Miradas con personalidad:
Sácale partido a tus pestañas

Atrás quedaron los tiempos en que una mirada atractiva estaba marcada únicamente por el color de los ojos. Si bien este sigue siendo un punto a considerar, hoy el foco está puesto en todo lo adicional que se puede potenciar, teniendo las pestañas un lugar fundamental.

Por: Gabriela Bustos

En términos simples, se trata de cabellos que bordean los párpados, con el único objetivo de proteger a los ojos de cuerpos exteriores que pudiesen dañarlos, considerando su inmensa sensibilidad. Su mecanismo es rápido y casi imperceptible, pues al menor contacto con ellas, se genera un reflejo inmediato que cierra los párpados. Pero además de esta misión, el poder que gozan, va mucho más allá.

Aunque la ciencia les otorgue una función de defensa, más que de belleza, no se puede desconocer que desde tiempos remotos han sido un sector digno de resaltar. Y es que claramente unas pestañas largas y gruesas, son sinónimo de profundidad, pudiendo sugerir ternura, audacia, misterio, inocencia o una serie de características atribuibles a distintos tipos de personalidad.

“Sin duda el primer contacto con alguien es mediante la mirada. Aquí las pestañas son clave, porque resaltan el rostro, destacando los ojos y dándoles intensidad. Es cosa de pensar en la cantidad de sentimientos, emociones y pasiones que puede provocar un pestañeo. Es uno de los lenguajes corporales más directos y entendibles en el mundo”, explica Valentina Oñate Irribarra, Lash Artist.

Si bien el volumen de estas no se puede escoger de manera natural, existen alternativas para alterarlo. El método más simple y utilizado, es mediante el uso de pestañas postizas, que pueden ser enteras, en tiras, sueltas e individuales, por mechones o por puntos. Aunque en su mayoría están hechas de material sintético, por un precio mayor es posible obtenerlas en pelo natural, proporcionando mucho mejores resultados.

Pero pese a que la alternativa anterior fue por años la más solicitada, hoy existen muchas otras con efectos más sostenidos en el tiempo. “Los tratamientos como ondulación, lifting y extensión nos ayudan, ya que en lo posible no debemos rizar la pestaña con encrespador, ni tapas, ni cuchillos, ni cucharas. Todos esos procedimientos diarios las van debilitando. Con otras opciones en cambio, ni siquiera será necesario el rímel”, cuenta la profesional que atiende en el centro de Concepción.

Para sacarles mayor partido, Valentina sugiere en primer lugar adecuar la pestaña a la forma del ojo. “Si la clienta no quiere extensiones, se puede realizar una ondulación que la dejará más redondeada, o un lifting que la levanta desde la raíz hacia arriba, generando más notoriedad. En la extensión hay distintos tipos de largos, grosores y curvaturas”, sostiene.

En cuanto a los materiales utilizados, existen tratamientos naturales que ayudan a engrosarla y afirmarla, como es el caso de la vitamina E, el sérum, o el aceite de coco. “Estos deben ser de uso indefinido, ya que la pestaña natural tiene un ciclo de vida de 100 días aproximadamente, en los que cae y crece una nueva”, explica.

Para Daniela Cea, lo más importante a la hora de preocuparse por el cuidado de los ojos, es mantener pestañas hermosas, pero saludables. “Para eso lo más recomendado es el aceite de ricino natural, que tiene propiedades que estimulan el crecimiento y fortalecen los vellos. Hay que tomar precauciones respecto a los productos que utilizamos, por ejemplo las máscaras de pestañas a prueba de agua son muy pesadas y cuesta mucho para sacarlas, aconsejo siempre ocupar aceites para limpieza sin restregar para no dañarlas”, explica la profesional que además de dedicarse al rubro, es química farmacéutica de formación.

La opinión de Daniela respecto a los encrespadores, es similar a la de Valentina. “Pueden ayudar, es cierto, pero también pueden ser una pesadilla si no se eligen de manera adecuada o se usan en exceso. Es importante cambiarlos cada mes, ya que la goma que se usa para el contacto, se daña con facilidad, y en muchos casos puede cortar la pestaña desde la raíz. Ante esto, la extensión me parece mucho mejor opción, siempre que se busque a un profesional capacitado y con experiencia para llevar a cabo el proceso”, recomienda.

La especialista es enfática en señalar que después de la higiene personal, que siempre es prioridad, vienen las rutinas de belleza. “En este sentido, de cada diez clientas, ocho relatan perder mucho tiempo en las mañanas encrespando sus pestañas. Aun así lo hacen, porque comprenden que éstas son fundamentales en el rostro. Cambiar su aspecto, aunque parezca increíble, puede llegar a cambiar el autoestima. Prueba de esto es que el lash lifting y la extensión, sean cada vez más masivas a nivel mundial”, sostiene.

Lo manifestado por las expertas, demuestra que la mirada es uno de los mayores exponentes de la belleza y atractivo humano, por eso mismo es recomendable tratarla con cuidado, y jamás olvidar que además de estética, cumple una función física primordial de protección de los ojos. Habiéndolo comprendido, solo queda seguir los consejos para potenciarlas, alargarlas o espesarlas, pero siempre del modo menos invasivo posible, pues no hay nada más bello que una mirada que sea natural, o que al menos lo parezca.