Papás al mando de la cocina

Secretos de parrilla

Casi siempre son nuestros papás quienes se posicionan al mando de la parrilla, y como ese es su territorio propio, son reacios en dar a conocer sus secretos y tips para hacer que su asado sea el mejor. Existen muchas costumbres para preparar un buen asado, y todo depende de la expertiz de quien lo está preparando, pero más allá de cómo se prefiera esta preparación, existen algunos trucos que siempre deberían ser considerados. Por eso esta vez, Hacienda Patagonia presenta tres cortes de carnes que tienen distintos tipos de preparación, además de distintos costos y atributos.

Por Cristina González G. | Fotografías Francisco Méndez R. | Asistente de Fotografía: Brian Saéz C. | Locación: Hacienda Patagonia.

Palanca a la parrilla

En primer lugar, Hacienda Patagonia presenta una palanca a la parrilla, para papás que tienen menos paciencia, quieren hacer algo rico y más rápido. Este es un corte que se hace entero, no es muy grueso y de poca grasa, por lo que se prepara en la parrilla a fuego medio, entre seis y nueve minutos por lado, dependiendo del punto de cocción que se desee.

Lo más importante en este corte, que es de fibra gruesa, es cortarlo en el sentido contrario de la fibra.

Tomahawk

Para papás un poco más atrevidos, con experiencia y paciencia, un Tomahawk es perfecto. Gran chuletón de lomo vetado, que es un corte con hueso, más grasa, y por lo mismo, es de sabor más intenso y que requiere más cocción.

Este es un corte muy de moda, por su exquisito sabor y presentación, se sella a fuego fuerte en la parrilla por cada lado y después se termina con fuego más bajo. Dependiendo del punto que se desee, puede tardar entre nueve y quince minutos por lado.

Respecto de la sal en la carne, el salar antes o después, obedece más bien a la forma de preparar la carne que a una técnica única que se debe respetar fielmente, en ambos casos queda bien si es que se va a cocinar en el momento, ya que dejar la carne mucho rato aliñada y sin cocinar, lógicamente va a causar que pierda su jugo.

Plateada en su jugo

Para papás que quieran hacer una preparación distinta, sin necesidad de utilizar la parrilla, ya sea porque no quieren o no tienen el espacio, pueden lucirse con una carne blandísima y jugosa, una plateada en su jugo.

Se debe dejar la carne macerando con ajo, sal, pimienta y un poco de vinagre, durante toda la noche, cubierta con film plástico y refrigerada.

Al día siguiente, estirar la plateada reservando el adobo, para agregar a la cocción, sellar la plateada por cada lado hasta que quede bien dorada, agregar cebolla, zanahoria y puerros, vino tinto y agua hasta que quede tapada la carne, tapar la olla y cocinar a fuego bajo por una hora y media a dos.