A sólo días de dejar su cargo, la autoridad regional recién pudo retomar su veta deportista. Durante los últimos cuatro años las maratones que solía correr fueron reemplazadas por un intenso y abrupto paso por la administración del Presidente Piñera, de quien se considera una admiradora.

Por Alejandra Jara / Fotos: Patricio Barría

Pilar Gutiérrez apenas toma aire cuando comenta los avances regionales de los que fue parte mientras encabezó las secretarías regionales de Bienes Nacionales y Gobierno, durante la administración del Presidente Piñera.

Pareciera que no quiere que su cabeza deje escapar ningún detalle sobre los proyectos que emprendió y las consecuencias que trajeron para el Biobío. Y es que ella misma reconoce que nunca previó que una catástrofe como el terremoto del 27 de febrero se convertiría en un antecedente clave para que asumiera un rol impensado hasta ese momento: el de política.

Aunque este mundo no le era muy lejano, ya que su marido Alejandro Espinoza fue un militante histórico de la UDI, reconoce que nunca se había sometido a una rutina laboral de esta magnitud, y que ahora entiende el sentir de algunos políticos que al final del día se dan cuenta que están solos debido a su ritmo de vida.

Dice que sigue siendo una admiradora de Sebastián Piñera, que se ríe con las “piñericosas” y que el estilo 24/7 de este Gobierno le permitió descubrir una pasión desconocida por el trabajo en beneficio de la ciudadanía. Y lo más importante, que está dispuesta a seguir en esta área y no descarta ningún espacio desde donde ejercerla.

“Entré de porrazo al servicio público” 

Pese a lo catastrófico de la fecha, el terremoto presentó una oportunidad impensada en la vida de la abogada egresada de la Universidad Católica de Concepción.

Desde que terminó sus estudios trabajó en la notaría de su madre María Eugenia Rivera, hasta que de un momento a otro fue convocada para dirigir la Secretaría Regional de Bienes Nacionales, en 2010, durante dos años. Aquí fue su primera incursión en el servicio público.

El trabajo político fue un desafío nuevo, ¿con qué sensación se queda a días de dejar su cargo?

No puedo dejar de reconocer que si no hubiese sido por el terremoto nunca habría podido liderar una administración de este Gobierno. Días después de este hecho me di cuenta que contaba con los conocimientos técnicos apropiados para ayudar a reconstruir el país.

Fue mi labor en la Seremi de Bienes Nacionales lo que me permitió ver que esta era mi pasión y que cada logro que obteníamos era tremendamente enriquecedor para mí, porque llenaba de felicidad a quienes de un momento a otro lo habían perdido todo.

¿Cuál fue el mayor logro que obtuvo mientras lideró esta administración?

Para mí fue muy fácil entrar a esta institución, porque con mi vasta experiencia en la notaría y el conservador de bienes raíces sabía cómo abordar las exigencias que la reconstrucción impuso en esta materia.

Era imprescindible que los títulos de dominio se tramitaran lo antes posible, y en ese sentido la región fue la que más títulos entregó en los primeros dos años, donde la cifra superó los 6500. Esto fue fundamental para que los afectados pudieran postular a distintos subsidios entregados por el Gobierno.

¿Qué desafíos quedan pendientes en esta materia?

En este Gobierno se avanzó mucho en relación a la administración de la propiedad fiscal, pero aún queda mucho por hacer. A través de un catastro de los inmuebles que pertenecen a todos los chilenos y chilenas se decidió cuáles serían vendidos y enajenados. Así este dinero entró al erario público y pudo ser destinado para financiar obras sociales.

Una pausa de poco menos de un año fue el tiempo que interrumpió el trabajo de la abogada en el servicio público. Luego de su paso por Bienes Nacionales se dio cuenta que debía perfeccionar sus conocimientos en otras áreas para continuar trabajando en este proyecto político.

En 2012 partió a Holanda a tomar un curso de Derecho Penal, y así se preparó para el nuevo desafío que asumiría a mediados de 2013 como vocera del Presidente Piñera en la región.

¿Por qué cree que la llamaron para desempeñar el cargo de Seremi de Gobierno?

Por nuestro buen trabajo en Bienes Nacionales. Como expliqué nuestra región se destacó por los avances en materia de títulos de dominio, lo que fue reconocido a nivel nacional. Pero también siempre estuve dispuesta a continuar en el servicio público y puse todas mis energías para demostrar mi compromiso con este Gobierno.

“La elección popular de Cores será fundamental para terminar con el centralismo”

¿Cuál es su opinión de Sebastián Piñera?

El Presidente es una persona brillante, admiro su trabajo, su humor, sus “piñericosas”, creo que se entregó por completo a su país. Por supuesto cometió errores pero estábamos partiendo, era el primer gobierno de centro derecha después de muchos años. Estoy segura que será recordado como un “realizador”.

Usted enumera los avances de este Gobierno… entonces ¿por qué cree que se perdió la elección?

Faltó unión en la Alianza, ya todos estamos de acuerdo con eso. Ahora tenemos que unirnos, hacer un mea culpa y empoderarnos tal como le pasó a la Concertación cuando perdió en 2009. Sólo así podremos ganar la próxima elección.

De todas maneras me quedo con el reconocimiento de los dirigentes sociales que valoraron nuestro trabajo y se vieron beneficios por los avances, pese a que en muchos casos ni siquiera compartían nuestra misma postura política.

¿Qué le parece la designación del nuevo Intendente Rodrigo Díaz?

Conozco a Rodrigo, porque somos de la misma generación de la universidad (él estudió derecho en la Universidad de Concepción). Me parece una persona muy buena, honesta y responsable, por lo que estoy de acuerdo con su nombramiento y espero que le vaya muy bien.

¿Cuáles son los desafíos de la Presidenta Bachelet en su nuevo mandato?

Continuar con la obra del Presidente. La reconstrucción está casi lista, por lo que se deberá seguir generando empleos y manteniendo una buena política pública en esta materia.

Espero que sigamos creciendo, porque sólo así podemos llegar al desarrollo. Yo quiero de todo corazón que le vaya bien a la Presidenta Bachelet, si es así todos salimos favorecidos y se mantiene la paz social. Éste debe ser un país donde nadie sobre.

A su juicio, ¿se avanzó con Piñera en materia de descentralización?

Aquí hay que destacar un aspecto muy importante y que será fundamental para lograr este anhelo: por fin se aprobó la ley de Consejeros Regionales lo que es un paso importantísimo en esta materia.

Soy consciente de las falencias que puede tener este proyecto, pero ya se tomaron todos los resguardos para que quienes fueron elegidos desempeñen bien sus cargos. Éste es un proceso lento y a los chilenos a veces se nos olvida que no todo puede solucionarse de inmediato.

El Biobío cada día pierde más talentos, ¿por qué cree que la región no resulta atractiva para muchos jóvenes?

Esto es una consecuencia del centralismo asfixiante que hay en nuestro país. Si bien es cierto que Chile sigue siendo altamente centralista, en nuestro Gobierno hemos avanzado mucho en esta materia.

Además de la “Ley de Cores”, se alcanzó una cifra histórica del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) que superó los 100 mil millones de pesos el 2012. Esta cantidad fue incluso mayor a la de la Región Metropolitana, hecho nunca antes ocurrido.

“Siempre he sido una mamá muy presente”

Pilar acostumbra a correr muy temprano todas las mañanas – a esa hora que no hay nadie en las calles- para tener energías durante todo el día. Cuenta que tuvo que abandonar este hábito producto del exigente ritmo laboral y que recién, a días de dejar su cargo, pudo volver a  retomarlo.

Durante los últimos cuatro años el tiempo para pasar con sus padres, marido e hijos también escaseó. Sin embargo, es clara en decir que no se siente culpable y que éste era el momento de ejercer su derecho de entregarse apasionadamente a otro proyecto que no fuera el familiar.

¿Le costó a sus hijos acostumbrarse a su nuevo ritmo de vida?

He sido una madre súper presente que siempre ha estado en las vidas de Diego (19), Nicolás (17) y Paula (20). Ellos me apoyan y les gusta verme feliz, yo siempre he trabajado por lo que esto no fue ninguna novedad.

En el caso de mi marido tras 22 años de matrimonio llegamos al nivel de poder mirarnos y saber lo que pensamos, por lo que su apoyo y preocupación permanente por mí fue fundamental en el nuevo rol que ejercí.

¿Por qué cree que aún existe una brecha tan grande entre el número de hombres y mujeres en política?

Porque nosotras cumplimos muchos roles y además no queremos perdernos de nada. Algo tan simple como ir al supermercado es un hábito que pareciera es sólo obligación de las mujeres. A mí me pasó muchas veces que por ejemplo llegaba a la casa ¡y no había nada para comer! (ríe), porque yo no tenía tiempo para comprar y mis hijos sólo me lo recordaban cuando llegaba tarde en las noches.

¿Le trajo algún costo negativo esta carrera maratónica de 4 años en el servicio público?

Sí. Por ejemplo dejé de correr, algo que espero retomar lo antes posible porque siempre he sido deportista. También extraño pasar más momentos con mis papás (la notaria María Eugenia Rivera y el conservador de bienes raíces Nelson Gutiérrez), ya que somos muy unidos y me encanta regalonearlos, invitarlos a comer.

Y es difícil de entender pero a veces cuesta mucho desconectarte de este mundo, hablar otros temas que no sean políticos y te acostumbras a ver las mismas caras entonces te tiendes a alejar de algunas personas.

Ha repetido sostenidamente en esta entrevista que es una apasionada por el servicio público, ¿qué pasará con usted desde el otro año?

Lo mío es el servicio público y me quedaré aquí todo lo necesario. Sin embargo, no necesariamente puedo aportar desde la política, también puedo trabajar en una ONG, fundación u otra trinchera. Estoy abierta a todas las posibilidades y me estoy tomando con calma este proceso.