¿Quién dijo que la decoración es tema de mujeres?

Está estigmatizado que la mujer es la que se encarga de decorar. Se nos asocia con estilo y moda, pero los cambios en nuestra sociedad nos han hecho compartir tareas. Hoy vemos como los hombres dejan de ser espectadores para preocuparse cada vez más de los espacios en los que habitan.

Así que esta columna está dirigida a todos esos hombres que les gusta el interiorismo, que vibran con el diseño, y también a los que no saben que el damasco no es sólo una fruta sino también un color.

Si estás pensando en decorar ese espacio de confort, lo primero que debes definir es el carácter que quieres darle: ¿eres fanático del deporte? ¿Te gusta la tecnología? ¿O un amante de la música? Definir qué aspectos de tu personalidad te gustaría ver reflejados en tu lugar, ayudará a saber cómo apropiarte del ambiente.

Adapta el espacio a tus necesidades, un gran sofá para leer un buen libro, la tele para ver partidos de lo que sea, ese bar para recibir amigos. La clave en un ambiente masculino es reflejar la personalidad práctica que los caracteriza: mientras menos muebles haya, mejor; y cuanto más cómodos y funcionales sean, aún mejor. El lema es la simplicidad.

La paleta de colores es probablemente lo más definitorio: neutros, negros, blancos, grises, tierras y el azul. Tomando una base neutra y combinándolo con un oscuro logras un resultado muy sobrio y elegante.

Hay materiales que van muy bien con la decoración de espacios masculinos, como el hormigón, acero, metales en general, cuero, maderas lisas, mármol. Puedes pensar en un papel mural que imite alguno para destacar un muro. Para los muebles, elige líneas rectas, puras y formas lisas. No debes abusar de los adornos, utilizar pocos elementos, pero bien elegidos. Nada como un gran sitial, un par de puffs, muebles con onda, cuadros abstractos, algún recuerdo de un viaje, algo que tenga que ver con tus hobbies, vinilos con toques masculinos pueden quedar de maravilla. No hay demasiado que sumar: menos es más, pero con estilo.

¿Te animas a transformar tu casa? ¿A intervenir esa pieza y transformarla en tu rincón preferido? ¡La decoración hace rato dejó de ser cosa de mujeres!