Mi casa, mi lugar

El interiorismo es parte de nuestras vidas desde que el hombre comenzó a vivir entre 4 paredes. Es fundamental en el desarrollo de la sociedad, influyendo directamente en el bienestar de las personas, tanto físico, como psicológico y emocional.

Debemos entender la importancia de vivir en un lugar limpio, ordenado, con una distribución apropiada, que funcione, con colores y tonalidades agradables, con muebles cómodos y funcionales, para poder estar a gusto con la familia, y en definitiva con uno mismo. No se trata de grandes lujos, sólo sacar el máximo partido a lo que tenemos. La finalidad es estar cómodos en nuestro espacio, apropiarse de los lugares y sentirse a gusto. Está comprobado que nos ayudará a afrontar la vida de manera más optimista y equilibrada en todos los aspectos.

Y no me refiero sólo a estética, sino hablo también de funcionalidad: cada vez los espacios son más pequeños, debemos aprovecharlos al máximo y organizarlos de la mejor manera. Y la belleza es parte intrínseca del orden, por lo que, cuando algo está en armonía quiere decir que es hermoso, pero también funcional.

Apostar por espacios abiertos, evitar muros innecesarios generando espacios unitarios con múltiples funciones: una cocina que es parte del living y comedor es mucho más agradable para invitar a comer algo y compartir todos a la vez. Debemos pensar bien los lugares de guardado, que no estén a la vista, para que tengamos pocas cosas que ver. Los muebles multifunción son la clave para la optimización.

Utilizar colores claros, luz natural, artificial en su defecto y espejos. La decoración no debe saturar los espacios, debemos cuidar la paz y armonía ya que sólo así lograremos disfrutar de nuestro espacio. No olvidar que el concepto de amplitud debe primar por, sobre todo, generar espacios diáfanos, logrando un clima de confort absoluto.

¿Por qué no emplear solamente aquello que realmente es útil y que pueda aportar, además, un significado en el espacio? Con muy poco se puede conseguir mucho: la sencillez debe ser nuestro concepto decorativo.

Si cuando entras a tu casa sientes que estás en un lugar oxigenado donde se puede respirar confort y bienestar, entonces has conseguido el objetivo.