marcaron el fin de la Segunda Guerra Mundial “En las zonas aledañas a la detonación de las bombas hay museos y parques que conmemoran el hecho, son lugares de recogimiento, de reflexión, de sentimientos encontrados”, explica.