Ser fiel a sí misma

María José Carlier: “Uno expresa su mundo interior al ilustrar”

Diseñadora gráfica de profesión, ilustradora por opción. María José Carlier se inspira en las cosas que cotidianamente ve, en paisajes, su hijo, las mujeres que han inspirado su camino, su infancia, su vínculo con Algarrobo y la televisión chilena de antaño. Con una fuerte base de seguidores por redes sociales realiza ilustraciones, pero para llegar a ese camino fue largo su recorrido.

Por Cristina González G. | Fotografías Francisco Méndez R.

Aunque vive en Concepción, se siente originaria de la Quinta Región, “nací en Osorno, pero me fui al tiro a vivir a San Felipe y ahí estuve hasta los ocho años, después de eso me fui a vivir a la playa en Algarrobo y ahí estuve toda mi adolescencia hasta los 18 años”, relata.

Siempre muy ligada a la playa, vive en Concepción con el papá de su hijo, Pablo Gutiérrez y el pequeño Silvio de 7 años, “nos vinimos porque él era de Conce. Llevo cuatro años yendo y viniendo, pero ya hace dos me vine a vivir definitivamente a San Pedro de la Paz”.

Ilustración

Eres diseñadora gráfica, ¿cómo llegaste a estudiar esa carrera?, y por otro lado, ¿cómo llegaste a la ilustración?
Sí, soy diseñadora gráfica. Yo empecé estudiando nutrición, muy nada que ver, pero por expectativas típicas entré a estudiar nutrición. Aunque siempre me tiró el lado artístico y me gustaba mucho el diseño de vestuario, pero finalmente llegué a la ilustración por una necesidad de crearme un trabajo. No tenía pega, fue muy difícil para mí encontrar trabajo como diseñadora gráfica, hace como tres años empecé a cuestionarme y decir ‘ya, tengo que hacer algo yo sola o crearlo’ y empecé a ilustrar bastante, así llegué a crear una propia línea gráfic

¿Y dejaste el diseño?
Sí, pensaba que como institucionalmente no me ‘llenó’ la carrera era mejor salir de ahí, y coincidió que justo comencé a ilustrar.

¿Cómo ha sido tu proceso de aprendizaje para llegar a la ilustración?
En verdad ha sido súper empírico, no es como que lo haya internalizado con mucha teoría. Es todo el tiempo repetir, repetir y repetir, además me agarro de ciertos rasgos estéticos que han determinado mi línea gráfica. Quizás al principio era más sucio mi trabajo, pero después comencé a limpiar la línea.

Ahora es bien marcada tu línea gráfica.
Sí, ahora se nota mucho que es mía, como que me apropié de eso.

Cuéntame de tus trabajos, exposiciones y colaboraciones, vi que estás en plataformas como Miguras, Depto 51, y otros. ¿Cómo es ese trabajo?
Al principio comencé a trabajar muy del canje, muy del trueque y ya después comencé a realizar trabajos más serios.

¿Es difícil llegar a ese proceso?
Sí, es cuático, porque al principio tienes que validarte en las redes sociales y comenzar a ser más conocida, me tomó un año entero comenzar a profesionalizar la elaboración de los trabajos, pero no es tan difícil ahora. Quizás antes era más complejo, cuando era un poquito más machista y ahora la mujer se valida mucho como ilustradora. Es una red de apoyo el círculo de la ilustración. No es como que te tiren para abajo, por lo menos a mí no me ha pasado.

No es una competencia
No, no es una competencia, y ahora me ha tocado hacer muchas colaboraciones con marcas independientes, en prendas de ropa, trajes de baño, textiles en general.

Estás ligada con el mundo del vestuario, ¿por eso te interesa diseñar tu propia marca de ropa?
Sí, si me interesa y en un futuro cercano comenzar a realizar líneas sustentables de ropa. Ese es mi objetivo.

¿Tú diseñarla?
Sí, y quizás que sea de materiales reciclables o sustentables.

Redes sociales

También vi que todas las semanas haces ilustraciones para Tropic. ¿Esa plataforma te ha servido para potenciar las redes sociales?
Sí, mucho. Me han llegado muchas pegas y colaboraciones por ese medio. Mi Instagram es el que mueve mi trabajo.

Y cómo es eso de tener un trabajo no convencional, ¿cómo lo haces con tu horario?
Es difícil, sobretodo con un hijo, pero igual es bacán porque puedo trabajar con él al lado y en verdad no me ausento en momentos importantes. Mis días comienzan yendo a dejarlo al colegio, después llego a la casa, ordeno y luego me pongo a trabajar y a mandar mails, cotizaciones y terminar mis trabajos, pero igual tengo algunos clientes que son de diseño más convencional como para afiches, programas y cosas así. Y también tengo clientes que encargan ilustraciones específicas o colaboraciones de ropa.

Esta modalidad de trabajo, ¿te hace estar más cerca de tu hijo?
Sí, mucho más, porque yo manejo mis tiempos y si a veces tengo que hacer algo con él, salgo tarde, pero llego a la noche a trabajar. Puede ser que sea más desordenado, pero me gusta estar con él al lado, como que no sé si podría estar en la oficina.

Inspiraciones

¿Cómo se definiría María José Carlier?
Qué difícil, encuentro que soy sencilla y en mi trabajo me ha costado no darme vuelta en la misma idea. Ahora soy concreta para llegar a un resultado final, antes me costaba porque no acotaba, por ejemplo, la forma de entregar con mil revisiones, ahora estoy acotando a dos o tres revisiones y las adicionales se cobran.

¿Cuáles son tus inspiraciones o referentes a la hora de crear?
Mis inspiraciones son muchas, mi infancia, mis abuelos, la estética antigua como de los noventa, mis referentes son mis propios colegas, ilustradores chilenos y del mundo, mi hijo, las cosas que hace. Las mujeres igual, es importante representar algo y que la gente se empodere con eso, como que con eso siento un rol de las personas, en la sociedad de mostrar algo que la gente también se informe, tome partido de su vida.

¿Y para ti es importante definirte en las redes sociales?
Mira yo igual muestro cosas muy idiotas de repente, cotidianidad, pero siento que es súper importante tener una postura política ante las cosas. Igual en mis inspiraciones hay harto de mi infancia y de los paisajes que me rodean, siempre he estado viviendo en partes donde hay mucha naturaleza.

Jamás Santiago.
No, siempre tengo que ir a trabajar allá, pero me niego ir a vivir allá. Se puede trabajar sin vivir en Santiago.

¿Cómo se relaciona tu biografía con tu trabajo?, ¿cuáles son tus procesos creativos?
Yo creo que directamente mi infancia, porque uno expresa su mundo interior al ilustrar, como que cada impresión que uno plasma siento que es súper la vivencia de cómo cada uno tiene directa relación. Siempre hago escenarios de paisajes, mascotas, de niños y de mujeres, las mujeres siempre me han inspirado mucho. Y cosas más vintage, como mis abuelos, la gimnasia, la actividad al aire libre, gimnasia artística, porque yo hice mucha gimnasia artística en el colegio.

¿Y referencias de películas y libros?
No, no tengo referencias de películas o libros, sino que más que agarrarme de una corriente, me gusta como era la televisión de los años ochenta antes de que se desatara el neoliberalismo en Chile. Me gusta esa masividad chiquitita y acotada que había en ese momento.

Tus ilustraciones tienen un potente tema alrededor del feminismo, ¿qué tan importante para ti es ese contenido?
Siempre he estado inmersa en un mundo medio machista, fui a un colegio medio católico, en Casablanca. En un momento hubo una directora súper cuática, y yo estaba siempre reprimida, siempre intentando gustarle al género masculino, con rasgos muy de la represión de nuestros papás, como ‘hay que ser señorita, péinate de esa forma o la falda no muy corta, no seas suelta’, o esas cosas, siempre bajo ese estado de represión, pero después de eso cuando me fui a vivir a Viña empecé a relacionarme con el feminismo porque pensaba que uno no tenía por qué encajar con el estándar de la mujer normal de la sociedad.

¿Y cómo llegaste a ese proceso?
Ese proceso fue como instantáneo en mi vida, yo vivía en una burbuja y después vi cómo era realmente. Cuando estás en la burbuja, igual es un privilegio y nada, solamente le di una cachetada a la vida y pensé ‘las cosas no son tan así como me las pintaron en mi casa’. Y ahora último, como que lo he vivido en carne propia siendo mujer, diseñadora, mamá de un hijo, no estoy casada y es súper hostil salir a pedir trabajo, yo que quise alguna vez trabajar en una oficina y fue súper complicado.

Diseño

¿Cómo ves la escena actual de diseño en Chile?
Yo creo que igual está evolucionando porque los diseñadores están más informados, de que en verdad tienes que cobrar por el trabajo. Además, que cuando llevas una cierta cantidad de años en la ilustración, la gente ya se pasa el dato de que tienes que cobrar cierto monto y existe muy poquito canje. El canje quizás lo hacen también los ilustradores que están recién comenzando a darse a conocer, pero siempre se llega a un punto que tienes que cobrar y se respeta, si tú pones un precio a tu trabajo y hay gente que te dice que no va a pagar, filo, siempre existen personas que se quedarán contigo.

Además veo que la escena de diseño en Chile es prometedora y cada vez hay más gente que es creativa. Es un movimiento y es súper demandada, cuando yo empecé me apoyaron mucho mis colegas, muy buena onda, entonces yo me siento con el deber de siempre estar apoyando, siempre ha sido así a mi alrededor al menos y yo constantemente lo pongo en práctica.

¿Y aquí en Conce?
Buenísima, encuentro que hay demasiados potenciales, artistas muy bacanes y súper jóvenes, onda yo tengo 33 años y cabros que tienen 20, ya la tienen súper clara y una línea de ilustración marcada. Les va a ir excelente yo creo.

¿Y en general cómo ves la escena cultural?
Concepción sí tiene mucho potencial, encuentro que Conce quizás de cuando lo conocí hace años atrás estaba un poquito más cerrado como la visión del penquista con el arte. Siento que ahora está muy abierta de hecho como que se dan muchas instancias en las que se muestran quizás artistas o ferias de diseño. Está el interés de conocer a los artistas locales, me gusta, siento que se da harto y creo que hay mucho potencial acá.