Mindfulness

El arte de la atención plena en el manejo del estrés

El uso de prácticas contemplativas y un trabajo de reflexión y relajación, es lo que propone este concepto que busca que las personas usen recursos tan propios, como es la respiración, o sus actividades cotidianas

Por Virginia Torres M.

El Mindfulness, también conocido como Atención Plena, llegó a Concepción hace algunos años con el fin de mostrarnos todas las ventajas de “prestar atención al momento presente, de manera intencionada y sin juicios”, definición que Jon Kabat – Zinn entregó a esta herramienta, cuando estudió los beneficios de las prácticas contemplativas en el manejo y control del estrés a inicios de la década del 80.

Actualmente desde el Centro de Desarrollo Humano y Bienestar Rukalihuen, se están impulsando diversas instancias para conocer el Mindfulness mediante cursos y talleres disponibles para toda la comunidad, pues cualquier persona tiene la capacidad de “prestar atención”, utilizando un recurso tan propio como es la respiración o las actividades cotidianas.

Por este motivo, el centro recibió la visita de Patricio Barriga Cabezón, instructor de Mindfulness del Institute for Mindful Leadership, y también instructor certificado de programas de Mindfulness enfocados en el área de la educación.

“Cuando hablamos de mindfulness nos referimos al trabajo en EE.UU. con Jon Kabat – Zinn en 1979, quien es la primera persona que propone en el área de la salud, un trabajo específico, un modelo llamado MBSR (mindfulness based stress reduction). Él crea este currículo orientado a la salud. En su primera propuesta a la escuela de medicina de la Universidad de Massachusetts, en el departamento de salud, da una posibilidad a los pacientes que no se podían atender y que el sistema dejaba de lado. Propone hacer esta intervención como piloto, en 8 semanas, con prácticas contemplativas, trabajo de reflexión, relajación, a ver qué resultado tenía”, afirma Patricio

Los resultados fueron impactantes, porque sus beneficios se extendieron entre personas con ansiedad, dolor crónico o estados terminales de cáncer, quienes lograron reconvertir su relación con la enfermedad. “Creo que ahora hay mucha investigación que corrobora los beneficios de la práctica, aunque no es necesario hacer todo el programa. Mindfulness puede ser que simplemente incorpores en tu vida esa actitud, es una disposición. Porque si no tengo una mente abierta, ni una actitud generosa respecto a mí mismo, ecuánime, me puedo quedar atrapado en los juicios, usualmente negativos, donde me invalido…nada me sirve, no sirvo. Pero si miro esto y me acerco a ello de otra forma, como un dolor en mi cuerpo, o ansiedad, la reconduzco y es entonces cuando se produce la transformación. Hoy la ciencia permite decir que cuando haces este trabajo, las redes neuronales cambian, y se mejora hasta la inmunidad”.

Hoy en día, el mindfulness es visto como una propuesta de transformación en la sociedad, en la que las personas incorporan un recurso que ya poseen y que no deben buscar en otro sitio. “Es una actitud, una forma de estar en la vida y que permite generar estos estados de bienestar que se perpetúan. Se habla de un movimiento, con un impacto social grande. Entonces se aplican a todas las actividades de la vida más formales: la educación en todos los ámbitos, sobre todo adolescentes y niños; en la salud, donde muchos centros en EE.UU. tienen una especie de oferta con prácticas concretas; educación en salud; en el mundo corporativo y empresas, donde se aplica mindfulness para que la gente esté presente versus ausente, concentrada versus dispersa, pues una persona que está presente tiene foco. Mindfulness es un recurso donde aparece la posibilidad de expandirte, que emerja tu inteligencia emocional. Si estoy presente y presto atención, puedo darme cuenta de mis emociones. Y si me doy cuenta de qué me altera, puedo regularlo y tener mayor bienestar. Y si estoy con personas, colegas, amigos, familia…imagínate el impacto. Es un efecto dominó”, asegura.

Según este profesional, Inglaterra es el modelo más interesante en este aspecto, pues crearon el Mindful UK, que es institucional. “Ya hay un protocolo donde en los colegios e instituciones públicas se enseña el modelo”. En ese sentido, explica que si se incorpora una modalidad formativa: prácticas específicas, se genera un currículum para que todos lo aprendan. “Las cárceles lo incorporan incluso”.

Sin embargo, explica que una de las complicaciones de implementación se debe a sus connotaciones. “Tiene un origen en la cultura contemplativa, sobre todo budista, y hay gente que queda todavía atrapada en preguntar si esto es secular o no… y los modelos creados por Jon Kabat – Zinn, el entrenamiento mental, es secular. La analogía más simple que podemos hacer es que mindfulness es ir al gimnasio de la mente, la salud del cuerpo y el ser, entrenarse desde esa idea. Un estado mental tranquilo, mirada positiva y calma, también genera un bienestar en el cuerpo. Mindfulness ha tenido un gran beneficio, y es que, junto a la neurociencia, nos permite saber qué pasa dentro del cerebro sin tener que intervenir dramáticamente”.

El mejor ejemplo de esto, es la propia experiencia de Patricio, que hace más de 10 años en medio de su ajetreada vida, enfrentó una especie de preinfarto que lo llevó a cambiar y acercarse al Mindfulness. “Comencé por averiguar, era un compromiso grande, tenía que dedicar 45 minutos diarios de trabajo contemplativo. A la tercera semana empecé a dormir por primera vez. Antes de eso, yo dormía dos horas, se me ocurría algo, me despertada y tomaba nota y empezaba a mandar correos. Intentaba conciliar el sueño, pero no había un descanso verdadero. Pensé en que hay que dejar de hacer y empezar a ser. Cuando empiezas a ser, empieza una relación diferente con uno mismo”.

¿Cómo incorporaste este compromiso, esta práctica, en una vida tan caótica y llena de trabajo y responsabilidades, sin tiempo? A cualquier persona con tanto trabajo, a un trabajador chileno, ¿cómo le dices que practique esto 45 minutos todos los días, si no los tiene?

Uno cree que no los tiene porque es tan ineficiente, no sabe lo mal que funciona, lo mal que tiene estructurada la vida, y está atrapado en eso de sentirme indispensable, imprescindible, y prácticamente el super star de las cosas que ocurren alrededor. Y no tener tiempo es a veces no saber gestionar mejor o no prestarle atención al autocuidado. Porque, qué sentido tiene vivir en una constante, casi en el límite del burn out, cuando si se regula mejor y se da la posibilidad a una pausa, al conectar, se puede hacer. Yo trabajaba en una condición particular con muchos proyectos internacionales, pero no tenía que estar en todas las reuniones. Podía prescindir de más de la mitad, que fue lo que hice. Y fíjate que no se cayó el mundo. Al contrario, el mío mejoró notablemente. Yo mismo fui mucho más productivo. En mi salud, si empiezo a descansar, es otra realidad.

Sucede que nunca nos enseñaron a gestionar esto. El tiempo, las emociones, a entenderlo. ¿Mindfulness viene a resolver esa carencia?

Sí. Muchas veces, en la escuela cuando niños nos recriminaron por no prestar atención. Pero nunca nos dijeron cómo. William James, el padre de la psicología americana, dijo en 1800 que la capacidad de estar atentos y prestar atención y en eso producir aprendizaje, es la enseñanza. Pero no dijo cómo. Mindfulness es el cómo.

Para Patricio, es imposible no vivir momentos de estrés, pero la clave está en relacionar y transformarlo en algo positivo. “Con estas prácticas mínimas te permites darte cuenta de los tiempos y en vez de perderte el 50% de la vida no estando, y si estoy en casa para disfrutar a mi familia, y con mi mente estoy enganchado aún en lo que no pude hacer o en la reunión de mañana, mindfulness ayuda a volver a generar espacios de cuidado. Así se mejorarán cosas como dolor crónico, ansiedad, trastornos de sueño. Hay personas que sufren de úlceras, no pueden descansar. Es un estado general. Recuperar eso es el bienestar, no solo un órgano. Ojalá medicarme menos y no tener que ir a tanta consulta. El tener prácticas de meditación, contemplativas, de mindfulness ayuda incluso a un mejor sistema inmune”.