Hallazgos arqueológicos del siglo XVII

Penco, ciudad histórica

En diciembre de 2018, el descubrimiento de ruinas de la Iglesia de San Francisco datada del 1600, fortalecería la identidad de ciudad histórica en Penco. Aunque eclipsada por la posibilidad de que en sus catacumbas se encontrarían los restos de seis gobernadores de Chile, este hallazgo revelaría mayor información sobre el antiguo asentamiento de Concepción, permitiendo la posibilidad de nuevas excavaciones arqueológicas, investigación y concebir un museo de sitio.

Por Cristina González G. | Créditos fotográficos Antonio Garrido E.

Una excavación de cuatro días frente a la Plaza de Armas de Penco condujo a consecuencias positivas: el hallazgo de las ruinas de una iglesia construida en plena época colonial. Todo partió en septiembre de 2016 cuando un equipo de profesionales mexicanos llegó para buscar e identificar restos arqueológicos, guiados a través del mapa de 1712 del ingeniero militar francés Amadeo Frezier.

Mediante la técnica de georradar, identificaron alrededor de 140 puntos de interés arqueológicos; o sea, existencias de ruinas bajo tierra. “Ellos vinieron a través de un acuerdo que era tripartito, entre la Municipalidad de Penco, la Universidad de Concepción y la Universidad Autónoma de México, donde se contempló un trabajo de rastreo con este georradar”, explica Gonzalo Bustos, director del Museo de la Historia de Penco.

Excavaciones y ruinas

Hoy ubicación de una caja de compensación, otrora santuario colonial. Varios antecedentes identificaban allí a la Iglesia de San Francisco, “hay información histórica y mapas que confirman aquello”, sentencia Víctor Hugo Figueroa, alcalde de Penco. “Los mapas que tenemos son de 1712, por lo tanto nosotros teníamos la certeza de que en ese solar, en esa esquina, existió la Iglesia de San Francisco, pero como son 1.500 metros cuadrados, es como buscar una aguja en un pajar”. Por eso, contrataron los servicios de arqueólogos mexicanos, logrando una precisión exacta de la iglesia, “con esos resultados, hicimos una solicitud al Consejo de Monumentos Nacionales para realizar excavaciones, la que tardó dos años en poder materializarse”.

El Consejo de Monumentos Nacionales autorizó cuatro excavaciones que se llevaron a cabo en diciembre de 2018 y estuvieron a cargo del arqueólogo de la Universidad de Concepción, Pedro Andrade. “Nosotros teníamos la expectativa, de que a partir del trabajo realizado por los colegas mexicanos, encontraríamos partes de la iglesia”, acota Andrade.

De los 140 puntos encontrados bajo la técnica de georradar se debía dar prioridad a algunos, “en una reunión –con la alcaldía y el Museo de la Historia de Penco– definimos cuál era el lugar prioritario para empezar las excavaciones… nos centramos allí, porque la idea parte de este interés que tiene el alcalde por encontrar la tumba de los gobernadores. Él a partir de las revisiones de las crónicas que ha hecho, estima que pueden estar enterrados en la Iglesia de San Francisco”, relata Andrade.

Sin embargo, declara la incerteza de que los gobernadores estén enterrados allí, como se planteó en varios medios de comunicación, donde se aseguraba estarían los restos de Francisco de Villagra y Alonso de Ribera, primeros gobernadores de Chile. Misma opinión comparte Gonzalo Bustos, “hay escritos que dicen que fueron sepultados allí, pero hubo abandono de ciudad, terremoto. Si bien hay crónicas, tampoco está la certeza. Eso sería una posibilidad, pero es muy baja”, sentencia.

“Nuestro objetivo no era encontrar a los gobernadores, sino relevar el patrimonio colonial de Penco. Para nosotros esta primera etapa consistía en hallar los cimientos, las ruinas de la iglesia asociadas a un contexto, donde pudiésemos decir, ‘este edificio además de la técnica constructiva que estamos viendo, por la asociación de materiales encontrados, corresponden a un edificio colonial’. Lo que sumado al plano de Frezier que mostramos siempre, se correspondería con la ubicación de la iglesia franciscana. Eso es lo queríamos hacer y es lo logrado”, dictamina Pedro Andrade.

Y en este relevamiento, alrededor de 500 piezas fueron encontradas en los cinco pozos de sondeo -cuatro iniciales más una extensión-. Estas piezas, sirvieron para establecer el contexto histórico, “nosotros tenemos distintos momentos cronológicos representados en el sitio. Desde un momento de ayer hasta 1950, después tenemos desde los 50’ hasta principios del siglo XX. Luego, siglos XIX, XVIII y XVI. ¿Cómo sabemos eso? Por la loza, la cerámica, fragmentos de vidrio, metal, tejas y ladrillos que salen. Nos aparece desde Loza Penco, la Fanaloza que se hace hasta el día de hoy, hasta una loza del siglo XIX pintada a mano”, comenta Andrade.

Pedro aclara que estas piezas se ordenaron y etiquetaron, “la idea del artefacto por el artefacto no nos sirve. Más allá de decir ‘esto es muy bonito’, si no está en un contexto no lo podemos interpretar. Lo que viene ahora es un análisis por materialidad y a partir de eso, tratamos de recrear el contexto a partir de otras investigaciones que se han hecho de la época”.

Su siguiente paso es realizar un informe al Consejo de Monumento Nacionales, donde sumará la siguiente recomendación: los materiales encontrados deben quedarse en Penco, “es donde están ahora y obviamente voy a pedir que me permitan seguir excavando”. Pedro, ve en este proyecto arqueológico, uno interdisciplinario, el que tendría una dimensión geológica, de memoria sísmica, arquitectónica, histórica y antropológica, “acá se articulan varias disciplinas que pueden aportar a este descubrimiento”. “Yo creo que es el inicio de un proyecto mayor, cuando me dicen ‘¿cuánto tiempo más podríamos estar excavando acá?’ Si lo hacemos bien, como correspondería por un hallazgo de esta magnitud, yo acá puedo estar trabajando diez años fácilmente, imagínate lo que podríamos hacer en todo Penco. Se me podría pasar la vida excavando”, acota.


Museo de sitio

Para el alcalde de Penco, encontrar a los gobernadores es una más de las metas por concretar, “el objetivo era encontrar la iglesia y afortunadamente en la tercera excavación encontramos justo la base, la zapata, la fundación del muro. Por tanto, se cumplió”, acota Víctor Hugo Figueroa. Para él era fundamental encontrar piezas que dieran un relato respecto de la vida en Penco, “cualquier elemento de la vida cotidiana para nosotros tiene un valor”.

Ahora, el objetivo es realizar una segunda solicitud para ejecutar más excavaciones. Ocho, plantea el edil, “que nos permitan obtener más información respecto al desplazamiento del templo, con eso podríamos tener la intención de comprar el terreno pensando en articular un museo de sitio. Según los arqueólogos, poder trabajar el museo de sitio y hacer una excavación completa no es llegar, poner una retroexcavadora y sacar tierra, hay que ir sacando milímetro a milímetro para ir revisando cada capa de tierra”.

El alcalde, también busca trabajar otros puntos de interés que rastreó el equipo mexicano en 2016, como la Universidad Pencopolitana, la Catedral y el Palacio del Gobernador, lo que contribuiría a la identidad de Penco como ciudad histórica, “claramente este concepto que nosotros acuñamos, comienza a tener un sustento ya no tan sólo de la bibliografía e historia relatada en libros, sino que aparece algo visible, al tacto”.

Investigación

Relevar el patrimonio de Penco y ser vista como ciudad histórica, no ha sido una tarea inmediata ni de anteayer. En 2016 se inauguró el Museo de la Historia de Penco, se empezó a relevar la importancia de su pasado industrial. Y, ahora, comenzaría la creación de un segundo museo, esta vez relacionado al fuerte La Planchada.

Asimismo, volviendo al tema del hallazgo arqueológico, en las excavaciones se encontraron unas 500 piezas de distintas data e importancia, entre ellas, cerámica mayólica, cerraduras, objetos de vidrio y otros. Estas piezas idealmente se deberían quedar en Penco, pero la decisión pasa únicamente por manos del Estado.

Según la Ley 17.288, del Consejo de Monumento Nacionales, se especifica la mantención bajo la tuición y protección del Estado, de todo lo encontrado en la excavación arqueológica; en consecuencia, el Estado decide el lugar donde irían las piezas encontradas. El director del Museo de la Historia de Penco, Gonzalo Bustos, asegura que en este caso, los depositarios de las piezas serían los museos del Servicio Nacional del Patrimonio, que en la Octava Región son el Museo de Historia Natural y el Museo de Cañete.

Pero, también se puede prestar para la interpretación. Esta ley sostiene seguir el contexto más pronto, que en este caso sería el Museo de la Historia de Penco, “el que es un museo que está inscrito en el Registro de Museos de Chile y ha participado dentro del circuito de todos los museos. De hecho, postulamos a un proyecto de Fondo de Mejoramiento Integral de Museo para implementar el depósito de piezas, lo que queremos hacer es poder habilitar el depósito de piezas, contratar a profesionales especialistas del área y contar con la aprobación de ser una entidad depositaria, teniendo eso podemos acoger de forma oficial las piezas de Penco que andan dando vuelta por la región y el país”.

Potenciar el tema de investigación es un tema importante para el Museo de la Historia de Penco, materia que se complementa con respecto a otras líneas como exhibición, educación, vinculación, donde nació la iniciativa Museo al muro, en la que se realizaron tres murales de históricas piezas de Fanaloza junto a dos artistas visuales, “para nosotros el tema de investigación es importante, estamos empezando con el tema del depósito y queremos potenciarlo para trabajar el tema patrimonial, tanto con estas piezas, las que tenemos en el museo y las que andan dando vuelta, que queremos recuperarlas de alguna u otra forma”, finaliza Gonzalo. Lo cierto es que Penco, está al rescate de su historia.