Por primera vez, esta dupla de hermanos se enfrentaron tras disputar la final del Torneo ADO Chile 2015. A pesar de que sólo uno fue el ganador, la pasión de ambos por el rugby sigue intacta, un ejemplo heredado de su familia que los ha colocado en el mapa del deporte nacional.

Por Consuelo Ruiz

Cuando el deporte trasciende en la familia, genera aun más sentido de pertenencia y pasión para quienes lo juegan. Este es el caso de Manuel (32) y Cristóbal Gurruchaga (31), ambos ex alumnos del Saint John’s School e integrantes del plantel penquista Old John’s, quienes actualmente participan en la ovalada santiaguina.

El rugby lo llevan en la sangre. La principal inspiración de ambos fue su padre, José Manuel Gurruchaga, y su tío, Francisco Gurruchaga, importantes figuras del rugby chileno que jugaron por años en la ovalada capitalina y luego, una vez radicados en Concepción, se integraron a equipos penquistas. Hasta el día de hoy los hermanos Gurruchaga, además de seguir los pasos de sus antecesores, han tenido oportunidad de jugar con sus primos y, probablemente, lo hagan con sus hijos en un futuro.

Dos historias similares, pero con distintos matices, repletas de hermandad, alta competencia y pasión.

 

 “Conozco el rugby desde que tengo memoria”

“Este deporte siempre ha sido una faceta muy importante de mi vida. Juego desde los dieciséis años, época en que me integré al Old John’s. Incluso parte de la campaña que logró el ascenso a la primera división del rugby chileno”, cuenta Cristóbal Gurruchaga (31), rugbista y abogado asistente en PricewaterhouseCoopers (PwC).

Entre sus principales logros como rugbista destacan su participación en la Selección Nacional Menores de 19 (Serie B) y cuando viajó al Mundial juvenil de Francia (2003), donde Chile obtuvo el segundo lugar.

También entrenó en el equipo de Menores de 21 de la Selección Chilena, y gracias a esto pudo participar en los sudamericanos de Argentina (2004) y Paraguay (2005). A nivel local, se mantuvo en su equipo Old John’s hasta mediados de 2013. Este año retomó las canchas y se integró al equipo santiaguino de PWCC (Prince of Wales Country Club) donde juega de segunda línea.

¿Qué es lo que más te apasiona del rugby?

La unión que puede producir en un grupo con distintos trasfondos sociales y cultures. Tiene esa capacidad de unir a las personas, al punto de que un compañero de equipo es capaz de dejar de lado su integridad física en pos de sus compañeros. Todos apuntan hacia un objetivo común.

¿Qué significa este deporte en tu vida?

Ha sido un gran vínculo con mi familia. Mi papá (José Manuel) y mi tío y padrino (“Panty”) son un gran ejemplo para mí. Me siento un afortunado de haber alcanzado a compartir dentro de una cancha con el “Panty” y haber defendido con pasión la camiseta de Old John’s.

Se me infló el pecho cuando también pude jugar junto a mis primos Francisco “Pajitas” (22) e Iñaki “Piña” (20) y ver lo destacados que son como deportistas. Más me alegro cuando rugbistas que entrenan a divisiones inferiores me preguntan si mi primo Baltazar (14) es pariente mío, ya que me comentan que les impresiona su calidad de juego.

¿Qué se siente jugar de rival con un hermano?

Es raro entrenar en distintos equipos, aunque siempre habíamos estado juntos, igual lo pasamos bien siendo rivales. Para la final, si bien tenía asumido que uno de los dos no iba a lograr el triunfo, sentía la tranquilidad de que por lo menos uno de nosotros iba a conseguir la victoria.

¿Extrañas a tus compañeros del Club Old John’s?

Por supuesto que extraño Old John’s, participé en su etapa de formación y consolidación como club. Estuve en las buenas y en las malas, cuando con suerte éramos 15 entrenando y luego superamos los 45 jugadores. Vi pasar mucha gente por el club y compartí con grandes amigos.

¿Qué te ha enseñado el rugby durante estos años?

Me ha formado como persona y me ha entregado valores como la amistad, el compañerismo, el trabajo en equipo y la humildad, los cuales me han servido mucho a lo largo de mi vida. Me enseñó a que cuando las cosas van mal, lo mejor es mirar para adelante, encarar los problemas de frente, y luchar hasta el final.

 

¿Qué sentiste cuando salieron campeones de Chile con “Prince of Wales Country Club”?

Una alegría inmensa. La sonrisa hasta el día de hoy no me la borra nadie. Se me vinieron muchos recuerdos de mi vida como jugador y lo difícil que fue llegar a la cima. Sentí que el esfuerzo de muchos años valió la pena.

 

Los recomendados de Cristóbal:

 

Música: Escucho de todo. Me gusta la cumbia argentina dedicada a los covers que siempre suben el ánimo, como Agapornis y Los Bonnitos. Algo de reggae también es bueno para la tranquilidad.

Trago: La piscola. Si es con Capel, mucho mejor.

Destino: La playa.

Ingredientes: La pimienta en todas sus variedades. He pasado por épocas en que le ponía merkén a todo y otras más thai cocinando con leche de coco y piña.

Plato favorito: Plateada al horno con papas fritas. En Concepción recomiendo la plateada del “Piedra Molino” que es casi tan buena como la que hace mi mamá.

 

Humildad y perseverancia

“Lo que más me apasiona del rugby es que sea un deporte en equipo, de mucha hermandad, compromiso con uno mismo y con los compañeros. Además, uno nunca termina de crecer como jugador y como persona”, confiesa Manuel Gurruchaga, rugbista e ingeniero comercial que actualmente trabaja en Mall Plaza de Santiago.

“Este deporte lo practico desde chico. Vi jugar a mi papá y a mi tío por años. Siempre me gustó y significa una parte importante en mi vida. Creo que los mayores logros y satisfacciones que logrado me han llegado gracias a esta disciplina. Parte de mi personalidad y forma de ser también se las debo al rugby”, comenta el hooker de COBS, equipo de ex alumnos del Colegio Craighouse.

 

Durante su trayectoria como deportista, sobresale su participación en el Mundial Menores de 19 (Italia) y en el sudamericano Menores de 21. Fue capitán de la selección chilena en algunos partidos internacionales y obtuvo el premio de mejor jugador de Chile en 2008. Asimismo, se ha enfrentado con países como Tonga, Sudáfrica, España, Portugal, Argentina, Uruguay y Rumania.

¿Qué se siente enfrentarte como rival deportivo a tu hermano Cristóbal?

Cuando estábamos en Old John’s siempre entrábamos juntos a la cancha. Esta vez nos tocó en contra. Fue una semana especial, pero el día del partido no tomó mucha importancia jugar separados. Lo único en que nos enfocamos fue en rendir y cumplir bien la función que a cada uno le tocaba para contribuir con el equipo.

¿Qué recuerdos y buenas experiencias rescatas del Club Old John’s?

Fui capitán del equipo por 10 años, participé en segunda división hasta que el club pasó a primera. Pasé los mejores años de mi vida como deportista y jugué con mis mejores amigos del colegio, con mi hermano y un par de primos.

¿Cuáles son tus desafíos como rugbista?

Pretendo alargar lo más posible mi carrera como deportista. Estamos en las últimas, ya que cada vez se hace más difícil practicar todo el año porque empiezan a aparecer las lesiones propias del desgaste de un deporte como este.

¿Qué mensaje le dejas a las nuevas generaciones para que se motiven a aprender esta disciplina?

Que sepan que es un deporte formador, que te forja como persona, te entrega valores, es colectivo y, por sobre todo, que al practicarlo surgen muchas amistades.

¿Cómo viviste la derrota de COBS ante PWCC en la final del campeonato?

PWCC fue un justo ganador. Comenzaron un poco ansiosos el primer tiempo y luego supieron desarrollar su juego. Al finalizar el partido sentí pena porque quería ser campeón y no me queda mucho tiempo para serlo. Aun así, no me fui decepcionado, porque creo que el equipo dejó todo en la cancha y nunca bajó los brazos.

Recomendados de Manuel:

Música: Los Cafres me calman.

Trago: La cerveza porque es lo menos malo.

Destino: Laguna Chica de San Pedro. Increíble energía.

Ingredientes: Eneldo.

Plato favorito: La quínoa porque es muy sana.