Medicina Antiage:

¿Es posible “envejecer bien”?

 

Para los especialistas en esta innovadora rama médica, claro que lo es, y hacerlo determina un bienestar integral, que va desde la prevención de enfermedades propias de la vejez, hasta una optimización de sus tratamientos y con ello el retraso de su evolución. En definitiva se trata de una mejora sustancial en la calidad de vida, que miles de pacientes ya han comprobado.

La doctora Clara Viveros Arias es Médico Cirujano, especialista en Medicina Ortomolecular de la International Society of Orthomolecular Medicine and Nutrition, y Master (c) en Medicina Antienvejecimiento y Longevidad de la Universidad de Barcelona, área pionera en Chile, que en la actualidad solo cuenta con cuatro expertos en esta materia. Su objetivo suele ser confundido con “no envejecer”, pero la profesional es categórica al explicar la diferencia. “Todos envejeceremos, pero cómo lo haremos es lo que marca la diferencia. Las acciones que realizamos para lograrlo, traen consigo beneficios en nuestro estado de salud, y a la vez constituyen una mejora estética. Es decir, el paciente se siente bien, y de paso se ve así también, sin perder de vista jamás el enfoque médico, pues lo que provoca efectos transversales, es precisamente que acá el tratamiento se aborda con una mirada integral”, sostiene.

Para la doctora, envejecer bien implica tomar conciencia de que la vida debe llevarse de una forma distinta. “Nosotros culturalmente, hasta hace unos años siempre mirábamos las cosas desde un punto de vista muy fraccionado, separando el área biológica y el área psíquica, sin entender que en realidad el ser humano es un todo. Por lo tanto si mi envejecimiento biológico está enlentecido por así decirlo, yo me voy a ver y sentir bien, y obviamente esto va a tener un impacto desde el punto de vista psicológico. Todos queremos vernos saludables. No se trata solo de evitar que aparezcan canas o arrugas, sino más bien de llevar una vida cotidiana más plena”, cuenta la profesional.

Pese a ser una rama medianamente nueva en Chile, ya son muchos quienes han acudido a ella, y comprobado sus resultados. Lo sabe la Dra. Viveros que a diario atiende a nuevos pacientes en la Clínica High Care Beauty. Su consulta dura una hora, aunque reconoce que por lo general es más larga, dado que si bien existe un porcentaje importante que acude entre los 25 y 35 años como se recomienda, también llegan muchos de edades más avanzadas, con enfermedades base ya detectadas. “Sería ideal que todos acudiéramos cuando aún no nos afecta ninguna enfermedad, ni tenemos ninguna alteración hormonal, pero la realidad aún es distinta”, reconoce. Para comenzar lo que hace es una anamnesis o evaluación del estado de salud general del paciente, utilizando la tecnología del Bioscanner, que además de proporcionar valores en sangre, también entrega datos a nivel intracelular, que es precisamente dónde se produce el proceso de envejecimiento. Dicho examen es clave, pues favorece eficazmente la detección de alteraciones, permitiendo hacer intervenciones mucho más tempranas en patologías como la hipertensión arterial, la diabetes, la insulino resistencia, alteraciones del colesterol, e incluso trastornos de salud mental como la esfera ansiosa depresiva.

Una vez evaluado el paciente, se empiezan a revisar los excesos y déficit presentes en el organismo. Para el primer caso se determina qué está acelerando la vejez, que son por lo general toxinas y radicales libres que por alguna razón el cuerpo está desechando en un proceso más lento. En cuanto a aquello que falta, pueden ser vitaminas, minerales, oligoelementos, coenzimas, etc. “Aquí hay un concepto muy importante que en Chile ya se está utilizando bastante, y es la Medicina Ortomolecular, que dice relación con suplementar aquello que falta y eliminar aquello que nos sobra, pero a nivel intracelular. Ese viene siendo el segundo paso entonces. Primero lo detectas, y luego en base a ese estudio, realizas una suplementación ortomolecular, que en la mayoría de los casos es vía oral cuando se trata de alteraciones leves a moderadas, y en una cantidad muy pequeña de casos se hace vía endovenosa”, explica la doctora, detallando el proceso que da paso a una preparación a medida, realizada por bioquímicos especializados que tardan 48 horas en entregar lo que será el motor de partida para el tratamiento. “La idea es durante un mes detoxificar principalmente. Para ello se da una dieta con instrucciones específicas, y posteriormente comienza la suplementación de aquello que falta. La mayoría logra estabilizar sus parámetros al cabo de dos o tres meses, cuyos resultados son comprobados con una nueva evaluación de Bioscanner”, sostiene Clara.

Edad cronológica v/s edad biológica

Quienes se ven más favorecidos con la Medicina Antiage, son los que acuden preventivamente, antes de arrojar patologías crónicas, pues las posibilidades de retrasar por muchos años la aparición de éstas, son muy altas. “En ese sentido, ahí lo que hacemos es bloquear el potencial genético, porque si tu mamá o tu papá tenían diabetes, pero nos empezamos a ver a los 30 o 35 años, y tú no tenías insulino resistencia cuando yo te vi, lo más probable es que si nos mantenemos así, nunca vayas a gatillar una diabetes o aquella enfermedad a la que genéticamente venias predispuesto”, explica la profesional.

En este contexto, la doctora cuenta que existe una diferencia entre la edad cronológica, determinada por la cantidad de años de cada cual, y la edad biológica, que es la cantidad de años que representa el cuerpo. “En la evaluación me doy cuenta si ambas están relacionadas. Biológicamente hablando, la mayoría de nosotros se encuentra mucho más envejecido de lo que debería. Por lo tanto, nosotros no buscamos rejuvenecer, pero sí que desde el punto de vista biológico, tu organismo se encuentre en las mejores condiciones posibles, llegando al máximo de tu potencial genético”, manifiesta.

Pese a que la premisa para acudir a este tratamiento es que mientras antes se haga es mejor, hay quienes optan de lleno por otras alternativas, como es el caso de las cirugías. “Yo no estoy en contra de las que tienen fines estéticos, cuando previamente se ha recurrido a otras alternativas, y ésta viene siendo la mejor opción. Es el procedimiento quirúrgico innecesario el que me genera preocupación, considerando que en Chile sí existe tecnología de vanguardia, como el Plasma GyCO que tenemos en la clínica por ejemplo, que es mínimamente invasivo y puede retrasar la llegada al quirófano. Cuando esta tecnología no funciona, cuyos casos son hasta ahora inexistentes, sí se debería derivar a la cirugía”, opina la doctora.

Pese a lo anterior, la profesional mira con optimismo la irrupción de la Medicina Antiage en Chile. En su caso, el grupo que acude a su consulta está compuesto en su mayoría por mujeres, aunque confiesa que se ha llevado una grata sorpresa al ver que a diario aumenta el número de varones. “Ha habido un cambio bastante importante en la población chilena en esto de preocuparse del estado de salud general. Me están llegando pacientes mucho más jóvenes de lo que yo me hubiese imaginado, aproximadamente un 30 o 40% son pacientes entre los 25 y 35 años que buscan prevención,  que están con niveles de estrés y quieren optar por una alternativa más natural que la de un fármaco clásico, o que quieren optimizar tratamientos que están siguiendo desde un punto de vista estético. Por ejemplo en ese caso si tienes déficit de colágeno, o de vitaminas tan esenciales para la piel como la C o la E, lo más probable es que no rinda muchos frutos o no dure lo suficiente, por lo tanto complementarlo con la suplementación, resulta ideal”, aconseja la especialista en Medicina Antienvejecimiento y Longevidad, que a su corta edad, está ad portas de sumarse a la exclusiva lista de Master chilenos en esta rama tan integral, fascinante y reveladora de la medicina moderna.