Amor por el calzado

Pamela Maza Shoes: una fábrica de sueños

Eso era precisamente lo que tenía en mente cuando comenzó a luchar por un anhelo, que hoy la tiene convertida en una destacada diseñadora de zapatos, y posicionada como una de las empresarias más talentosas del rubro en la región.

 Madre, esposa, amante de la moda, de los viajes, pero, sobre todo, una admiradora incansable del carácter y de la comodidad; dos visiones que desde pequeña transformó en un desafío, que sin querer sirvieron de cimiento para construir su mayor sueño: una marca propia de calzado.

¿Por qué los zapatos y no otra prenda o accesorio? “Porque me encantan. Me han apasionado tanto, que incluso me pasó que compraba algunos solo para observarlos, porque estaba consciente de lo incómodos que eran”, confiesa explicando la génesis de su emprendimiento, pues fue precisamente a raíz de esta problemática detectada, que decidió crear una línea donde lo más importante sea la relación calce, comodidad y calidad, con materiales nobles y 100% cuero.

“Me encanta que cada persona tenga su propio estilo de zapato, que puedan customizar sus modelos, que elijan sus cueros, tachas, ojetillos, en definitiva, que la fabricación sea personalizada totalmente, y aunque obviamente contarán con mi asesoría, la mayor motivación es que el resultado les sea cómodo, para que sean felices usando algo totalmente exclusivo”, explica la profesional que a sus 41 años destaca eficazmente en el rubro.

Aunque reconoce que su público objetivo son por ahora todas las mujeres que acuden en búsqueda de algo deslumbrante, pero agradable de llevar, es un hecho que, entre este amplio segmento de la población, existe una raíz penquista en común. “Yo tengo claro que la tierra llama. Por lo mismo siempre que me voy de mi gran Concepción, quiero volver. Hasta cuando he pasado años fuera de Chile, he sentido ganas de regresar, porque me encanta esta ciudad. Tenemos el privilegio de ver el mar, la cordillera, el río Biobío, y una serie de paisajes tan hermosos, como difíciles de replicar”, sostiene.

En ese mismo contexto, y pese a que su profesión hotelera y su experiencia laboral en cruceros de Royal Caribbean la mantuvieron a la vanguardia siempre, viajando por muchos países, valora de sobremanera el producto nacional, reconociendo incluso que fueron algunas diseñadoras nacionales quienes la inspiraron para emprender. “Para mí los zapatos no son un producto más, muy por el contrario, son una obra de arte, y como tal, merecen toda mi dedicación. Me esmero en cada elección de cueros, pieles, telas, o adornos. Sus formas y costuras me hacen vibrar, y por lo mismo, siento una profunda admiración por todos quienes se dedican a diseñarlos”, cuenta.

Un equipo de artistas

Y como claramente la fabricación de calzado estaba en su destino, en este punto de partida se fue encontrando con «ángeles» como ella los nombra, que por varios motivos fueron de vital importancia en este proyecto. Ahora cuenta con un grupo de artistas del calzado que llevan más de 20 años trabajando en el rubro para lograr concretar sus ideas y diseños.

«El logo de la marca fue creado a partir de la idea de representar a través de una corona, que nace desde un corazón, el amor que sienten las mujeres por el calzado y poder sentirse reinas en su vida diaria», relata.

Además de lo anterior, suma el apoyo de un equipo multidisciplinario compuesto por especialistas en Marketing, e Ingenieros Civiles Industriales, y por supuesto, el constante e incondicional respaldo de su familia y amigos, que la han ayudado a persistir siempre. “Quienes me conocen saben que no me gustan mucho las joyas, ni el maquillaje, y que incluso la ropa pasa a segundo plano, cuando todo lo que uso gira en torno al zapato que escogeré. Es algo que me ha caracterizado de niña, por lo que con absoluta convicción puedo reconocer que estoy cumpliendo el sueño de mi vida”, enfatiza la diseñadora, que actualmente cursa estudios en la academia española de “Reinventando el calzado”. 

De espectadora a protagonista en la industria

Pero no obstante su vasta experiencia y afición, para la trotamundos y coleccionista de experiencias, no existe un calzado predilecto. “Me gustan todos, no puedo evitarlo. De hecho, es terrible cada vez que tengo que elegir cuál ponerme, ya que como tengo tantos, a veces pasan temporadas en que no alcanzo a usarlos todos. Pero ya sean con tacos, plataformas, zapatillas, planos, babuchas, vaqueros, ¡los amo todos!”, explica.

Tal es su admiración por esta prenda, que la búsqueda de nuevos ejemplares se convierte en un panorama más en cada viaje. Así fue cuando en su época universitaria tuvo la oportunidad de recorrer 12 países, que le dejaron 22 pares como legado. “En ese momento, eran mi tesoro más preciado, pues sabía que era difícil volver a estar buscándolos en tantos lugares. Además, eran maravillosos, todos de buenísima calidad, lo que me hacía estar orgullosa de mi hazaña. Sin embargo, no todo podía ser tan perfecto, y producto de un cambio de itinerario al retorno, mi maleta viajó un día antes, y sufrí la pérdida de 19 pares. Ahora puedo sonreír al contarlo, pero sin duda fue una experiencia de la cual aún no me recupero del todo”, recuerda Pamela, dando cuenta del lugar que ocupa esta pasión en su rutina.

El que tenga más de 400 pares, y el que haya pasado toda su vida observando y escogiendo modelos, se han convertido en un plus cada vez que inicia un ciclo productivo junto a su equipo, donde cada paso, desde el corte, cambrado, descarnado, aparado, armado, prefinito, hasta el producto final, es primordial. “Lo más importante para nosotros es poder transmitir de forma óptima, todo lo que hay detrás del diseño personalizado: mucho cariño y dedicación”, cuenta la empresaria, cuyos productos y servicios pueden ser contratados en www.pamelamazashoes.com; en su Instagram @pamelamazashoes, en Facebook “Pamela Maza Shoes”, o directamente al Whatsapp +56 9 81576946.