Matías Godoy, ingeniero comercial

Por una economía para todos

A sus 27 años ya es reconocido por utilizar un lenguaje simple y didáctico para la economía y políticas públicas del país, y es que con su blog Economía para todos, su incipiente carrera en el mundo financiero dio un vuelco sorprendente. Gracias a su explicación con manzanitas, de la reforma tributaria su espacio web estalló, miles de lectores voraces leían su columna, lo que le valió entrevistas en distintos medios de comunicación y diversas ofertas de trabajo. Su visión de esta temática, difícil de entender para muchos, es lo que lo ha ayudado a sobresalir en tan poco tiempo.

Por Catalina Morgado C.

Matías Javier Godoy Mercado, ingeniero comercial de la Universidad del Desarrollo, se dio a conocer el 2015 con la aprobación de la reforma tributaria, saltando a la fama por la explicación con manzanitas de este conjunto de leyes tan importantes para el país (más de 29 mil visitas en su blog Economía para todos). El mérito de este joven, oriundo de Hualpén, es describir con un lenguaje sencillo un tema tan complejo como lo es la economía.

Matías o Manzanita como le dicen sus amigos, dio en el clavo con su blog, ya que después de su columna sobre los cambios en la tributación del país, continuó hablando de un sinnúmero de temáticas de relevancia nacional, que suscitaron el interés de miles, como lo fueron el caso Caval, Penta y Soquimich.

Y es que, a este joven, siempre le han llamado la atención los temas que tienen relación con las políticas públicas, desde pequeño se sabía los nombres de todos los candidatos políticos, y estaba preocupado de asuntos sociales, incluso en algún momento de su vida, coqueteó con algunos partidos políticos.

Su gran apuesta profesional es Economía para todos, sus proyectos y desafíos personales van en ese camino, posicionar este blog y continuar haciendo lo que le gusta…explicar, literalmente, con manzanitas el acontecer del país.

Este joven soñador ha puesto todo su esfuerzo en lograr sus metas e intenta ser humilde en su día a día, aunque, disfruta de la exposición mediática. Es un Idealista, que cree que las cosas pueden ser mejor y trata de aportar con un grano de arena a que eso ocurra.

Pero la economía no es lo único en su vida, también pensó en ser cineasta por su gran afición al cine, sobre todo a los thrillers y las películas biográficas, inclusive hizo algunos guiones. Además, le encanta salir a comer, uno de sus placeres culpables es disfrutar de un exquisito sándwich en las distintas fuentes de soda de la ciudad. “Me gusta ir a la Fuente Alemana pero ahora, unos amigos abrieron un local que se llama Club MAJA y allí preparan unas hamburguesas que son ¡la muerte!”.

Matías nació en Talcahuano, pero toda su vida ha transcurrido en la casa de sus abuelos en Hualpén. En ese lugar se entretuvo, de pequeño, mirando todos los implementos que construía su abuelo en un taller, exclusivamente para ello. Lámparas, rejas y mucho más se creaba en ese espacio.

Vivían específicamente en el sector conocido como “el triángulo” de esta comuna, cercano a ENAP. Desde niño fue bastante retraído, caballerito como dice Matías, no era muy bueno para jugar y podía pasar horas sentado viendo televisión o haciendo cualquier otra cosa, “incluso pensaron que estaba enfermo porque me quedaba quieto en un solo lugar”.

Su papá, el ingeniero, Javier Godoy y su mamá Cecilia Mercado, estaban pololeando, cuando ella quedó embarazada, a los 17 años, de Matías. Tras lo que la familia decidió que el pequeño Matito (como le dicen de cariño) se quedara viviendo con sus abuelos. Es así como este ingeniero comercial aterrizó en la casa de Aníbal y Mirta.

“Mi mamá era muy joven, no tenía mucho apoyo familiar y debía trabajar, por lo que se le hacía un poco pesado mantener a un hijo en buenas condiciones, así que, yo me crie con mis abuelos paternos”, relata Matías.

Llegó al año de vida, más o menos, a la casa de sus abuelos. En ese lugar vivía también su tía Magaly, la que se convirtió en la encargada oficial de confeccionarle los mejores disfraces para los concursos que hacían en el colegio. “Se motivaba harto con eso, tengo varias fotos de los disfraces y siempre ganaba algún premio”, cuenta muerto de la risa.

Matías recuerda con cariño su infancia junto a Aníbal y Mirta, dice que fue entretenido y nunca le faltó nada. “Mis abuelos son lo mejor de la vida, y no lo digo porque sea el regalón, ellos son lo máximo, me siento muy agradecido de haber crecido en un hogar de tanto amor y entrega”.

Este ingeniero siente un gran cariño por sus abuelos, por lo mismo es que no se ha independizado, ya que quiere disfrutar a concho de su relación con ellos, “ya tienen su edad, entonces el día de mañana no me gustaría pensar que me independicé antes y que pude haber aprovechado quizás más la vida en familia, sobre todo con ellos”.

Matías destaca que han sido incondicionales con él y que son sus verdaderos papás, “me saco el sombrero por ellos, les debo todo, y siento que gran parte de mi presente tengo que retribuírselo a ellos, me siento muy agradecido”, comenta emocionado.

Matito estudió en el colegio Bautista de Concepción y se destacó dentro del top 10 de su curso, pero esta situación cambió durante su adolescencia, que no estuvo exenta de diversos conflictos que lo llevaron a desarrollar una actitud más bien de rebeldía.

El hualpenino relata que, de niño, nunca se cuestionó el hecho de vivir con sus abuelos, pero esta interrogante se generó cuando entró en plena adolescencia. “Necesitaba las respuestas que no había tenido en la niñez, lo di todo por sentado. Mi familia al ver que no preguntaba, no comentaron nada, entonces, a los 15 años dije, necesito saber qué pasó, las razones, ¡explíquenme!”.

Lamentablemente, por aquella época, además de sus problemas existenciales, se le diagnosticó una enfermedad a la vista, queratocono, una deformación a las corneas, que lo acompañará durante toda su vida. Aunque 2 años después, el 2007, tuvieron que realizarle un trasplante, de urgencia. “Se deformó tanto (córnea) que se perforó y me hicieron una operación de emergencia. A pesar de ello, actualmente tengo una visión muy baja, debo usar lentes de contacto duros para ver, ¡sin ellos no funciono! Es algo que me va a acompañar toda la vida, algo que asumí superjoven y sumado al tema familiar, explican el periodo de rebeldía que marcó la etapa final de mi enseñanza media. Pero aún así, sirvieron para que resolviera mi futuro, reconciliarme con ciertas cosas y proseguir mi vida”, relata con cierta melancolía.

El ingeniero

Matías tenía entre ceja y ceja estudiar Cine, quería profesionalizar su afición por el séptimo arte, y conversó con su papá, quien siempre lo aconsejaba en cada decisión que tomaba, “me dijo, mira, va a ser un futuro difícil, lo que yo te sugiero es que estudies algo que te permita tener tu negocio, una carrera que te enseñe a administrar recursos para que te vaya bien y puedas hacer lo que quieras. Y eso hice”.

Eligió la profesión que le permitiría tener su propio negocio, ser emprendedor y esta fue Ingeniería Comercial en la Universidad del Desarrollo, igualmente seguía pensando en que estudiaría eso y después continuaría su sueño por el cine. “Esa idea se me olvidó cuando conocí la Economía, fue como amor a primera vista”, sonríe.

Una vez en la carrera tuvo facilidades para el estudio e incluso ya tenía en mente que quería destacarse en las áreas que más le gustaban, Economía y Políticas Públicas. Hizo algunas ayudantías y se fue soltando de a poco, ya que siempre había sido más bien tímido. “Empecé a conocer personas dentro de la carrera, y se dio que fuera más sociable. Pero como en todo, siempre me ha costado desde el principio, no soy de primeras palabras”.

Ya tenía planificado qué quería hacer después de la universidad, ambicionaba trabajar en las áreas que más le gustaban y en lo posible desempeñarse en desarrollo de estudios o de políticas públicas, esta temática le llamaba mucho la atención desde que tiene uso de razón. “Tiene que ver con una conciencia social relacionada con mis orígenes. Siento que vi 2 caras de la moneda desde muy pequeño, viví en una familia humilde, por lo mismo, desarrollé el sentido de mayor justicia y equidad. Por otro lado, estudié en la UDD, donde conocí gente de muy buena situación, que contrario a lo que piensan muchos no son el enemigo, son personas que cuando llegas a conocer son de una familia de esfuerzo y emprendimiento, que surgió y disfrutan de eso”.

Matías, ya que te gusta este tema de políticas públicas, ¿has militado algún partido?

En mi adolescencia coqueteé con algunos partidos, fui a un par de reuniones por ahí. En 4º medio empecé a ir al partido radical, pero me di cuenta de que no comulgaba con mis bases y principios. Después producto de la U, quise conocer el tema de la UDI porque estaba ese discurso más popular de ir a las poblaciones y eso me gustaba mucho, el sentir que la política puede más que discutir en 4 paredes. No obstante, no continué porque había principios básicos que yo no podía transar, como el tema de los derechos humanos. Finalmente, decidí que iba a esperar a ser adulto y ver qué camino seguía en materia política, quise profesionalizar mis ideales, porque siempre me he querido posicionar como un líder de opinión.

Las manzanitas

Tras terminar la universidad, Matías quería trabajar en algún lugar ligado a la economía y como sus esfuerzos no dieron fruto, pese a que tocó muchas puertas, sobre todo de fundaciones, se le ocurrió crear un blog al que llamó política para todos, puesto que quería trabajar en aportar sus conocimientos a una causa social, pero veía que no se daban las oportunidades. “Tenía que saciar esa necesidad de querer trabajar, por eso decidí crear el blog, que tenía por misión compartir columnas sobre la desigualdad en Chile. Las primeras eran: ¿qué hacer con la educación?, ¿subsidiamos o damos gratuidad? Pero lo hacía desde el punto de vista de mi opinión. El eslogan era: por un Chile menos desigual. Me fue pésimo al principio porque era NN (ríe)”.

Tras este traspié, Matías se dio cuenta de que estaba equivocado en dar su opinión, ya que columnistas habían demasiados, por lo que pensó en dedicarse sólo a explicar, de forma sencilla, las temáticas que quería abordar, por eso, desarrolló una columna que se llamaba la reforma tributaria explicada con manzanitas. Y fue un antes y un después.

¿Cómo fue ese “salto a la fama”?

Fue el mismo día que se anunció en los medios la reforma, de repente vi una gran cantidad de visitas que no esperaba, ¡miles! Se viralizó a través de Facebook. En ese tiempo los medios de prensa no explicaban mucho las cosas, y estaba la sensación de que, esta reforma, era importante, pero nadie la aclaraba. Fue la columna correcta en el momento preciso y con la difusión perfecta, no sólo de mi parte, sino que también de los medios.

El blog, de la noche a la mañana, comenzó a ser muy visto y me empezaron a llamar de algunos medios locales. No pensé que iba a ser así, y en ese momento nació la oportunidad de hacer entrevistas semanales de economía en el TVU. Sin trabajo empecé a salir en la TV, por amor a la economía. Luego, me desempeñé en una consultora y el blog quedó stand by.

El 2015, Matías quiso retomar el blog y darle un vuelco. Junto a una amiga diseñadora, hicieron un nuevo logo y consideraron idóneo utilizar el concepto de las manzanitas, “nuestro plan era crear una revista digital a la que se pudieran suscribir, y de esa forma, generar ingresos”.

Ya con una página renovada, este ingeniero retomó las columnas, habló del caso Caval, Penta, Soquimich, y ocurrió nuevamente algo inesperado…se generaron 10 veces más visitas que en la reforma tributaria, todo un éxito que Matías no podía creer. “Fue absolutamente impensado, me empezaron a llamar de medios de Santiago, fue un boom”.

Con esto, este hualpenino, saltó a la fama, comenzó a hacer cápsulas para Radio Bío Bío, ADN y Radio Zero, viajaba 2 veces al mes a Santiago para entrevistas en distintos medios, y por supuesto, él quería atender todas las propuestas. Y por mientras, lo de la revista quedó stand by, pero Matías tuvo una buena noticia, lo contactaron para ser columnista del diario Publimetro, 1 vez por semana, lo que lo puso muy contento.

¿Qué sentías con todo esto?

Que estaba resolviendo una necesidad superimportante, que era que la gente requería entender lo que pasa, que se lo explicaran de forma simple.

Para Matías fue un 2015 lleno de éxitos profesionales, y se sumarían más, ya que después, de meses intensos, llenos de entrevistas y charlas a universidades, vendría una oportunidad más, hacer clases en su alma mater.

 

“Me reuní con Joaquín Lavín en Santiago, por el éxito que había tenido mi página, le había gustado la idea y le llamó la atención que fuera de la UDD, me aconsejó de cómo hacer este proyecto sostenible, de acuerdo con su experiencia. Y yo aproveché la oportunidad de plantearle que estaría muy feliz de hacer clases, me preguntó qué ramos me interesaban y obviamente, le contesté que Economía pero que estaba disponible para todos. Al cabo de un semestre, surgió la posibilidad de hacer clases”, cuenta feliz. Actualmente, dicta las cátedras de Principios de Microeconomía y de Marketing en Periodismo.

Pero las aventuras de este ingeniero no terminan aquí, a fines de 2016 aparece una nueva oportunidad en su camino…viajar a Alemania, específicamente a la ciudad de Jena, a dictar un curso online de emprendimiento para mujeres de ese país y del Reino Unido. Aunque el viaje no estuvo exento de problemas… “Estaba muy entusiasmado, porque fue una invitación de la universidad, junté los papeles y cuando llegué a Alemania, no pude ingresar porque me faltaba un formulario y ¡tuve que devolverme! Así pasó un tiempo, y el proyecto casi no resulta, hasta que finalmente pude e impartir ese curso que tenía como objetivo entregar herramientas básicas para que las mujeres puedan emprender y aporten a la economía de su país”. Después de estar 3 meses en Europa, volvió a Chile, retomó sus clases en la UDD y su blog.

Matías, después de todo este trabajo, ¿qué desafíos profesionales tienes por delante?

Han pasado como 3 años del proyecto de economía para todos, mucha gente valora mi trabajo, me he convertido en una voz en esta área, una autorizada, pero el proyecto ha ido decayendo en visitas, porque han aparecido sustitutos. Hoy en día los medios han girado hacia ello, secciones en noticiarios que explican de forma simple, ahora la información tiene que ser expuesta de otra forma. Por lo mismo, el desafío es modificar el blog para que vuelva a ser interesante, marque pauta, y que sea capaz de generar ingresos por sí mismo como proyecto. Va a ser una nueva etapa para Economía para todos.

Y ¿qué ocurre en el ámbito personal?

Me siento superpleno porque estoy consolidado en la U con mis clases, dejé de escribir para empresas, quiero hacer un programa de radio, estoy totalmente enfocado en esta nueva economía para todos 2.0. y el tema personal es complicadísimo para mí, creo que es porque soy cáncer (sonríe), mi cabeza está muy metida en lo profesional, me dediqué a darme tiempo y a disfrutar las cosas que he logrado.