NiNis: Una realidad social que cala hondo en la Región

Las razones son variadas, pero de lo que no cabe duda, y las cifras lo demuestran, es que la mayoría de los jóvenes que no estudian ni trabajan en la Región son mujeres y en general, pertenecen a los estratos sociales más bajos de nuestra sociedad.

Jóvenes de entre 15 y 29 años que NI estudian NI trabajan, es la realidad de buena parte de dicha población en Chile, donde existen 200 mil hogares que tienen al menos un integrante en esta situación, lo que, según indican las cifras, no se da por libre elección de sus afectados. La Región del Biobío no se encuentra lejos de esto, e incluso lidera algunas de las estadísticas existentes al respecto.

Así lo demuestran las cifras entregadas por el seremi de Desarrollo Social, Alberto Moraga; evidenciadas por la 8va Encuesta Nacional de la Juventud (2015), que es propiciada por el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), en la que se reveló que un 41,4% de 1.003 jóvenes encuestados (825 de sectores urbanos y 178 de zonas rurales) del Biobío, declara no trabajar y tampoco buscar trabajo.

Las razones que motivan esta situación, en muchos casos, van más allá de la mera flojera, como podría pensarse. Por ejemplo, muchos de ellos aseguran “estar cansados de buscar trabajo y no encontrarlo” o “tener una enfermedad o invalidez”. Asimismo, hay una significativa diferencia entre hombres y mujeres al momento de expresar por qué no trabajan o estudian, ya que muchas de ellas aseguran dedicarse a labores del hogar, cuidado de hijos, familiares o estar embarazadas, y apenas un 1,2% de los varones encuestados alude a motivos similares, en contraste al 18,9% de mujeres que si lo manifiesta.

De acuerdo a la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen 2015, del total de jóvenes NiNis en Chile, el 24,4% son madres jóvenes que aseguran no tener con quién dejar el cuidado de sus hijos, y otro 23,15% dice que no trabaja ni estudia porque tiene que dedicarse a los “quehaceres en el hogar”.

Así lo confirma, Freddy Venegas, coordinador técnico de Catim, institución regionalista con 25 años de trabajo en materias de alta complejidad social, quien plantea que la sigla NiNi es totalmente negativa. “Considerando que el hecho de estudiar y trabajar es algo positivo en nuestro contexto social, lo improductivo se entiende claramente como negativo. Hoy en día, la caricaturización de NiNi como el joven de género masculino flojo no parece tan atingente, tomando en consideración que en Latinoamérica dos de tres jóvenes en esta categoría corresponden a mujeres, cuyas características se asocian a factores como el matrimonio precoz o el embarazo adolescente”.

En Chile la situación no es distinta, asegura el profesional, para el existe un claro factor de género vinculado a esta realidad, “donde mujeres jóvenes por razones socio-familiares finalmente se encuentran obligadas al espacio doméstico de quehaceres del hogar o cuidado de otros dentro de su familia, o factores de maternidad que obstaculizan la continuidad educacional o acceso al trabajo. En definitiva, esta situación obedece principalmente a factores ajenos a los personales, sino a factores familiares principalmente ligados a contextos de vulnerabilidad social”, aseguró.

 

Sin oportunidades

Pese a la connotación negativa que mediáticamente se le ha dado a este tema, existen realidades como la de Daniela Parada, una historia que se repite en muchos hogares de la Región. A sus 28 años es madre y se encuentra cesante. Luego de llegar a 4° año de la carrera de derecho, su padre quedó cesante y no pudo seguir estudiando. Decidió venir desde Talca a Concepción, pero en todo este tiempo, apenas ha logrado conseguir un trabajo más estable por apenas cinco meses.

A todo esto, agrega que también es complicado buscar y comprometerse con un trabajo más estable, su hija tiene siete años y eso claramente es un obstáculo más para adentrarse de lleno en el mundo laboral, definitivamente la suerte no ha jugado de su lado. “Me siento incómoda, porque es difícil pasar de ser una persona ocupada y con proyecciones, a estar en nada, sin ser un aporte. Por lo pronto seguiré buscando algún trabajo estable que me permita solventar mis necesidades básicas y las de mi hija”, comentó.

El sentir de Daniela es el de muchas y muchos jóvenes que se encuentran en esta posición, así lo demuestra el último informe nacional elaborado por Sofofa y Actitud Lab en Chile, cuyos resultados se entregaron en 2017. Este señala que el 61% de los jóvenes chilenos NiNis, declara estar interesado en buscar un empleo para poder retomar sus estudios, pero actualmente la inflexibilidad de los contratos laborales no se los permite. “Hay barreras estatales para que un joven no pueda trabajar. Si trabaja puede hacer que su familia pierda algún subsidio, o también ocurre que el joven estudia y los horarios no le calzan para estudiar y trabajar”, señaló Giancarlo Cristi, encargado de proyectos de la plataforma digital TuPrimeraPega.cl

El estudio, arrojó como resultado que en Chile existen 545.654 jóvenes de entre 15 a 29 años que ni estudian ni trabajan (NiNis), llegando a representar al 18,2% de la población, cuyos porcentajes mayores se concentran en las regiones Metropolitana (37,7%) y del Biobío (12,95%).

Factores sociales y la Región

En otras estadísticas que se manejan en la seremi de Desarrollo Social, según la Casen 2015, que también estudia el fenómeno de los NiNis a nivel nacional, los jóvenes entre 15 y 29 años que están inactivos laboralmente y no estudian, se distribuyen en mayor porcentaje en los tres primeros quintiles de ingreso autónomo per cápita del hogar, es decir, mayormente entre jóvenes que se encontrarían en situación de pobreza por ingresos. En conclusión, el 22,1% de los jóvenes (15 a 29 años) en esta posición, están inactivos y no estudian.

Si, además, los datos se analizan desde las multidimensionalidad de la pobreza, que en su medición considera educación, salud, trabajo y seguridad social, vivienda y entorno, redes y cohesión social, los datos de la encuesta Casen indican que un 31,5% se encuentran inactivos y no estudian.

Para el seremi de Desarrollo Social, Alberto Moraga, “ambos porcentajes son muy relevantes, porque estarían demostrando que existe una mayor presencia de jóvenes NiNi entre los segmentos más pobres. Las causas son difíciles de precisar porque son múltiples. Van desde la falta de oportunidades, a la deserción en los estudios, el embarazo adolescente o no deseado, dificultad en la empleabilidad por baja o nula calificación, escasa voluntad de perseverar en la búsqueda de empleo o en continuar con los estudios”.

En ese sentido, desde la seremi señalan que este grupo de jóvenes con características de NiNi, corresponde, por tanto, a hogares en donde el despliegue de sus capacidades y su vinculación con las oportunidades existentes, se ven obstaculizadas afectando su calidad de vida y la de sus hogares.

Uno de los indicadores que se registraron a través del Atlas de Acción Social del ministerio, que identifica las Áreas Prioritarias de Acción Social, es el de número de hogares con jóvenes entre los 15 y los 29 años que no trabajan ni estudian, según indicadores del Registro Social de Hogares (RSH) de agosto de 2017.

“Para efectos de este indicador, se consideró a jóvenes que residen en hogares registrados en el RSH, que no se encuentran asistiendo a un establecimiento educacional y que no participan en el mercado laboral, los cuales representan al 8,9% de los hogares del RSH a nivel nacional. En Concepción, 2.984 hogares del registro, cuentan con uno o más jóvenes que no trabajan ni estudian, correspondiente al 6,3% del total de hogares RSH”, afirmaron desde la seremi de Desarrollo Social.

En ese sentido, parte de las estadísticas señalan que, en la provincia de Concepción los hogares RSH que tienen uno o más jóvenes que no trabajan ni estudian, se presentan con un 10,6% en Cañete, 7,9% en San Pedro de la Paz, 7,2% en Coronel, 7,2% en Chiguayante, 6,6% en Los Ángeles, 6,1% en Chillán, 5,3% en Talcahuano y 5,3% en Hualpén.

“Según la Encuesta Casen disponible, este fenómeno es fuente de vulnerabilidad social, ya que en general estos jóvenes, presentan menos años de educación que el resto de la población joven, generando una brecha que los sitúa en una situación de desventaja y menores oportunidades. Por eso, Chile ha sido situado dentro de los países de la OCDE con mayores porcentajes de NiNis entre su población (OCDE, 2016)”, aseguraron.

Una solución digital para buscar empleo

En TuPrimeraPega.cl, la primera plataforma digital en Latinoamérica dedicada a asesorar y acompañar a jóvenes en la búsqueda de su primer empleo, están conscientes de este fenómeno y han detectado diversos comportamientos entre quienes usan este puente. “Algo les está pasando, sobre todo a los que postulan a trabajos de baja calificación (no necesitan experiencia), pero son tendencias que venimos detectando hace un par de años. Si citamos a diez jóvenes a una entrevista de trabajo, llegan cuatro. De esos cuatro, dos no sabían a qué postularon y habitualmente no les interesa la oferta laboral”, comenta Cristi.

Este innovador emprendimiento, pone énfasis en cuatro ítems fundamentales, que son: currículo de alto impacto, orientación laboral, conocimientos de test psicolaborales y entrenamiento para la entrevista de trabajo. “Nos hemos encontrados con jóvenes con enseñanza superior terminada, que sobrevaloran sus aptitudes, llevándolos a cometer errores en una entrevista de trabajo como no averiguar de la empresa, ir con una vestimenta no adecuada o que simplemente no se prepara para su entrevista y lo que le pueden preguntar. Abordamos cada caso como único por lo que nos tomamos el tiempo que de verdad necesita cada persona. Hay algunos que les basta con la confección de un currículo, mientras que hay otros que tienen que pasar por varias sesiones de tutorías”, explicó.

Por eso, buscan ser una solución y entregar orientación para aquellos jóvenes que aún no están claros sobre su destino laboral. “Como empresa estamos convencidos de que el trabajo dignifica y que un joven trabajando puede ser un gran aporte tanto en su familia como en su diario vivir. Al ser una plataforma digital tenemos alcance nacional, el joven se puede conectar con TuPrimeraPega desde un teléfono móvil, un tablet o un computador”.

El enfoque psicológico-social

También existen otros enfoques respecto al tema, como el que le da la psicóloga transpersonal, Paulina Marín, para quien el comportamiento de los NiNis responde en su menor rango etario, a una etapa de formación de la identidad. “Hay algunos factores que pueden explicar este comportamiento en los jóvenes, porque durante el proceso de maduración, cuando uno llega a la etapa de la adolescencia, empezamos a cuestionar la identidad que se nos ha entregado, poniendo en duda el rol que nos dieron nuestros padres, lo que se llama moratoria y muchos responden a través de un cuestionamiento excesivo sin adquirir compromisos con nada”, afirma.

Para la profesional, lo ideal es que el período de moratoria no se alargue en el tiempo, “pero hay factores de personalidad que pueden influir para que este comportamiento se sostenga, especialmente en personas con personalidades antisociales u oposicionistas desafiantes, que no están dispuestos a seguir normas, fenómeno que la sociedad debe asumir responsablemente a nivel de familia o educación, donde es necesario abrir puertas a otros tipos de desarrollo”.

Freddy Venegas de Catim, hace hincapié en lo que destaca el Instituto Nacional de Derechos Humanos respecto a la Encuesta Casen, organismo que apunta a los tres factores que afectan la trayectoria de vida de los jóvenes, los que son: el aumento de los años de escolarización, el incremento de la tasa de participación laboral de mujeres jóvenes y la postergación de la maternidad, que conlleva a reducir la tasa de fecundidad.

“En estos términos, el Biobío es la segunda región con más población (Censo 2017), seguida de la Metropolitana, entonces, como la proyección social de nuestro país es relevante, sobre todo desde un punto de vista económico, el envejecimiento acelerado de la población ha provocado preocupación por este segmento “joven” y también por el aumento de población adulta mayor, por lo que este grupo improductivo puede traer problemas a la orgánica y funcionamiento económico. Otro punto, es claramente que ellos pueden no tener alternativas ni estrategias que les permitan estudiar y/o acceder al mercado laboral, lo que es más latente en los sectores más vulnerables”, afirma.

Paulina también apunta hacia esa mirada. “Debemos pensar en cómo llega a influir esto en la sociedad, que está formada por estudios y trabajos tradicionales, y cuando los jóvenes se empiezan a distanciar de esto, la sociedad se empieza craquelar de alguna manera, porque espera seguir formando trabajadores para mantener su máquina económica y privilegia a los permiten que siga funcionando esta máquina, mientras que los que no estudian ni trabajan, deberán ser mantenidos de cierta manera por el Estado”.

Cuál es la solución

En Catim, el conocimiento de esta realidad los motiva a impulsar estrategias inmediatas y para ellos lo óptimo es la articulación de todas las redes e instancias que puedan accionar elementos concretos de inclusión, formas de reescolarización y de inclusión laboral o capacitación. “No obstante, estamos convencidos que desde la complejidad que involucran estas situaciones, es vital la consideración de un paradigma de atención integral hacia la juventud, donde una intervención debe pasar del plano individual al familiar. Un joven NiNi no es una persona distinta al resto de todos nosotros, sino que requiere una articulación de la sociedad que permita sumar caminos y estrategias de inclusión efectivas”, dijo Freddy.

En esa misma arista, el seremi de Desarrollo Social comentó que pese a la oferta educativa básica y media, entre el 2016 y 2017, a nivel nacional, 45.798 estudiantes abandonaron sus colegios y actualmente el ministerio de Educación cuenta con un Plan de Retención que tiene por objeto articular esfuerzos, recursos e iniciativas que contribuyen a que niños, jóvenes y adultos permanezcan en el sistema escolar y completen su trayectoria educativa. Entre algunas de sus acciones, existen la Subvención Escolar Pro-Retención, Becas de Apoyo a la Retención Escolar y planes de reinserción como el Programa de Reinserción Educativa.

Cuando todos estos incentivos no son suficientes y se produce una deserción escolar, el ministerio de Desarrollo Social interviene para incentivar que el adulto complete su proceso educativo, mejorando sus oportunidades de empleabilidad y de superación de pobreza. “El subsistema de Seguridades y Oportunidades de nuestro ministerio, contempla el bono Obtención de Licencia de Enseñanza Media, que constituye una transferencia monetaria por logro, que se entrega una sola vez a las familias beneficiarias de este subsistema, cuando uno de sus integrantes finalice cuarto medio en modalidad de educación de adultos”, comentó Alberto Moraga.

Los factores que pueden inducir a una deserción escolar también son variados y múltiples, por eso la principal tarea de esta cartera es impedir que ello suceda, generando los incentivos necesarios para que los jóvenes completen su proceso educativo formal. “Sólo así se podrán mejorar las oportunidades para superar la pobreza”, dijo.

Pero para Freddy, en Chile pese a tener universalidad de educación, al menos hasta la secundaria, las situaciones de exclusión y pobreza que se esconden en la sociedad demuestran que existen enormes obstáculos para continuar con el camino evolutivo que al menos la mayoría tiene. “Ejemplo claro de esto es que se mantienen aún en nuestro publicitado modelo de desarrollo chilensis, niños, niñas y jóvenes en situación de calle, donde nuestra Región no es para nada ajena a esta realidad”.

En esa línea, al menos Freddy y Paulina coinciden en que es necesario priorizar las fortalezas de las personas y no solo trabajar con el problema. “Puede que jóvenes por condiciones de socialización tengan habilidades y destrezas diferenciadas respecto del resto del plano social, no obstante, estas pueden trabajarse y encaminar hacia una vida positiva y afectiva”, finalizó Freddy.