Ojos vivaces

Mirada impactante  

Durante los 60’s, en una época de avances sociales, la moda estuvo pautada por la juventud y las ganas de revolucionar el mundo. Y, su esencia radicó en el maquillaje de la mirada, estilo dramático, teatral, recargado en la mirada, el primer paso para adoptar el look de los sesenta.

Por Cristina González G.

Sabemos a través de imágenes y lo transmitido culturalmente en películas y publicidad, que en cuanto a tendencias de maquillaje en la década de los 60’s, predominada el maquillaje excesivo, pestañas largas, ojos con sombras dramáticas. Pero, en la actualidad, ¿cómo se lograrían estos efectos? y ¿qué colores en sombras y labiales los imitarían? Katherine Bastidas, vloger y beauty influencer, nos entrega directrices sobre el estilo de maquillaje sesentero.

Su look juvenil se centra fuertemente en la mirada, marcando los ojos con un delineado negro dramático. La modelo inglesa Twiggy, personificó todo lo que se debía llevar en esos años en cuanto a maquillaje; pestañas largas, sombras monocromáticas, pero con labiales más suaves, contrastando con la teatralidad de los ojos. Para Katherine Bastidas, esta teatralidad, conllevaba sombras que al ser maquilladas cubrían todo el párpado, con fuerte predominancia por los colores fucsia y celeste. Aunque, como acota, las tendencias de esos años era cubrir el párpado con una sola tonalidad, hasta la línea de la ceja y generar un gran impacto; esto ya no se está llevando a cabo, sino que se difumina la zona de la cuenca, “se pueden usar tres o cuatro tonos en los ojos, para lograr un buen difuminado”.

Para lograr las pestañas eternas de los 60’s, se puede recurrir a las extensiones; yendo con más cuidado respecto a la boca “podría ser un labial naranjo más suave, en caso de que una persona quiera bajar el perfil de los labios. Yo creo que en cuanto al tono, se utilizaba muchísimo el fucsia y el rojo, pero en ciertas ocasiones, no era algo de todos los días”, comenta Katherine.

Cuidados esenciales

Sin duda, ante el maquillaje impactante es fundamental una buena limpieza en rostro y cuello, para Katherine es esencial extraer el maquillaje con productos específicos como aguas termales, desmaquillante bifásico, dermolimpiadores o toallitas desmaquillantes, para luego seguir con un gel limpiador asegurándose que no queden restos de maquillaje o de la contaminación ambiental diaria; “sería bueno un tónico para eliminar los residuos de limpieza cuando queda un poco de gel, de las sales, de los químicos. Recomiendo comprar un tónico sin alcohol, los que son a base de este, son irritantes, y secan la piel”, explica Katherine.

Tan relevante como la limpieza es la hidratación, Katherine explica la importancia de los serum o aceites que complementan la rutina diaria de limpieza, “para descansar la piel durante la noche y prepararla para el otro día, es necesario aplicar un serum o aceite con minerales, para el problema de los poros obstruidos, manchas, líneas, arrugas, y así va dejando la piel húmeda y después vienen las cremas hidratantes”, explica. Luego de limpiar y aplicar aceites, esencial es finalizar con una buena hidratación, la que debe distribuirse en la cara y cuello; “el último paso que muchas personas omiten es la crema de contorno de ojos, un maquillaje bonito refleja una piel bonita, ya que todas las imperfecciones se notarán mucho más con el maquillaje”, finaliza Katherine.