Kinesur: trabajando en mejorar la autoestima intima

Tratamiento médico que devolverá la calidad de vida y de las
relaciones de pareja de las mujeres de la Región.

La maternidad trae a las mujeres cambios drásticos en la formación de sus cuerpos, el aumento de peso, las estrías y el sentido de disconformidad con las nuevas medidas corporales, son algunas de las consecuencias de dar a luz, pero hay otras que se mantienen en silencio y que de no ser tratadas podrían generar problemas en diferentes ámbitos de sus vidas, como baja de autoestima y debilitamiento de la vida en pareja.

Se trata de las consecuencias que deja el parto natural, donde se afecta directamente la musculatura de sostén del piso pélvico, provocando daños graves como el prolapso genital con o sin incontinencia urinaria, a otras menos graves, como la amplitud del diámetro de la vagina.

Conscientes de esa dificultad, Kinesur, desarrolló un protocolo fundamentado en dos premisas: recuperar la funcionalidad de la vagina y la estética de la misma. “Las pacientes que consultan lo hacen por problemas asociados a la pérdida de sostén de la faja endopélvica que contiene los principales órganos femeninos, y para mejorar el aspecto y anatomía de sus partes íntimas”, aclaró Carla Monsalve, una de las dos especialistas encargadas de administrar el tratamiento.

Como solución, el centro clínico, ofrece un tratamiento llamado “Pelvocoach”, el que consiste en cinco sesiones de radiofrecuencia intima monopolar, con el objetivo de la estimulación del fibroblasto para la formación de colágeno, obteniendo un feedback que permite a las pacientes observar la fuerza y presión con que se contrae su piso pélvico, devolviendo la funcionalidad, bienestar y la calidad de vida perdida a causa del embarazo y parto.

Otro aspecto fundamental, es contribuir a mejorar la calidad de las relaciones sexuales porque “la satisfacción está asociada a la capacidad de fricción de la vagina con el órgano sexual masculino durante el coito y si ésta queda más amplia el placer podría verse disminuido”, afirmó Monsalve.

Esto último, se vuelve más complejo en una sociedad machista, donde a los hombres les cuesta expresar lo que sienten y confesar que la calidad de las relaciones son inferiores a las que experimentaban antes de que sus parejas dieran a luz.

Pero las mujeres que fueron madres no son las únicas que experimentan la sensación de amplitud vaginal o bulto, también lo sienten, aquellas que realizan prácticas deportivas como el running y el crossfit y, en menor grado, las que sufren alteraciones del colágeno y el climaterio porque “los estrógenos comienzan a abandonarnos y el piso pélvico siente la ausencia de éste” comenta Carla Monsalve.

Las kinesiólogas encargadas de llevar adelante los tratamientos son Carla Monsalve y Carolina Corvalán, las que se unieron a la tendencia de Estados Unidos y Europa a través de esta iniciativa, la que busca promover la existencia de un observatorio de incontinencia, que les permita a las mujeres tener un tratamiento prematuro, para así evitar los procedimientos quirúrgicos.