Ornamentación, decoración y ambiente

Las claves que hoy siguen los wedding planners penquistas

Las tendencias fijas no existen, ningún matrimonio es igual a otro, porque estas se conjugan entre decorador y novios, que son el alma de cada boda. Así, en pocos años, Concepción y los profesionales de este rubro han avanzado e innovado en materia de ambientación.

Por Virginia Torres M.

Las cifras dicen que los chilenos nos casamos menos, pero sigue siendo, quizás, uno de los eventos más importantes en la vida de cualquier persona. Sin duda los matrimonios no son como antes; por eso hoy en día se busca crear espacios únicos, con estilo, que combinen ornamentación, decoración y ambiente, simplemente hoy los chilenos van por más y tres wedding planners penquistas nos contarán sobre las tendencias en decoración que se han incorporado en la ciudad durante los últimos años.

Campanas de boda

Es obvio que cada pareja de novios sueña con ese hermoso momento, lleno de detalles que lo hagan único y especial, tal como su historia de amor; es justamente por esta razón, que las exigencias y propuestas se han multiplicado y cambiado a través de los años, y hoy lo más importante, es plasmar en el evento la personalidad de la pareja que decide tomar el compromiso.

Así comenta la coordinadora de eventos sociales, Edilia Stuardo, ya con nueve años de experiencia planificando matrimonios en Concepción. “Las tendencias ahora son muy variadas, depende mucho de la personalidad de la novia y de la pareja en general. Lo principal es saber qué quieren transmitir en su decoración, llámese decoración no solo el montaje que va al interior del salón, donde tendrás manteles, flores, decoración aérea, etc., sino también ciertas piezas que acompañan el matrimonio, como un parte personalizando, y otros elementos que se han ido incorporando”.

La experta señala que las personas en la actualidad se arriesgan mucho con colores, los que antes eran más clásicos. “Hoy los decoradores y parejas se atreven a hacer mezclas de colores blanco, con toques de palo rosa, damasco, tonos que identifiquen a la novia. Además, a veces diferenciamos entre la ceremonia en la iglesia o el civil y el centro de eventos, entonces hacemos una decoración muy sencilla y tenue en cuanto a las tonalidades de la paleta en la iglesia, pero en el centro de eventos tenemos colores mucho más fuertes, como rojos o fucsia; en general las novias toman hartas referencias de Pinterest”, comentó.

Para Mauricio Alegría, otro de los wedding planner y decoradores de bodas más solicitados en el Gran Concepción, hoy las tendencias apuntan a lo rústico. “Por supuesto sin perder la elegancia, la gente se ha ido inclinando a los matrimonios botánicos, con arreglos aéreos llenos de follaje y principalmente buscando áreas verdes para ambientar también el exterior, lo que además hacemos desde la ceremonia, hasta el cóctel y la posterior cena y baile”, dijo.

En esa misma línea, Edilia comenta: “Simulamos un bosque en el centro de eventos de Puerto Marina, ¡lo transformamos en un bosque!, se encarpó de negro todo el lugar y se agregó mucha rama, mucha enredadera, incluso la bruma del bosque. La música sonando era Celta (…) y así con distintos elementos vamos acondicionando los centros de eventos para que sean lo que cada pareja quiere. También según la ambientación se trabaja la parte gráfica”.

Para Daniel Hermosilla de 24 años, uno de los planificadores de bodas más jóvenes del país, desde 2016 que la decoración rústica es full tendencia. “Es que claro, cuando yo comencé a los 17 años era una decoración, objetivamente era solo eso, el tipo de flores o mantelería que querían o el tipo de silla, pero ya hace dos años atrás se empezó hablar de ambientación que es algo súper diferente, porque es todo lo que rodea la boda, previa y posteriormente también. Algo que piden mucho, por ejemplo, son las mesas de madera sin mantelería y el uso de colores más tabaco, también entraron los marrones y canelas. Todo esto pasa por ambientadores, decoradores y hasta diseñadores gráficos”, detalló.En ese caso, Edilia insiste en que depende mucho del estilo de los novios, el que puede ir relacionado también a sus creencias o lugares de procedencia. “Me tocó organizar un matrimonio entre un alemán y una japonesa, instalamos entonces tanto un mesón de sushi, atendido por una geisha personificada; mientras que al otro lado del salón había un barril de cerveza y jamón de la Selva Negra, que nos recordaba a Alemania”.

Agrega además que sin duda las tendencias se van traspasando de novia a novia. “Por ejemplo las luces hadas son un elemento decorativo que ya desde hace un tiempo se está usando en la ciudad. Otra cosa es que las novias no se conforman con entrar a un salón y ver una mantelería maravillosa, mesas lindas o arreglos, altos o bajos; hoy el cielo, la decoración aérea, los columpios y las lámparas de lágrimas son muy solicitadas”.

Siempre un rubro innovador

Pero Daniel es claro, definitivamente ha existido un cambio en la forma de abordar la decoración, ambientación y ornamentación de un matrimonio, tal como señalaba Edilia. “Por ejemplo, antes la vajilla era solo blanca, ahora hay exigencias como vajilla negra, cobre, plateada o cubiertos en colores no convencionales. Chile ha evolucionado harto, se incorporó lo rústico, lo natural, eligen otros colores con los que antes no se atrevían. Las lámparas colgantes de vidrio y las difusiones aéreas pegan mucho…. Tendencias que yo vi hace cuatro o cinco años en Nueva York, en ese tiempo ideas muy innovadoras”.

En esa misma arista, Alegría asegura que actualmente los novios siempre están buscando innovar. “Quieren ser únicos y expresar su personalidad en la decoración, que sus invitados queden sorprendidos desde que llegan hasta que se van. En todo lugar debe haber una intervención, ya no es sólo el centro de mesa y listo, es un conjunto de detalles que armoniosamente se unen formando una gran escenografía”.

Otros elementos que se han ido abriendo espacio dentro de este tipo de eventos, comenta Edilia, “son los arcos de flores o el fierro forjado pintado en blanco. También esos frascos que uno ocupa para guardar especias, se han incorporado como parte de la decoración. Creo que el estilo vintage quedó ya como tal, donde usamos jaulas, elementos antiguos como pesas, cajas registradoras o maletas antiguas, pero sin embargo siempre dependerá del estilo que los novios quieran darle”.

Desde su experiencia, desde hace ya siete años, Mauricio Alegría puede decir que la ambientación de matrimonios se ha ido incrementando cada temporada. “En este momento, es el 50% de la celebración, el otro 50% lo abarca el catering y la fiesta, pero la ambientación es el ‘golpe de vista’, es cómo impresionas a los invitados, esto se logra en conjunto con el banquetero y el iluminador, que juega un rol fundamental al momento de resaltar los elementos decorativos dispuestos en el salón”, enfatizó.

Por su parte, Daniel ha observado también, que las bodas al aire libre han ido en alza. “Pingueral, La Posada, son lugares recurrentes, y ahora también el Estadio Italiano se ha ido ampliando a lo del aire libre. En eso encuentro algo curioso, porque cuando he hecho matrimonios así he necesitado menos implementación floral, hablamos directamente de flores silvestres, pero lo verde es más complejo, por eso hemos armado decoraciones con flores de hojas grandes o árboles limoneros que se montan con mallas en el acceso o dentro de un salón, son diferentes tendencias que vamos trabajando en conjunto con los novios, por eso digo siempre que un matrimonio es el alma de los novios, su esencia”, finalizó.