Distintas opciones

¿Qué tipo de calefacción elegir para este invierno?

Bajan las temperaturas y como cada año, comienza la búsqueda del método de calefacción ideal. Pero, ¿basta con comprar cualquier estufa? Para los especialistas la respuesta es un rotundo “no”. Sobre todo cuando existen en el mercado tantas alternativas distintas, y cuando han emergido entre ellas las que cuentan con un sello sustentable, importante de considerar.

Pese a que puede parecer una elección simple, la verdad es que mientras más alternativas existen, es mayor también la cantidad de aspectos a evaluar. Además del costo, que parece ser un factor predominante, están las características del lugar que se quiere intervenir, sus materiales, la disposición del espacio, e incluso la cantidad de personas que viven en la casa y sus edades, pues no será lo mismo buscar una alternativa para un recinto de adultos, que una para un hogar con niños, donde la seguridad pasa a ser primordial.

“Lo más importante al elegir, es preocuparse porque haya un equilibrio entre el costo, la eficiencia y el impacto al ambiente que genere el equipo de calefacción, aunque siempre el factor más importante serán las condiciones de aislación de la vivienda. Por lo anterior, la alternativa ideal sería avanzar hacia la calefacción distrital, sobre todo en la zona sur. Para climas mediterráneos con épocas frías esporádicas, tanto para departamentos pequeños, como para espacios grandes, existe la calefacción central distribuida por medio de radiadores, que garantiza una mejor distribución de las fuentes de calor”, explica el arquitecto Ricardo Soto.

En cuanto a la gama de opciones disponibles, éstas suelen estar dividas según la energía que utilizan. De este modo surgen como fuentes la biomasa, la leña, el sol, la parafina, la electricidad y el gas. Otra clasificación apunta a los sistemas o aparatos mediante los cuales se obtiene el calor, pudiendo ser éstos bombas de aire, suelos radiantes, eléctricos por acumuladores o convectores, emisores termoeléctricos, calderas con radiadores de agua, o las más populares, estufas a leña, gas o parafina.

Una de las características que comienza a sonar más fuerte cada año, es la búsqueda de eficiencia energética, que además de ser alabada por especialistas, ha podido impactar positivamente en el mercado, obligando a quienes proveen de estos servicios, a tomar consciencia respecto a qué beneficios tiene cada sistema, tanto para sus usuarios particulares, como para el ambiente.

Pero aunque está clara la necesidad de preocuparse por el entorno, para el profesional aún queda camino por recorrer. “Es difícil mediar métodos de calefacción en pos de la economía, porque generalmente éste es el factor que más influye a la hora de elegir un sistema. Antes de pensar en tecnologías más amigables, sería necesario mejorar las condiciones de aislación de las viviendas, para que la pérdida térmica sea menor, y por lo tanto, el requerimiento energético también disminuya. Así al momento de elegir libremente una tecnología más limpia, no requeriremos un uso excesivo de ésta”, cuenta Ricardo. Para el arquitecto, cuando este paso macro esté dado, el siguiente camino será enfocarse de lleno en la eficiencia.

MPZero: Aire puro para el sur de Chile

Y precisamente, como un aporte a ese segundo nivel al que aspiran los especialistas, es que el profesional, junto a un grupo de colegas ingenieros, da vida a la empresa Potencial, siendo su producto estrella el filtro MPZero.

“En términos generales se trata de un filtro eléctrico de bajo costo y fácil instalación, que se incorpora a las estufas a leña tradicionales, y es capaz de reducir casi en su totalidad las emisiones de material particulado (MP) producidas en el proceso de combustión, permitiendo con ello el acceso a un calor limpio, económico y sustentable”, sostiene Eduardo Burboa, ingeniero eléctrico del equipo.

El producto, que ya ha sido probado y ha alcanzado óptimos resultados, surge para enfrentar la contaminación atmosférica que mantiene episodios críticos cada invierno en el sur de Chile, coartando el legítimo derecho de los ciudadanos a una buena calidad del aire. “Sabemos que además de preferirla por su disponibilidad y bajo precio, la leña predomina en los hogares del país por su fuerte componente cultural, tras una tradición arraigada a su uso en comunidades del sur, en las que incluso el diseño de viviendas gira en torno a este elemento de calefacción. Prueba de ello es que un 81% de los chilenos la prefieran en sus residencias”, comenta Ricardo, explicando las motivaciones que dieron vida a esta solución innovadora.

Las bondades del Gas Natural

Si se habla de ventajas comparativas entre combustibles, el Gas Natural, de origen fósil, surge como una alternativa cómoda y única, que a diferencia de las demás, es limpia, no requiere de espacio para almacenamiento, es segura, y se disipa rápidamente en la atmósfera. “Sus beneficios para los usuarios son múltiples. El primero que me gustaría destacar, es la comodidad del suministro continuo, característica que facilita la vida, ya que permite que los usuarios no estén preocupados de rellenar estanques, contar con un lugar de almacenamiento, o quedar sin combustible inesperadamente. Otra característica muy relevante, es que contribuye a la descontaminación del aire, al reemplazar combustibles como los derivados del petróleo o alguno relacionado con la biomasa. Y desde el punto de vista comercial, sus precios promocionales para calefacción, comparados con sus alternativos, son más bajos en un 25% en el caso de la parafina, un 60% en el de la electricidad y equivalentes para el caso del pellet”, explica José Miguel Mandiola, gerente comercial de Gas Sur.

Entre las principales preocupaciones de esta empresa, está enfrentar los altos índices de contaminación, que han llevado a la Región del Biobío a ser declarada como Zona Saturada. “Creemos que ante toda la información derivada del análisis de la autoridad y de otras instancias, debe movernos a actuar. La contaminación provocada por la leña, así como la intradomiciliaria que afecta a nuestros hogares, adultos mayores y niños, son temas de los que todos debemos hacernos cargo. En nuestro caso, con el Gas Natural  aportamos a la solución, considerando que ha sido catalogado, de acuerdo al Protocolo de Kioto,  como una fuente de energía limpia que genera menores niveles de material particulado, NOx y SO2 que la leña y el diésel”, sostiene el ejecutivo de la empresa que, ante la recomendación de especialistas para considerar aspectos como espacio, tecnología y costos a la hora de elegir un método de calefacción, surge como una excelente y completa alternativa en la Región.