Esfuerzo y dedicación

Marcos Caamaño: El cómplice de tu belleza

Tal cual como lo dice su slogan, el estilista y asesor de imagen ha forjado y posicionado su nombre en la ciudad a punta de esfuerzo y calidad en su servicio, logrando mantenerse plenamente vigente y con una cartera de clientes fiel a su estilo luego de 37 años en el mercado de los salones de belleza y peluquería. Un emprendedor cuando casi nadie lo era o existiera el término, no le teme a la competencia ni a las crisis, por el contrario, éstas últimas representan valiosos momentos de oportunidades. Todo un referente en cuanto peluquería, que proyecta un año con importantes novedades dentro de su negocio.

Por Mauricio Maldonado Q. | Fotografías Francisco Méndez R.

El camino trazado por Marcos Caamaño es digno de admiración y esfuerzo. Se aventuró en un emprendimiento durante unos años complicados y que, prácticamente, nadie creía que prosperaría. De eso ya han pasado 37 años y el salón de belleza Marco’s es todo un referente en Concepción al momento de hablar de peluquería y todo lo que involucra el cuidado del cabello.

“En el año ochenta, momento en que estaba estudiando Mecánica Estructural en la Universidad Federico Santa María, producto de una recesión económica mundial, el campo ocupacional se redujo casi a cero. Así que los planes que tenía y proyecto de vida, tuve que cambiarlos para poder subsistir, por lo que decidí estudiar peluquería. Dejé la universidad y partí a Santiago por ello”, cuenta el peluquero y asesor de imagen de 56 años.

Y así, con sencillez plena y siempre con una sonrisa, va desempolvando recuerdos y vivencias de lo que ha sido posicionar su nombre y marca en la ciudad, de su giro profesional y del mercado penquista de las peluquerías y sus símiles, que si bien abundan al poco andar por Concepción y sus galerías, no son de temer para él.

¿Fue una decisión difícil el cambiar de rumbo profesional e incursionar en un rubro casi desconocido en una época económica difícil?

En ese tiempo estudiar peluquería era súper extraño, porque no era una profesión que diera económicamente buen resultado. Años en que sólo había peluqueros autodidactas, cada uno con su rinconcito, muy humilde y de bajo perfil. Incluso la que iba a ser mi esposa en ese tiempo me decía ‘vas a terminar como un peluquerito de barrio, en una pieza cortando el pelo’, a lo que le respondía que no, si bien no seré un profesional universitario, voy a ser un peluquero profesional. Ese siempre fue mi norte. Estudié y trabajé un tiempo en Santiago, querían que me quedará allá, pero como tenía mi proyecto de vida acá en Concepción, volví y empecé a trabajar con mis ex compañeros de universidad, con sus hermanas, mamás, abuelas, hasta que pude armar mi propia peluquería. Siempre trabajé de forma independiente y creo que fui uno de los grandes visionarios de los emprendimientos, que en esos años -a principios de los ochenta- no se conocían como tal ni menos su concepto. El 81′ nació Marco’s en Concepción y a poco andar inventé su logo -‘Cómplice de tu belleza’- que ya es mi marca registrada.

¿Y Concepción es un buen lugar para este tipo de emprendimientos o siempre supo que tendría éxito?

Aunque me faltó un semestre para terminar la universidad y la gente me decía que perdí todos esos años, para mí resultó todo lo contrario. La universidad me hizo estar por sobre los que recién parten en el tema de la peluquería, ya que me abrió una forma de pensar distinta, o sea, la forma de hacer negocios, empresa, formar equipos, el trabajo en equipo. Todo esto y más aprendí en la universidad y lo apliqué -y aplico- en la peluquería. Pensar si Concepción era bueno para eso, cualquier lugar es bueno para cualquier emprendimiento cuando uno lo hace de forma responsable. Nunca le tuve miedo si me iba a ir mal, de hecho, siempre pensé que me iría bien. Siempre he sido una persona positiva, además de que mi meta fue ser el mejor. Lo cual me motivó a hacer un tipo de peluquería diferente a lo que se venía mostrando y ofreciendo hasta ese momento. Hay que ser honesto, trabajar con buenos materiales, trabajar con buenas personas, poder armar equipos de trabajo que sean buenos, todo esto y más, producto de mi formación universitaria, es lo que me llevó a alcanzar mis objetivos y metas.

¿Qué ha sido lo más difícil o complejo de sortear dentro de todos estos años de poder llevar un negocio de este rubro?

Creo que el secreto está en formar equipos, definitivamente. El gran problema que tienen muchos negocios, no tan sólo de peluquería, es que cuando existe un líder que quiere sobresalir por sobre los demás, no le enseña a su equipo cuáles son las fórmulas del trabajo. Dentro de las peluquerías se tiene ese estigma, de que si uno forma buenos peluqueros al lado de uno, van a saber mucho, se irán con la clientela y se instalarán en otro lugar. Eso hace que los dueños de peluquerías no formen tanto a su personal, cosa que yo he hecho al revés, mi equipo sabe tanto o más de lo que yo sé. Y la verdad es que tengo personas que están ya casi 20 años conmigo.

¿Cómo ha logrado sobrellevar la competencia, siendo que estos últimos años han surgido varias peluquerías y salones de belleza?

Vuelvo a lo mismo. Pienso que la visión de un emprendedor debe estar volcada al interior de su negocio o empresa, no a lo que está pasando afuera. Uno debe tener una mirada general de cómo va el mercado quizás, pero uno siempre debe estar más preocupado de lo que nosotros estamos haciendo dentro, para atender mejor a nuestros clientes y el resto viene solo. O sea, uno no debe preocuparse de aquello. Yo dentro de esta cuadra a lo menos hay entre 7 a 8 peluquerías, de las cuales 2 a 3 las he formado yo mismo, pero eso no es de temer, ya que en el fondo mientras hagamos bien nuestro trabajo, la clientela se mantendrá siempre fiel. Y tenemos un segmento que también es muy fiel, tenemos un tipo de trabajo, de atención, dentro de la peluquería que es diferente y eso nos hace mantenernos siempre en la cresta de la ola. Gracias a Dios llevo 37 años y Marco’s sigue siendo un referente de la peluquería en Concepción.

Entonces ¿Se considera un referente en lo respectivo a la peluquería?

No sé si referente, es una palabra como que me pesa, aunque a uno le gustaría ser referente de todo. Pero creo que por la antigüedad que llevo en el negocio, casi cuatro décadas cortando el pelo, siempre hay personas que vienen haciendo carrera al lado de uno y sin querer eres una especie de referente para ellos. Si uno ha podido servir de modelo para otras generaciones, es algo para sentir orgullo. Mi peluquería siempre está abierta para cualquier colega y amigo, no tengo nada oculto. Mis secretos ya no son secretos, creo que mi buena relación con mis pares, ha hecho también que uno tenga buena relación con el resto de las personas, que prospere el negocio. Marco’s tiene amigas y amigos de clientes más que personas que se vienen hacerse algún corte o peinado.

¿Y los centros de estética son considerados una amenaza para Marco’s?

Diría que los centros de estética en Concepción, básicamente, nunca han resultado dentro de una peluquería, como ha sucedido en otros países. En el extranjero uno llega a un spa y considera estética -facial y corporal- más la peluquería. Aquí eso aún no pega, se han intentado hacer algunos centros grandes, que contemplen de todo, pero finalmente no han prosperado. Se dedican siempre a una sola cosa, nosotros hemos intentado tener espacios donde pueda ofrecer esos servicios, y tampoco me ha dado resultado. Una mezcla para Concepción poco comercial.

Más que una tendencia

Si bien en un momento alcanzó a tener funcionando tres locales, no fue una idea que le aportara grandes beneficios, ya que la clientela siempre fiel lo siguió a él. Por lo pronto, y como proyección de lo que será este año, no está dentro de los planes el volver a aquella fórmula de otras sucursales, más bien piensa crecer, pero dentro del mismo espacio. Sobre lo que marcará el verano y el resto de las estaciones, Marcos va más allá que una tendencia en particular, sino más en un cambio radical que perdurará pese al paso del tiempo.

¿Cómo se proyecta teniendo en cuenta que, de alguna forma, este 2019 se perfila como un año de crisis económica?

Nací en tiempos de crisis, en el ochenta cuando hubo crisis mundial, entonces para mí este tipo de momentos representan oportunidades y eso lo aprendí ahora. En aquella época trabajé casi por instinto y veinte años después vine a escuchar esto, ‘tiempo de crisis, tiempo de oportunidades’. Que es lo que hice hace mucho tiempo atrás sin saberlo. Entonces cuando me comentan que este 2019 viene muy complicado o que se avecina una recesión mundial, digo perfecto, esta es mi oportunidad. Tenemos que hacer proyectos nuevos y sin miedo, es definitivamente un momento para aprovechar de todas maneras. Hay proyectos buenos que se vienen para los próximos meses y que darán para hablar, aunque no puedo conversar al respecto y ameritaría otra entrevista más adelante (risas).

¿Y dentro de esas proyecciones piensa en más locales o sucursales?

Tuve tres locales en su momento, los cerré hace un par de años atrás. En Concepción tenemos una cultura de andar buscando al peluquero. Pude tener varios locales, pero la gente buscaba a Marco’s, entonces me podía ir rotando entre los diferentes locales y era como un rebaño, todos iban donde estaba yo. Para nosotros como penquistas, culturalmente hablando, es algo muy difícil de erradicar. No así en Santiago o en otras ciudades del mundo, en que se da mucho el tema de las cadenas, en que las grandes peluquerías sí son cadenas, pero acá no, tenemos el regaloneo del dueño y donde esté él van todos. Así que ahora con uno estoy más contento, es más, estamos pensando en una expansión para este 2019, pero pensando en un sólo local, a lo mejor aumentando en metros cuadrados y servicios, pero siempre en el mismo lugar.


¿En cuánto a la peluquería en sí, se viene alguna tendencia en particular para este verano y año 2019, lo cual es común que marque cada temporada?

Sí, aunque este último tiempo, y debido al manejo de redes sociales y todo aquello, ya no es algo tan marcado como antes, cuando se establecían tendencias estivales o invernales. Y nosotros veníamos como detrás, nos sumábamos y se mostraba como una moda. En general, si hablamos como tendencias hoy en día, hablamos de color. En las mujeres el tema del color es la gran moda en la actualidad, el atreverse a hacerse color y que cuando lo hagan, se note que es algo artificial. Eso, quizás, es algo que ha venido marcando el cambio en la peluquería, más que una tendencia. Porque veníamos de un proceso, en que hombres y mujeres, se hacían cosas con la finalidad que no se notaran. ‘Hazme mechas, pero que no se noten. Hazme visos, pero que no se noten, que sean como naturales’. Hoy en día el tema cambia, que se exalte y resalte dicho cambio, que se note el contraste y que voy a la peluquería. Creo que es un gran logro en el tema de lo referente en atención en peluquería. Sobre todo en mujeres, aunque en el hombre igual en cierta medida. Estamos teniendo en estos últimos cambios que son drásticos, haciéndose cabellos en tonos diferentes. Nadie hoy en día mira con extrañeza aquello. Un gran cambio que creo va a perdurar, ya que soy más de este tipo de cambios drásticos que de las modas, a las cuales no les creo mucho, ya que duran por lo general poco. Prefiero una proyección mucho más larga, que es lo que me ha permitido mantenerme en el tiempo.

Progresar unidos

Teniendo claridad en que la honestidad y responsabilidad han sido la clave para poder sacar adelante su negocio y mantenerlo vigente, son esos mismos valores los que ha inculcado a sus cuatro hijos -tres mujeres y un hombre- y es algo que también ve en la población migrante. Ganas de surgir, esfuerzo y dedicación que ha experimentado de cerca, ya que desde hace más de un año cuenta dentro de su staff a tres extranjeras, dos venezolanas y una cubana.

¿Cómo surge su vínculo con los migrantes?

Soy muy amigo de los inmigrantes, creo que entre más lleguen mucho mejor. Todos hemos sido emigrantes en algún momento de la vida y yo soy de quienes les da la oportunidad a todas las personas. Y, lamentablemente, si lo coloco en la balanza hoy en día; si buscamos una mano de obra chilena y extranjera, es mucho más fácil dar con un extranjero. Los chilenos nos hemos acostumbrado a tener un trabajo fácil, con una mentalidad de ganar mucho en poco tiempo, todos quieren ser gerentes y ganar millones, mientras que tenemos una mano de obra extranjera que viene con una actitud más humilde y sencilla, en que lo único que quieren es trabajar y progresar. Y es lo que creo que tenemos que hacer todos y como dueño de mi negocio, soy exactamente igual, trabajo desde que entro hasta que me voy, si tengo que barrer, sacudir, limpiar los vidrios, lo hago. Me gusta mucho la forma de ser de los extranjeros y hay que darle oportunidades.

Me imagino que está en contra entonces de todo lo que está ocurriendo a nivel país sobre el tema de los inmigrantes

Exacto, estoy en contra de aquello. Vuelvo a insistir, si llegan a lo mejor que exista un mayor control, que podría ser por ese lado, pero no tengo ningún problema en que ellos sigan llegando al país y a la ciudad, y que podamos progresar junto a ellos. Los trabajos menores los chilenos ya no los queremos hacer, para nosotros ir a un lugar a hacer aseo es como denigrarse. Una de mis hijas estuvo viviendo un tiempo en Australia y se dedicó a hacer aseo en casas y oficinas, y para mí eso no fue para nada que se denigrara o algo por el estilo. No tengo nada en contra con respecto a la migración, muy por el contrario.