Fundada en 1905 es el segundo templo más antiguo de Concepción junto a la Parroquia del Sagrario. Ha sido destruida en dos ocasiones tras los terremoto de 1939 y 2010, pero hoy se levanta nuevamente bajo un diseño moderno y de vanguardia en una primera etapa de su reconstrucción.

Por Francisco Romero / Fotos Patricio Barría

Tras los sucesos del terremoto del 27 de febrero del 2010, un grupo de personalidades del quehacer penquista se organizó con el objetivo de reunir fondos para reconstruir el templo que yacía en ruinas, creando así la “Comisión de Reconstrucción de la Parroquia San Juan de Mata”.

Dicha agrupación fue presidida por el director de DuocUC sede Concepción, Pedro Troncoso; por el empresario penquista, Roberto Cattan; el en aquel entonces director de Inacap sede Concepción Javier Vera y el diputado Enrique Van Rysselberghe. Estos comenzaron una cruzada solidaria para reunir fondos locales y extranjeros, con el fin de poner nuevamente de pie al añoso templo. De esta forma la comunidad católica del sector Plaza Condell, estimada en dieciocho mil feligreses, recuperaría su parroquia en tiempo record.

Nuevo Templo

En la actualidad, sólo esta edificada la estructura principal que alberga el Templo. Obra en la que predomina la albañilería reforzada como material de construcción. Todo pintado en un cálido blanco, tanto en su interior como exterior. Contrasta su gran techumbre tapizada en madera a desnivel que decae en dirección al muro del altar, lo que provoca una sensación de profundidad y claro direccionamiento visual hacia quien preside la ceremonia.

A lo anterior, se suman dos naves laterales de menor envergadura, todo bajo un mismo techo, pero sutilmente deparado con un muro de cortina que baja desde el techo hasta media altura. Ambas naves convergen hacia los altares de adoración al Santísimo y a la fuente bautismal respectivamente. En su conjunto todo el espacio está diseñado para albergar a 400 personas en una superficie construida de 651, 25 m2.

Resalta en el diseño un correcto uso del vidrio, siendo utilizado en los ventanales que permiten el ingreso al interior del templo, perfecta y simétricamente intercalados con pilares de madera en igual tonalidad que el revestimiento de la techumbre.

Al ingresar al templo el visitante centra su atención en el altar, espacio coronado con una imponente mesa de granito reposada en la parte central, circundada por dos macizas columnas, también de granito, que en su interior resguardan al Santísimo y al púlpito respectivamente.

De espaldas al altar, se extiende de muro a muro un ventanal de media altura que además de permitir el ingreso natural de la luz, brinda una cálida sensación de unidad entre el interior del recinto y el pequeño patio exterior, muy bien decorado con arbustos, flores y plantas de jardín.

Muy bien logrado el diseño de las dependencias que albergan al coro. Ubicadas en un segundo nivel sobre las puertas de ingreso, donde sólo es posible ingresar mediante una sobria y elegante escalera de caracol, construida en acero y dispuesta ornamentalmente en las afueras del recinto. Dicha ubicación y diseño provoca una excelente acústica gracias a los amplios muros de albañilería y al techo a desnivel, que en su conjunto dan un cálido deleite casi sobrecogedor al escuchar los canticos sacramentales.

Proyecto original

La maqueta completamente terminada proyecta un nuevo edificio emplazado en el mismo terreno del antiguo templo. Construido íntegramente en albañilería reforzada en dos niveles y en una superficie útil de 1.327 m2, con 138 m2 de áreas exteriores para aire libre y estacionamientos. Todo con un presupuesto cercano a los 825 millones de pesos.

El diseño incluye la construcción de un nuevo templo como centro de la edificación con una capacidad máxima de 400 personas cómodamente sentadas. Una casa parroquial donde puedan residir los sacerdotes a cargo de la parroquia, además de un pequeño oratorio privado. Junto a ello está presupuestada la oficina parroquial para la atención de los feligreses en dos oficinas, al igual que la construcción de dos velatorios y dos salones comunitarios, cada uno con sus respectivos servicios higiénicos.

Además, contempla la construcción de un auditorio a un costado del templo con capacidad para 150 personas y cinco salas destinadas al trabajo pastoral con la comunidad. Todo lo anterior edificado alrededor de un gran hall o patio interior con árboles y bancas para el descanso o meditación.
Cabe señalar que el diseño ha presupuestado la habilitación de cuatro estacionamientos para el uso del personal de la parroquia, siendo ubicados en las afueras del recinto.