Hotel Ladera
Una increíble experiencia de desconexión

 

Primeros días de febrero en Santiago, el calor agobiante me hace caminar rápido e ingresar en el lugar que elegí para mi estadía, el Hotel Ladera. Lo encuentro fácilmente porque conozco el sector, pleno barrio Providencia, uno de mis lugares favoritos de la capital, y la verdad es que me encanta, todos sus panoramas y entretenciones me hacen desconectar mi mente dentro de la ciudad.

Antes de llegar al hotel camino por sus tranquilos alrededores y disfruto plenamente de la diversidad que lo rodea. Restoranes, locales de distinta índole, Costanera Center e incluso visualizó el teleférico a unos pocos metros. Literalmente, enamorada de su entorno, ¿y quién no? Muchos turistas mientras disfrutaban de su estadía en hotel Ladera, visitaban sus alrededores, el parque de las Esculturas y el Sky Costanera, una forma muy entretenida de mirar la ciudad desde 300 metros de altura.

¡Ahora sí! ingreso al espectacular lobby y me sorprendo con los diversos detalles de este hotel. La amabilidad de su personal, quienes me estaban esperando con una sonrisa y atentos a todas mis peticiones; comodidad y tecnología, es lo que más llama mi atención. Una decoración moderna y vanguardista, pero a la vez cálida, un concepto totalmente cosmopolita.

En pleno corazón del barrio Pedro de Valdivia Norte, se encuentra ubicado este maravilloso hotel que cuenta con un total de 36 habitaciones que se destacan por su confort, tranquilidad y diseño, además de una exquisita gastronomía. Es verdaderamente un placer hospedarse en esta gran alternativa de Providencia.

La habitación ¡exquisita! Muy cómoda, una amplia cama de 2×2 metros ideal para descansar y recuperar energías. La vista era increíble, pude contemplar desde la ventana de mi habitación el cerro San Cristóbal y el skyline de la ciudad de Santiago. Puedo resumirlo en comodidad y estilo en todos sus detalles, desde el piso de bambú hasta sus muebles de diseño vanguardista.

Mi habitación y todas en general incluyen exclusivos amenities de baño de la marca L’Occitane, que se destaca por sus productos naturales. Además, había un encantador mini bar, cuyo contenido cambiaban todos los días.

Ya instalada, me dirigí al comedor a disfrutar de las exquisiteces del hotel, y me llamó mucho la atención que el servicio de desayuno, brunch, que comienza a primera hora, no tenga horario de término, lo que significa que todos aquellos, que quieran visitar esta gran alternativa hotelera, pueden despertar a la hora qué quieran y deleitarse con fabulosas preparaciones y tomar un desayuno reparador, sin someterse a las restricciones horarias de otros hoteles.

Continuando mi recorrido en este exclusivo hotel, me encuentro con el spa, ¡de uso liberado!, que incluye aquaterapia, la que, para disfrutar a concho, es preferible que realices una reserva anticipada. En este lugar logré el máximo relax y me olvidé de que estaba inmersa en la locura de Santiago.

Demás está decir que es el único spa en Latinoamérica que cuenta con una ducha horizontal traída especialmente de Alemania, ideal para relajarse y tomar un baño de una manera distinta, reconfortante y entretenida. Este espacio, además, incluye tina de hidromasajes, sauna húmedo, piscina temperada y sala de masajes. 

Ya más relajada, me tenté y me fui a la piscina a disfrutar de los rayos de sol con la mejor vista, con las altas temperaturas de Santiago, se hace necesario disfrutar de la desconexión. La piscina está ubicada en la azotea del hotel, por lo que no sólo pasé un momento agradable, sino que también disfruté  con  la vista de 360º, donde me maravillé con un impresionante paisaje de la ciudad y cordillera, y lo mejor es que se puede apreciar durante todo el año. Incluso fui testigo de una sesión fotográfica en este lugar, con lo que me pude dar cuenta de que es un sitio ideal para disfrutar e incluso trabajar en algún proyecto.

La gastronomía también llamó mi atención. Sus exquisitas preparaciones cuya responsable es la chef Franchezca Castro, deleitaron mi exigente paladar. Y la terraza,una experiencia sensacional!, un lugar de encuentro por excelencia. Los aperitivos y cócteles me fascinaron, sobre todo la línea de espumantes.

En palabras del gerente general de Hotel Ladera, Diego Cárdenas, esta apuesta “será un ícono por su diseño, que mezcla el arte, lo urbano y lo natural, pero especialmente por la variedad de servicios innovadores en Chile, que aseguran una experiencia inolvidable para ejecutivos y empresarios que están de paso por Santiago”.

Además, destaca que en este hotel “ofrecemos a nuestros huéspedes una experiencia personalizada, una ubicación privilegiada y excelente conectividad. Además, queremos rescatar la experiencia de entrar y salir de la ciudad, para conectarse con todo lo que sucede en su entorno: almuerzos de picnic, viajes en bicicleta, teatros, cafés, restaurantes, negocios, centros comerciales y paseos por el parque”. 

Puedo resumir mi estadía en una experiencia increíble, disfruté de todo, su atención y los múltiples servicios que tiene Hotel Ladera y qué mejor, ubicado en un sector ¡fascinante!