Paola Molina, la soltera de las redes sociales

Titulada de Diseño Gráfico en la Universidad de Chile, hoy es autora de un libro que le ha abierto las puertas a distintas oportunidades y que además le permite ser ella completamente. La Solte, su alter ego, la ayuda a explayarse y crear o exagerar historias que alguna vez pasaron. Sin embargo, no todo han sido aplausos para Paola Molina, ya que una parte de su familia se siente “avergonzada” de su libro, como ella misma relata en la siguiente entrevista para Revista Velvet, además de entregar  muchos consejos para liberar tu sexualidad.

Por Javiera Osorio

Dueña de una personalidad llamativa y el don de contar historias de la forma más chistosa que leerás, aún con cierta moraleja. Paola Molina de 28 años, es una mujer feminista, empoderada y rodeada de amigas que se apoyan entre ellas y se expresan con destape absoluto acerca de todo. Aunque explica que no siempre fue así y que muchas veces se sintió juzgada cuando era más joven.

A raíz del libro Confesiones de una mujer Soltera, te haz vuelto extremadamente popular en redes sociales, principalmente debido al destape sobre un ámbito que las mujeres no exponemos demasiado: la sexualidad ¿Imaginaste que tantas mujeres se sentirían identificadas con tus experiencias?

Si, me imaginé que las mujeres se podían sentir identificadas porque no escribo desde un personaje de ficción que le pasan cosas, sino que me preocupo de escribir desde mis propias emociones y sensaciones al tener una cita o al cuestionarme mi propio cuerpo. Más que nada en este último año en el Fan Page me he ido haciendo preguntas más allá de me agarré un tipo, y en esas situaciones que a veces da vergüencita contar a las amigas hay una verdad que generalmente no se cuenta, el dejar las apariencias de lado y lo que de verdad uno siente: incomodidad. Me imaginé que la gente se podía identificar, no me parecía extraño.

Viviste en un hogar en el cual la biblia siempre ha sido importante, debido a que tu familia es evangélica ¿Les chocó de alguna manera cuando lanzaste Confesiones de una mujer Soltera?

Para una parte de mi familia la biblia era muy importante en la forma de entender valores y comportamientos. Pero la tía con la que me críe era como una oveja descarriada dentro de la religión adventista y de ella saqué un referente de extroversión, de ser como pará en la hilacha. Mi tía, mi hermana y mi prima se han portado excelente con todo lo que he generado desde mi página y shows de stand up, incluso me van a ver. Nunca me han criticado ni cuestionado algo que yo he escrito o dicho, me aceptan tan cual soy y eso es muy bonito. El resto de mi familia, que es más ligada a la biblia, creo que han dicho algunas cosas, pero ni les he preguntado mucho el tema porque sé que a algunos les incomodó o les dio como vergüenza ajena. Aunque tampoco me críe con ellos, no les debo nada, entonces no me preocupa. Pero estoy muy feliz que mi familia cercana lo entienda como una expresión artística de lo que hago y no les tengo que pedir permiso, me dejan ser libre y no me reprimen de expresarme de alguna forma.

Tus historias no solo son llamativas, ya que las cuentas con gran gracia, sino además despiertan una interrogante en quienes leen tus libros ¿Realmente sucedió todo?

Creo que esa pregunta no es importante porque la forma de escribir es ficción, como cuando uno cuenta en un carrete lo que pasó en el día, una anécdota. El lenguaje que se ocupa es para enfocar algo y la realidad no es objetivable. Desde el lenguaje uso técnicas para que mis historias sean más llamativas y en estricto rigor lo que más hago es cambiar nombres lugares y fechas porque no quiero que alguien grave me diga “Oye ¿qué onda que escribiste de mi?”. Por supuesto que los chistes son inventados y además las atmósferas, que no necesariamente estaban ahí, pero creo que eso es parte de lo que implica ser escritora. No creo que haya una línea de realidad objetivable que se deba trazar cuando alguien escribe narrativa.

No tienes temor en decir que el pololeo no es lo tuyo ¿Por qué?

¿Y por qué no? Yo soy súper mala para pololear, soy mala polola y tengo esta cosa que cuando una relación es muy estable me aburre, dependo un poco de la adrenalina, el caos y drama. Generalmente esto me lleva a una relación insana, me he visto amando a alguien de manera correspondida, con una persona muy bacán, pero casi que inventando celos que en realidad no siento porque la cosa está demasiado plana y buena. Tengo ese problema. Me salen mejor las relaciones sin nombre porque me mantiene un poco la adrenalina y tensión para seguir ahí. No digo que esté bien o mal pololear o tener este tipo de relaciones, creo que hay que descubrir el formato de relación que a uno le acomoda, que puede ser de pareja, con más de una persona, pero una relación abierta… hay muchos formatos y el concepto de pololeo también es dinámico. Me gustaría encontrar un compañero con quien tener una relación sana de amor y amor de pareja y que eso no me aburra, pero creo que para eso tendría que ser una relación abierta.

Sin embargo, vivimos en una sociedad que tiene miedo de estar solo ¿Haz sentido ese temor alguna vez?

Si, pero no de estar solo como pareja. Creo que no tengo tanto esa cosa de sentirme sola de pareja. Me pasó que cuando se murió mi vieja, por ejemplo, me sentía sola, porque justo entre medio empecé a escribir y estaba viviendo el duelo de ella, sentía que no tenia a esa persona importante conmigo que habría disfrutado mis apariciones en diario o radio. Eso provocó un sentimiento de vacío importante en mí, pero creo que los amigos y amigas son también muy importantes, con un amor de compañerismo muy parecido al de pareja. Mi temor a la soledad no tiene que ver con estar soltera o no, sino pensar en la familia como va a haber un momento en el que todos los adultos que me criaron se van a morir y me da como una sensación de soledad brígido. Aparte yo soy mas buena para estar sotera que pololeando, entonces me complico más con alguien que sola.

¿Cómo son tus relaciones de una noche? ¿Los conoces el mismo día y es ese misterio el que te llama o te gusta un poco más de conexión?

Estoy en una transición ahora, no me molesta el sexo casual porque hay algo físico, químico que esta bien validar y disfrutar si es correspondido en ese momento, pero quizás un poco la edad, como tengo 28 ahora no es como a los 21. Disfruto más cuando voy conociendo a alguien y se va generando una tensión sexual en el tiempo. Eso lo encuentro más entretenido, más rico, más emocionante también, aunque creo que las dos formas están bien, pero responden a periodos distintos.

¿Alguna vez te ha pasado que después de un encontrón de una noche te sigan buscando para algo más?

Si, siempre pasa, pero a veces yo igual estoy del otro lado. Hay personas que empotan: demasiada química, algo hormonal, una reacción química entre ambos cuerpos que me hace pensar ‘¡oh no quiero dejar esta cosa!’. A veces me resulta, a veces no les gusté mucho y al revés igual, nunca es solo de un lado y cuando a mi me gustan en realidad no me hago problemas si me gustó, y si no estoy tratando de ser súper cortés e inmediata para decir que no quiero nada porque no quiero que alguien pierda su tiempo invitándome a salir si se que no me gustó tanto. Siempre es algo que se da para los dos lados.

¿Consideras que “arrancas” de las relaciones para no salir herida o simplemente no te llaman la atención?

Yo no arranco de las relaciones para no salir herida, sino el formato de pololeo tradicional no me acomoda, me termina aburriendo, no me emociona imaginar una relación en donde hay que ceder cosas por algo tan común como ‘oh no quiero ir a ese cumpleaños de tu amigo que me cae mal o de tu familiar solo por protocolo’, eso de darse los buenos días o buenas noches solo por marcar territorio, más que porque de verdad tienes demasiadas ganas de hablar con esa persona. O qué pasa si estoy en una relación en donde estoy enamorada de alguien y lo amo como persona, pero estoy en una situación o carrete donde me gustó alguien ¿por qué tengo que reprimirme eso? Y que pasa si a mi pareja la pasa lo mismo, ¿cómo lidio con los celos? Entonces, creo que busco un formato más libre, que sea más sincero por sobre tener reglas, porque eso de las reglas como que me paquea. Entonces no huyo de las relaciones para no salir herida, sino que no me acomoda el formato porque es un poco artificial y no deja que fluya el encuentro, se convierten en tareas.

Para muchas mujeres tu libro es muy llamativo ya que las identifica, pero muchas otras lo leen con cierta admiración ya que temen ser juzgadas ¿Qué consejo les darías para que se “liberaran”?

Escuchen su cuerpo, porque la mente está más conectada con lo que es correcto, que es bacán de hacer, las reglas de cultura, religión en la que una creció, la moral que inculcan, los juicios y prejuicios que se hacen de los comportamientos. Pero el cuerpo vibra y te avisa de otra forma las cosas. Liberarse no solamente es sexo, tiene que ver con hacer lo que genuinamente uno quiere y aprender a decir que no si no quieres seguir, aunque ya estés en su casa, aunque ya te hayas sacado el sostén, aunque ya hayan concertado una cita y él haya pagado todo (…) Creo que hay que escuchar al cuerpo, es lo más sabio, creo que es autoestima porque te escuchas a ti misma: tus propios deseos y palpitaciones y no lo que el resto te dice que debes hacer.

¿Qué proyectos vienen a futuro?

Más stand up comedy y mi nuevo libro, que no es la continuación de confesiones de una soltera. Estamos buscando fondos para la web serie, donde ya tenemos cosas grabadas, pero lo más concreto es que sigo con mis shows y sigo escribiendo, tanto en mis redes sociales como un nuevo libro para 2019.