Lucas Espinoza: “mi único motor era que la educación tenía que ser gratuita”

Si nos remontamos a abril de 2006, ¿cuáles son tus recuerdos?, lo más probable es que muchos de los que están leyendo hayan formado parte de la “Revolución Pingüina”, el hecho de estar o no de acuerdo no te excluye de la historia y de los recuerdos que puedas atesorar de esa fecha. Hoy, en abril de 2018, 12 años después, tenemos la oportunidad de revivir esas vivencias con “La Isla de los Pingüinos”, un film del director Guille Söhrens, el cual pone a la cabeza al protagonista de esta entrevista, alguien que vivió la experiencia y que tiene la capacidad de matizar su actuación desde la comedia hasta el drama; fue pingüino, es un personaje, un creativo, Lucas Espinoza.

Por Camila Jara Mundaca

El próximo 17 de abril se dará inicio al Festival Internacional BiobioCine, el que inaugurará su sexta versión con la exhibición del film nacional “La Isla de los Pingüinos” del director Guille Söhrens, su protagonista es el reconocido comediante y guionista Lucas Espinoza, un ex pingüino que ve reflejado en el personaje su propia versión del 2006.

La película relata las vivencias de un grupo de estudiantes de enseñanza media que deciden tomarse su colegio, un establecimiento particular – subvencionado que nunca había formado parte de las movilizaciones; el cuestionamiento a las leyes que regían la educación en ese entonces se posicionó como el principal motor de querer ser parte del cambio, de hacer algo más que solo pertenecer al sistema. Teniendo en cuenta que este contexto no es ajeno para muchas personas pertenecientes a la generación de los 90´s, ¿cómo viviste la revolución Pingüina?
Estaba en octavo o primero, no me acuerdo bien, pero yo personalmente la viví muy parecida al personaje, no era que mirara en menos a las marchas ni nada de eso, solo que lo hacía con un fin en particular, el cual era poner fin al lucro y ese aspecto era el único que conocía.

Lo que me pasaba era que yo entendía que algo había pasado, particularmente antes, algo había incitado a hacer una revolución escolar, pero como no tenía el total conocimiento en esa época mi único motor era que la educación tenía que ser gratuita, y creo que fue un buen motor; claramente después investigue y me culturice al respecto, fue un proceso muy bonito.

Considerando que lo ocurrido en 2006 fue solo una parte de lo que se venía años más tarde, específicamente con la revolución estudiantil del 2011, que integro tanto a secundarios como universitarios, ¿tuviste mayor participación?
En 2011 ya no tuve participación, mi apoyo fue de alguna manera pasivo ya que deje de salir a marchas. Tuve como una especie de desmotivación ya que en mi ansiedad de juventud sentía que no se generaban ciertos cambios en tan poco tiempo. Pero siempre apoye simbólicamente, obviamente.

Recordemos que estas dos revoluciones estudiantiles marcaron un hito en lo que respecta el regreso a la democracia, ya que el primer objetivo (2006) era derogar la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, más conocida como LOCE, la que otorgaba al Estado el rol regulador, derivando en que gran parte de la educación fuera adjudicada por el sector privado; por otro lado, en 2011 las demandas provinieron de un compendio de falencias en el sistema, las que pasaban desde el financiamiento hasta la calidad de la educación.

Posterior a estas dos grandes movilizaciones y en función de los resultados obtenidos, ¿crees que perdiste la motivación?
Yo creo que el 2011 fue un movimiento mucho más concreto, pero creo que mis intereses ya se empezaron a ir como para otros lados, no es como que yo no estuviera de acuerdo con todo lo que estaba sucediendo, de hecho me encantaba, pero solo fue, de alguna manera, que deje de salir a la calle.

Recientemente el Tribunal Constitucional (TC), declaro inconstitucional el artículo que prohíbe el lucro en las universidades, apartado que formaba parte del proyecto de Ley de Educación Superior enviado en el gobierno de Bachelet y que además contaba con la aprobación de las ambas cámaras en el congreso. El cuestionamiento llego de parte de la corporación que reúne a los planteles particulares.

Una de las banderas de lucha del movimiento estudiantil fue poner fin al lucro en la educación, un hecho que merma las posibilidades de los estudiantes y crea niveles de endeudamiento irrisorios sin tener un respaldo que asegure calidad, en relación a esto, ¿cuál es tu opinión con respecto al fallo de TC?
Me parece terrible, como que yo en verdad no sabía que el TC podía pasarse por la raja, de alguna manera, todos estos años y todo por lo que pasamos como escolares o como personas que nos movilizamos, o personas que sentíamos que podíamos cambiar algo.

Son personas que tomaron una decisión y listo, ni siquiera uno las escoge, eso es como lo más retorcido de todo. Me generó una desesperanza brutal, que también me hace pensar que es bueno que salga esta película como para que la gente se acuerde de donde viene todo.

Si reunimos todos los factores que giran en torno a la educación hoy en día, ¿existirá la posibilidad de una nueva revolución estudiantil?
Yo creo que estos dos meses van a ser bastante movidos, de hecho la primera marcha ya está agendada como para una o dos semanas más, y ahí depende de si los dejan o no pasar por la Alameda y miles de otros factores; también de cómo se comporten los pacos, pueden pasar miles de cosas.

Ojalá que se vuelva a movilizar como el 2011, que se vuelva a crear ese gran movimiento si no siento que no pasa nada, porque si ni siquiera los estudiantes son capaces de salir a la calle, eso ya sería la desesperanza total.

Ahora si nos enfocamos en el punto de vista político, ¿crees que este Gobierno tiene las herramientas para afrontar el problema educacional?
Cuando fue el fallo del TC, recuerdo haber visto al Ministro de Educación diciendo algo como: si no es tan terrible, entonces yo creo que desde dentro, por lo menos, no va a pasar nada, van a hacer lo posible por intentar pasar esta gran movida de la derecha como una cosa muy piola.

Recuerdo que me llamaron cuando estaban en las elecciones presidenciales, justo como en el voto a voto final y estaban todos felices porque Frente Amplio había llevado mucha gente a la cámara de diputados y eso también me tenía muy contento a mí, pero ¿cuál es nuestro beneficio? Más allá de todos los diputados de izquierda o jóvenes o revolucionarios o lo que sea, quienes admiramos y queremos que representen al país, si al final el TC es el que decide esas cosas cachái, como que a mí me da una lástima tremenda y siento que estos 4 años van a ser un poco terribles si es que siguen sucediendo estas cosas.

A los 25 años Lucas Espinoza tiene un amplio currículum en la comedia, siendo incluso denominado como parte de la generación de recambio del stand up nacional, son muchos los proyectos en los que se puede ver su estampa, como guionista, director y actor, un derroche de versatilidad que culmina en propuestas como Proyecto Lupa o Tiempos Mozos.

Hace aproximadamente 5 años que comenzamos a ver rotar por YouTube videos de sketch bajo el nombre de Proyecto Lupa, caracterizados por un humor diferente que a veces raya en lo bizarro pero que logro el objetivo de cautivar y fidelizar al público; como creador de este canal ¿Qué te motivo a desarrollarlo?
Proyecto Lupa lo cree en 2012, pero como del 2009 que tenía muchas ganas de hacer sketch que era lo que conocía y había visto en televisión o en el cable, era algo que me gustaba y me entretenía mucho.

Empecé a estudiar audiovisual en el Duoc y ahí como que me desmotive, porque sentí que era todo muy técnico, como que los formaban para ser operadores y no creadores de contenido que era algo que a mí me interesaba mucho más; como crear, escribir y desarrollar ideas, entonces me salí de la carrera y con lo poco que aprendí, que siento que fue lo necesario para prender una cámara, cree este canal de YouTube, de sketch, eso fue en verdad una motivación, ver como los chistes que yo tenía escritos en una libreta podía pasarlos a algo audiovisual, era un proceso bonito.

Proyecto Lupa cuenta con más de 87 mil seguidores en su canal de YouTube y 27 videos que tienen un promedio de duración de 4 minutos, en donde se puede ver un elenco estable formado por Lucas, Pablo Muñoz y Tiare Cornejo; un equipo que se ha mantenido durante los 5 años de existencia del canal, tiempo suficiente para ser parte de la evolución social que ha tenido el país y poder reflejarla en los sketch, teniendo en cuenta esto ¿Cómo ha sido la evolución de Proyecto Lupa?
Sobre la evolución de Proyecto Lupa, es algo interesante de ver porque hace 5 o 6 años, ya no recuerdo bien exactamente cuento llevo, eran sketch que yo ahora veo y me dan vergüenza cachai, y era porque yo no entendía nada, no sabía cómo cerrar un video chistoso, tampoco conocía los códigos del humor tradicional como para poder hacer reirá, era solo lo que tenía en mi cabeza y era bien malo (risas).

Entonces, ahora con lo que he aprendido haciendo stand y escribiendo guiones y desarrollándome como comediante, siento que ha habido una evolución bastante grande en el canal, pero de todas maneras creo que ya quedo con la mancha de ser algo muy adolescente, entonces de repente le pongo más empeño a mis otros proyectos que a Proyecto Lupa.

¿Algún sketch en particular que te dé más vergüenza que el resto?
Me da un poco de lata el humor que yo tenía, habían ciertos sketch machistas, otros con un poco de indiferencia social, política, y yo desde mi ignorancia los hacia pensando que eran chistosos. Mis referencias de humor eran de confrontación, entonces si hacías enojar a alguien ya era chistoso, eso era lo que yo pensaba.

Ahora que lo veo desde la adultez (risas) y desde una mirada más profesional es súper feo y de mal gusto y la verdad es que no me gusta mucho recordarlo, prefiero mil veces escribir cosas nuevas e intentar hacer chistes un poco más inteligentes.

Entre los proyectos que Lucas se encuentra desarrollando en la actualidad podemos hacer mención a Tiempos Mozos, una miniserie emitida por YouTube que transparenta emociones, frustraciones, cotidianidad, experiencias y un sinfín de vivencias que no dejan a nadie indiferente. La semana pasada fue emitido el tercer capítulo, el cual se puede resumir en una sola palabra: alucinógeno.

¿Qué nos puedes contar de Tiempos Mozos?
Tiempos Mozos viene de una cadena de proyectos  que se caían y el 80% de estos los estaba desarrollando con el Ignacio Socías de Frente Fracasados, con el habíamos escrito hartas cosas y estuvimos en varios pilotos de programas, pero todo de caía; una tarde dijimos: sabí que estamos puro hueviando, hagamos una serie donde no nos concentremos en venderla a ninguna marca, sino que hagamos algo que de verdad nosotros queramos escribir.

Nunca pensamos que iba a ser la serie que le presentamos al productor con el que trabajamos, Lucas Engel, se la mostramos y al hueón le encanto y terminamos desarrollándola y buscando las marcas para hacer esa serie en particular. Es súper incorrecta, el tercer capítulo de los alucinógenos tocamos el tema del racismo, la ausencia paternal, las drogas; son temas que en verdad son un poco conflictivos por lo menos para ver en la tele, cachái.

Esta serie nos motiva porque estamos hablamos de temas, que en verdad sentimos, que nadie toca, con humor y drama; volviendo a citar el capítulo tres, este tiene momentos súper oscuros, donde no hay nada chistosos y los comentarios eran como: “lo pase mal viéndolo”, “me angustie viéndolo”, y eso está bueno, tener una montaña rusa de emociones en 15 minutos, en donde la gente se angustie, se ría, que lo pase mal, lo pase bien, los giros dramáticos, todo eso hace que sea un producto que yo por lo menos vería.

¿Cuándo podremos ver el cuarto capítulo?
Son 6 capítulos y vamos en el tercero, ahora habiendo subido este vamos a salir a buscar financiamiento para  grabar los otros tres que nos quedan, que son de alguna manera igual de absurdos que los tres que ya viste.
Hay que esperar un par de meses no más, con la marcha ya agarramos un vuelo con el proyecto entonces de aquí a unos meses ya deberíamos estar en la pre producción de los otros tres, osea este año idealmente subir los capítulos que faltan.

Para finalizar con Lucas Espinoza, ¿Cuáles son los planes para el corto, mediano y largo plazo?
En corto plazo, pretendo estrenar mi nueva rutina de stand up y hacer eventualmente una gira por el país.

En mediano, estoy con todos  los proyectos audiovisuales que son, Proyecto Lupa y Tiempos Mozos, que los quiero desarrollar este año, y un par de cosas extras en YouTube, pero en si proyectos de series chiquititas; también vuelve Vásquez en Pista B.

En el largo plazo estoy desarrollando la primera película, que sería como una comedia o un dramedy como nos gusta decir a nosotros, incluyendo a todos los actores que siempre han trabajado y que han estado orbitando en todos estos videos, como meterlos en una película baratita, rápida y que podamos grabar eventualmente el próximo año.

Y para cerrar con la Isla de los Pingüinos, ¿Qué importancia tiene para ti, que este film sea el inaugural de la sexta edición del festival?
Me gusta mucho, me entere que eran 1.200 personas y eso es súper bueno para tener un real feedback de la película, eso está súper interesante y sobre todo porque está muy entretenida, tiene estos altos y bajos, momentos muy románticos, dramáticos, divertidos, donde la gente se puede sentir identificada; es como: “oh yo tuve ese compañero”, “yo fui ese compañero”, “oh yo tuve ese mejor amigo”, “oh yo me senté con ese hueón”, como que todo está muy bien reflejado en la historia y con 1.200 personas en una sala va a ser muy bonito y muy emocionante para  el equipo y para la gente poder vivir ese momento.